Nacida el 21 de agosto de 19917 y falleció en Badalona el 24 de noviembre de 2006 a la edad de 89 años.

“Mujer de ideales basados en la justicia social, la libertad y la lucha, para defender la democracia legalmente constituida”

FECHAS DE ENTREVISTAS: 10 de septiembre de 2003 y 29 de diciembre de 2003 y en Badalona en marzo de 2005.

Una primera parte de la entrevista no la podemos grabar, porque ella no tenía muy claro lo que nosotras pretendíamos, y no permite que lo hagamos. Nosotras vamos dejándole claro que pretendíamos y al cabo de una media hora de entrevista ya se deja. La grabación comienza aquí. Tampoco quiere que la identifiquemos y así lo hicimos.

MUJER. -Que la historia no se pierda.

ENTREVISTADORA: Es muy difícil explicar en dos o tres veces que hemos hablado por teléfono, lo que nosotras pretendemos, pero ahora ya puede usted tener una idea más clara de ..

MUJER. -Ahora hay más libertad y se pueden decir las cosas tal como son, pero ..

ENT. -Hay que decirlas.

MUJER. -Hay que decirlas, nena, pero, …

ENT. -Hay que decirlas, simplemente porque es la historia, del pueblo, de España, …

MUJER. -Pero como ha sido la historia tan dura, dura de verdad.

ENT. -Y las heridas aún están ahí.

MUJER. -Porque yo no digo que se hayan cometido errores en las dos bandas porque es como un toro que lo tienen en el toril y cuando lo sacan al ruedo sale loco pues igual le pasa a un pueblo. Cuando está oprimido de tanta miseria, de tanta humillación…Como no teníamos preparación, no nos podíamos manifestar, porque enseguida vienen y te detienen. Porque es así. Y si hay una dictadura no puedes hablar claro porque te prohíben todo y claro si viene una revolución, como vino, la gente que no es culta se lanza a la calle y hace errores GUERRA, sean de dónde sean y si tienes facilidad ¿qué dices?:

-Pues ahora somos nosotros los que ganamos, …

ENTREVISTADORA: ¿Se refiere a esos errores cuando por ejemplo la gente hizo esos saqueos en las casas de los ricos? ¿Se refiere a eso?

MUJER: Pues sí. Si me refiero a eso.

ENT. – ¿Entonces usted que cree que a esos grupos incontrolados alguien les dijo: id por ahí haciendo… ?

MUJER. -No, no no, eso eran grupos pobres como nosotras, más bien toda la gente era de la de arriba, del centro todos eran de los otros, gente con dinero y eso llega un momento que tienen libertad y se creen que por hacer destrozos SAQUEOS …Porque yo respeto el arte, respeto a las personas y entonces, si hay un movimiento así, que queremos vivir mejor, pero bueno, hay otras personas que tienen que lanzarse a hacer el bien, pero cuando un pueblo se lanza desde un agujero, no lo puede detener nadie, no lo puede detener nadie. Actuaban cada uno por su cuenta, entraban en las casas de los ricos y a mi eso no me gustaba.

ENT. – ¿Pero los dirigentes no estaban de acuerdo?

MUJER. -No, no. No estaban de acuerdo porque yo una tarde salía de trabajar de casa de Mejias FABRICA MADERA que estaba al comienzo de la calle S. Sebastián, porque ahora no me acuerdo ni como estará. Una de las tardes y ya empezaban a hacer heridas y una amiga mía, que ahora está mal, es mayor que yo, me dijo: -Vamos por la calle Ancha y por la Corredera que dicen que están quemando cosas SAQUEOS Y QUEMAR. Yo salía de trabajar y le dije: -No, anda, no sea que nos pase algo. –No, si no nos metemos. Y me acuerdo que tiramos por los Salesianos, pero para abajo, porque la fábrica de Mejias está por los Salesianos pero yendo hacia el cementerio, bueno estaba porque ahora no me acuerdo ni como estará. Entonces nos bajamos y había una hoguera, y en la hoguera había gente de las Cruces de… pues sí, gente de miseria…si, por su cuenta… Y yo ¿sabes lo que hice?, me fui al Ayuntamiento, que estaba Pascualico y le dije: – ¡Ay! que están quemando cosas por ahí! Y donde más se veía era, dónde está ahora una cabina del autobús, yendo a los Salesianos a la izquierda, que tiene como una cabina. Ahí había una hoguera grande y yo veía que tiraban cuadros SAQUEOS y tiraban de todo. Y yo no lo veía bien. Se ve que entraban en las casas dónde sabían ellas que había más cosas. SAQUEOS Se ve que como eran mujeres que trabajaban en el campo TRABAJOS: a coger olivas, a escardar, y se ve que conocían a gente que la explotaban o algo, y se creían que, con coger un cuadro o algo, saqueaban SAQUEOS y hacían daño. Porque hicieron daño, aunque luego ellos se enseñaron el doble ¡eh!, FRANQUISMO que lo cortés no quita lo valiente. Yo me fui al Ayuntamiento y era una mocosa que lo puede decir mi paisana, bueno ahora no, que mi paisana Pura podría decíroslo, pero está muy mal, vino ayer de Barcelona y no me conoce, vino con la nuera y el hijo, pero no me conoce. Pero fuimos las dos. Hemos sido compañeras de trabajo, …

ENT. – ¿Cómo se llama?

MUJER. -Pura. Pero ahora no me conoce y vive en Barcelona. Y le dije: -Mira nena lo que están haciendo, vamos al Ayuntamiento. ¡Y como hay tanta miseria tampoco las acuso! Pero es falta de conocimiento, vamos a decírselo. Vino Pascualico, fue y las desalojó y recuerdo que algunas le decían: ¡Pues eres un fascista, eres un fascista! FRASE GUERRA, Pero él prudente les contestaba: – ¡Venga que eso no se hace! y respetando. Pero hizo mucho bien ese hombre, mucho bien y la verdad, yo lo vi y lo dije. ¡La verdad, vino volando, volando! Y por eso te digo que, al conocer mis condiciones, cuando vinieron muchos evacuados de Madrid, que ya estaba la guerra en marcha, se meten de porteros en el hospital de sangre y muchas a madrinas de guerra. Casi se apoderan del hospital y me dice este Pascualico: -Mira “salte” de trabajar y “vente” al hospital de enfermera, que nos hace falta una persona de confianza para que no se robe la leche, ni el tabaco porque hay un desastre. Había un capitán EJERCITO muy bueno del ejercito nuestro y dice Pascualico cuando me llevaba para presentarme: -Mira os traigo a una enfermera. Nos militarizaron y todo. Yo he hecho un artículo, en esta, no en otra (nos ha traído la última revista Villena) que estoy de enfermera con la cofia y con todo. Me acuerdo de que aún tenía yo en el “bolsillico” el nombre A. U. en rojo y negro, para saber yo, que no era comunista.

ENT. – ¡Era de la CNT!

MUJER. -No me caían bien, aunque yo he tenido una amiga comunista CONDICIÓN DE LA PERSONA muy buena.

Es verdad, nos llevan allí de enfermeras. Nos reúne a todas el capitán que estaba allí a cargo del hospital y nos dice: -Comer lo que queráis pero no os saquéis nada a la calle, ni hacer negocio con lo que hay aquí dentro. Algunos se iban con permiso y cuando venía el reparto del tabaco a mí me decía la “hermanita”: ese trabajo de enfermera está muy bien hecho y a mí, modestia aparte, me salió muy bien, y tengo una foto.

Ya os lo traeré para que lo veáis. Nombro el trabajo que hacíamos: cuando me traía a los heridos, lo adorno un poco porque cuando pasaba por el parterre nombro el perfume de los jazmines, no me daba cuenta de que estábamos en guerra, ¡cómo era tan joven! Todos esos olores… ¡La juventud es muy atrevida y tiene ganas de vivir! SENTIMIENTOS Entonces me hicieron una foto allí de enfermera. Y de eso si ahora hubiera hecho las gestiones habría cobrado por enfermera JUBILACION pero como ya me dolía el pie y tenía que andar mucho para hacer gestiones no lo hice. Ahora ya se me ha pasado. Yo tendría una paga buena de enfermera, porque estuve militarizada a última hora… con cofia y todo. Los heridos me querían porque, aunque vinieran de la otra parte, de la zona blanca, porque habían heridos que venían con muchas “medallicas” de recuerdo de sus madres y de “crucecicas” y yo les respetaba eso. HOSPITAL Llegó un chico de unos 30 años ¡más majo!… malagueño. Yo me quería quedar todos los heridos más graves en mi sala, a la primera, del Chapí, a la de abajo. Ahora cuando paso con el tren y miro al Chapí me acuerdo ¡ay que historia! Y este chico estaba acribillado de tanta metralla y el “aparatico” lo tenía sableado.¡Que vergüenza tenía! Y yo con unas “pincicas” lo lavaba y lo vendaba, yo como era tan “jovencica”, el treinta y pico y yo le decía: -Nene que yo soy libertaria y ahora tengo que atender a los enfermos CONDICIÓN DE LA PERSONA ANARQUISTA. ¡Me querían mucho! Un día me disfracé de artista, porque la de Marañon me dejó un vestido blanco. Iba morena porque a mi me ha gustado mucho el agua y tomar el sol, ahora no porque no he podido entrar a la mar, pero entonces me iba a las piscinas de Villena, bueno a las balsas de riego DIVERSIONES que tenían muchas hierbas de esas (limos) y me resbalaba, pero yo como una “pipica” iba enseñándome a nadar y me decían la Indiana APODO, de lo morena que estaba. Una noche de verano, Las Regañonas APODO, que también eran muy de izquierdas me dejaron el vestido. A mi me ha gustado mucho el baile, pero no el baile público. Si me hubieran enseñado aún sabría más. Hacían teatro para los heridos que podían asistir, los otros se quedaban allí y yo les decía que no se preocuparan que enseguida habría una artista allí DIVERSIONES. El Paperas APODO se disfrazó de hombre y yo de artista. Les baile una rumba, un pasodoble, y tonterías que sabía para alegrarlos. En el artículo lo nombro. Me tenían mucho respeto. Si que es verdad, que algunas enfermeras se pasaron con algún herido y algunas salieron … , pero yo para ser “jovencica” me consagraba a mi novio que estaba también luchando.

ENT. – ¿Tenía novio?

MUJER. -Era un novio como si fuera un amigo. Muy “jovencico”. Se vino allí a la calle con 14 años y nos llevábamos poco. Pero era muy inteligente. En la guerra fue miliciano de cultura EJÉRCITO porque no quería tomar las armas, tenía un corazón muy sensible SENTIMIENTO.

ENT. -No quería coger las armas

MUJER. -Que no quería tirar tiros. Y la verdad pues eso, me mandaron allí de enfermera para vigilar los intereses del hospital. Y el capitán me dijo: -Comed lo que queráis, y no robar ROBOS que ya lo he dicho antes. Yo veía que los botes de leche del hospital lo daban y el tabaco lo daban. Salían por las ventanas de la Agrícola que estaban abiertas y la daban. Yo les decía que eso no se podía consentir, que eso no estaba bien. Ellas me decían que tenían a su familia ….y yo les contestaba: -Y los del pueblo ¿qué? También pasaban hambre, pero ellos tenían por qué. Iban a la Asistencia Social a comer. La Asistencia Social hizo un comedor para los evacuados GUERRA, pero a más a más. Una era de Madrid, Madrina de Guerra.

ENT. – ¿Y ese cargo de Madrina de Guerra, que era?

MUJER. -Pues mira para escribir a los combatientes y darle ánimos, si les hacía falta algo se lo mandaban, madrinas, pero como eran comunistas (baja el tono de la voz) solo se ocupaban de ellos y aquí no hay color. Y ya te digo hablando de ese muchacho que estaba muy mal herido y era de la parte de los otro. Viene una enfermera que no sé de dónde. Seria de Madrid. Viene y estaba en la sala tercera de la Agrícola decía que era de izquierdas, pero yo no supe apreciar de qué clase era.

ENT. -Tendría la izquierda muy metida para dentro.

MUJER. -Te lo vengo a decir por eso… viene y dice: -Anda A. (me decían A. allí, me decía Indiana o Morena, porque estaba muy morena, porque me ha gustado mucho tomar el sol). Anda, que yo lo tomaba solo delante de los de la CNT DIVERSIONES, no como ahora que la gente se pone morena… ¡A mi también me gusta estar morena! Ahora porque no he podido. Y cuando viene esta enfermera y me dice: -Oye ¿eso consientes? Aquí sobran las cruces y se inclinó a arrancarle las medallas que llevaba y yo le dije qué quien era ella para mandar en esta sala, mira lo que te voy a decir… Y el muchacho se tapaba con las dos manos las medallas que llevaba en el pecho diciendo que era una mascota de su madre y lloraba. El muchacho murió allí en el hospital. Treinta años ¡muy majo! pero estaba “cosio” por la metralla. No había solución. Y le toco la parte esta nuestra, pero él nos dijo que no fue de voluntario EJERCITO.

ENT. – ¡Que le tocó!

MUJER. – Que había ido por su quinta. Era andaluz, se llamaba Manolo, era muy gracioso al hablar.

ENT. – ¡Se acuerda perfectamente de él!

MUJER. -Era andaluz, muy gracioso al hablar. ¡Me hacía gracia! Y lo tenía en mi sala y yo le daba la leche y es que no me fijaba quienes eran, daba igual. A veces les gastaba una broma y les decía no te ocultes tanto: ¡Si eres general Miaja, es igual que otros son Largo Caballero!

ENT. – ¿En el hospital habían buenas condiciones para operar?

MUJER. -Si, si,

ENT. -Y estaba el quirófano y todo allí.

MUJER. -Si, si, mira estaba D. Angel, y D. Luis. Era D. Luis Molina PERSONA MÉDICO que os voy a contar una anécdota de su hijo. Es curiosa. Una anécdota de su hijo que es muy curiosa. Estaba D. Luis Molina, no sé qué otro nombre tiene más. No sé qué otro. Estaba D. Angel PERSONA MÉDICO, ese también. Estaba D. Fernando PERSONA MÉDICO, que también era muy bueno. Me lo encontré en los churros hace años con su señora. Y se accidentó una en la cárcel de Villena, ahí dónde está ahora el Museo(arqueológico) y vino a curarla. Me conocía del hospital y me dijo: -Venga ayúdame. Y un día lo vi por fiestas. Yo estuve cuatro años que no vine, no por nada sólo porque no “había” (hace el gesto del dinero). ¡Hasta que no me situé no podía! Después de esos cuatro años un día me voy a los churros y me lo veo a él con su señora y le digo: – ¿Se acuerda de mí? –Claro. Y me dijo: -Esto y esto, y le dije: –Si que es verdad. Era simpático y era algo de izquierdas, era algo republicano o algo. Pero era algo. D. Angel también era.

ENT. -La necesidad

MUJER. -El que más era del régimen era D. Luis, de Franco, mucho FRANQUISMO. Y en consonancia te voy a decir: resulta que una noche venían heridos y yo siempre me ofrecía a ir a la estación a recoger a los heridos en camillas y me traía a los peores a mi sala. A mi me gustaba estar en las operaciones y ver como lo hacían: cortar dedos, curar las cabezas, …algunas no podían, se desmayaban. Yo no ¡cómo era joven!

ENT. – ¡Porque es muy valiente!

MUJER. -Era valiente, pero pensaba yo que había que curarlo.

ENT. – Usted ve la creencia de las cosas.

MUJER. -He sido muy humanitaria VIDA COTIDIANA. Mira lo que me pasó. Resulta que siempre había camas vacantes, unas cuantas para los más urgentes y todas las noches le tocaba de guardia a D. Luis Molina. Este no se si era médico de todo el hospital o de esa sala. Eso sí que no me acuerdo. Pero él siempre me decía, que no ocupáramos las camas que estaban cerca de la entrada, que las quería para una urgencia ANÉCDOTA GUERRA y no las ocupábamos. Él por la noche y por la mañana siempre nos pedía un vaso de agua. Una de esas noches dice: – Esta noche viene un tren especial de heridos allá a las dos de la mañana. ¡Ala! yo voy. Me vestía de enfermera y ¡allá nos vamos! En el artículo digo muchas cosas. Lo traeré. Estoy fotografiada. Lo mandé a Villena. Lo enfoco, desde la óptica de una abuela, pues lo enfoco como lo tengo que enfocar. Yo aquí lo cuento de esta manera, pero es real también. Me traje unos cuántos heridos. Yo no me traje al que estaba en esa cama y cuando llega un chico joven y me dice: – ¿Dónde ponemos a este herido? ¡Es urgente! Y yo les contesto: -Aquí mismo déjalo. No quiere D. Luis que ocupemos esa cama, ni aquella tampoco, pero luego lo cambiaremos, pero de momento dejadlo ahí. Luego cuando venga el médico para mirarlos ya nos dirán dónde lo colocamos. Viene D. Luis, cuando ya está todo un poco más ordenado, van al tren, traen más heridos y aquí dejaban la carga. Cuando ve esa cama ocupada me dijo: – ¿No te he dicho que no las ocupes? Yo le contesté: -D. Luis he tenido que ocuparla. El replica: -Ya te he dicho que ni esa, ni esa, ni esa, ni esa, la ocuparas. Y yo le digo: – ¿Y si yo le contara el cuento de la Cenicienta? – ¿Qué quiere decir esa tontería se puede saber? me contestó. Y yo le dije: – Que sí, que no, que es su hijo. – ¿Mi hijo? -Si señor, su hijo es, pero es leve solamente es un dedo, lo sé porque me lo ha dicho él, que era el hijo de D. Luis. -Porque me podía haber dicho otra cosa ¡me dijo! …Cuando acaba ya todo y me entero quien era porque no sabía yo que era así, y los hijos, los mismos que yo atendí allí, y ahora estaban haciéndome guardias (en la cárcel).

ENT. – ¡Si! ¿Pero por qué le tocó a él hacerle guardias?

MUJER. -Porque era falangista. Si los hijos de D. Luis. (parece que no quiere decirlo y lo nombra bajando la voz, interrumpe la dicción) No es miedo, yo no tengo miedo porque yo no he hecho nada malo.

ENT. -Olvídese de la gente. Dentro de 50 años esto será un documento que pueden investigar y podrán estudiar. Ahora eso se queda ahí.

MUJER. -Eso que he dicho de su hijo no está en la historia, porque eso pasó vis a vis.

ENT. -Por eso estamos haciendo otra historia …

MUJER. – ¿Sabes lo que te quiero decir? y no nos riñeron por haber puesto a su hijo en esa cama. Pero como un ser humano lo hubiera hecho con otro SENTIMIENTO

ENT. – ¡Por supuesto!

MUJER. -Para decirle que era su hijo, lo coloqué para darle placer. ¡Como era de Villena!

ENT. – ¿Cómo no lo voy a atender?

MUJER. -Y luego resulta que me dicen: -Ese es el hijo de D. Luis, y ese es también hijo de D. Luis. Me decía yo misma: – ¡También que nos portamos con él, la mejor cama, y ahora él, el que más candela da! CÁRCEL.

ENT. – ¿A las mujeres también les pegaban en la cárcel

RESPUESTA A. -No, a mí me cortaron el pelo dos veces, aquí en la cárcel, eso sí REPRESIÓN.

ENT. – ¿Usted cuánto tiempo estuvo aquí en la cárcel?

MUJER. – Estuve mayo, junio, julio, agosto y septiembre. Aquí estuve cerca de 6 meses porque vi las fiestas. Bueno no vi las fiestas, vi los tiros que nos tiraban los piratas, la comparsa pirata, nadie, ¡nada más esa comparsa! No sé si ahora serán igual, pero nos llenaban de humo. Dónde está ahora el tesoro y el Museo antes era para hacer los juicios, antes de empezar la guerra y allí también nos metieron CARCEL.

ENT. – ¿Y por qué hacían los piratas eso?

MUJER. -Pues una gamberrada.

ENT. – Y ahí es lo que utilizaron de cárcel de mujeres y usted estuvo 6 meses en el 39 , cuando ya había terminado la guerra.

MUJER. -Los seis meses no estuve en el mismo sitio. Primero cuando me cogieron en mayo.

ENT. -Pero eso fue al final de todo, cuando ya entraron los nacionales, la cogen, pero usted antes nos ha dicho que estuvo en el Puerto de Alicante.

MUJER. – ¡Anda, claro!

ENT. – ¿Entonces eso fue después?

MUJER. -El puerto fue antes. El día 28 de marzo pusieron camiones para ir al puerto de Alicante, para coger el barco. En el puerto se estuvo tres días esperando y el barco no vino.

ENT. -Hubo gente que si que se fue. Cañizares PERSONA POLÍTICO y su familia y otros.

MUJER. -Cañizares se fue en el otro anterior, un poco antes.

ENT. -Entonces ¿sólo salieron varios barcos? ¡pero el último no salió!

MUJER. -Pero el último no llegó porque ya lo detuvieron antes de que entrara en el puerto y no llegó. El puerto lleno de gente… PUERTO DE ALICANTE

ENT. – ¿Y usted estaba allí en el puerto?

MUJER. -Si

ENT. – ¿Y de allí donde pasó?

MUJER. – Al Campo de los Almendros. -Los Almendros estaban llenos de hojas verdes y mira si había hambre que se quedaron pelados. Yo no porque me escapé tres veces porque te podías escapar.

ENT. – ¿De ese campo?

MUJER. -Del primero, del de los Almendros se podía salir.

ENT. – ¿Usted recuerda alguna cosa que le llamara la atención allí en el Puerto DE ALICANTE?

MUJER. – Había una muchacha y un hombre de unos 50 años. No sé si es que se puso histérica o que, porque cuando llegaban los italianos y con los altavoces decían: “a las cinco de la tarde que no quede nadie aquí. Los que queden irán al campo de concentración” no decían: “A las cinco de la tarde, que no quede nadie aquí, el que se resista será ametrallado”. Y nos resistimos muy pocos, de Villena más que de ningún pueblo.

ENT. – ¿Y es verdad que los ametrallaban?

MUJER. – ¡Claro! Había una casita, que no había gente, que toda estaba llena de paja en el suelo, y por cierto que me dieron a mí una lata de sardinas y un cartucho de arroz, y allí hice arroz hervido sin sal, sin nada ANÉCDOTA PUERTO DE ALICANTE, para los de Villena y de cuchara la piel de una cebolla grande. Y un carpintero que había allí que era muy comunista estaba muy apocado porque todo su grupo se había ido, lo abandonaron también y se arrimó a nosotros y le decíamos: -come muchacho. Lo hice yo allí. Sabía a gloria. Un muchacho y una muchacha se subieron a un poste ANÉCDOTA PUERTO DE ALICANTE cada uno con una bandera. No lo pude apreciar porque no se veían las letras era blanca y amarilla parecía, pero uno era de la CNT. porque llevaba el “pañuelico” aún del frente y empezaron a gritar: – ¡Viva la libertad! ¡Viva! Y todos llorando. Y teníamos que salir antes de las cinco ¡Faltaba más poco! Parecía una película. Pero yo no me asustaba, se ve que como era joven y veía a gente de mucha valía allí, nos decíamos: -Mira aquí estamos que hagan lo que quieran. Y cuando ya llegaron los italianos y, ¡matemático! Las cinco, y empiezan: ¡ta, ta, ta, ta, ta, ta,…..! No mataron a nadie, pero si dispararon. No tuvimos más remedio que salir de allí en fila india, los pocos que se podían contar y la mayoría de aquí.

ENT. -Entonces salieron en fila india y ¿a dónde los llevaron?

MUJER. -De allí nos llevaron al Campo de los Almendros, a Albatera todavía no.

ENT. – ¿Y dónde estaba el Campo de los Almendros en Alicante?

MUJER. -Estaba cerca, porque íbamos andando. Por el mercado de Alicante, detrás que también hay plaza, había una cuesta y hacía delante, hasta que llegabas al campo de los Almendros. (Estaba por la zona de la Goteta, dónde actualmente hay un Centro Comercial al final de la Playa del Postiguet)

ENT. -Si si, en la parte alta.

MUJER. -Y a los tres días que estábamos allí, porque yo estaba feliz. Yo no llegué, no sentía hambre y como en el puerto cuando terminó la guerra había montones de dinero y de lentejas, pero no te interesa, porque depende la vida SENTIMIENTO y ¿dónde lo cargas? No se ¡madre mía! se ve que la gente que se iba al extranjero, lo dejaban allí. ¡Pero un montón! y a los tres días de estar allí, se quedaron los árboles desnudos sin corteza y sin fruto, arrasaron todos los árboles. Yo no llegué porque me escapé tres veces. Se quedaron los árboles secos de piel. Como estaban haciéndose verdes arrasaron todos los árboles.

ENT. – ¡El hambre que había ¡

MUJER. – ¡El hambre!

ENT. -Y allí estuvo ¿cuánto tiempo?

MUJER. -Tres días, pero no seguidos, porque como no había mucha guardia que eran los moros y los italianos. No había mucha vigilancia y yo veía que cuando se arrimaba la gente, se cogían del brazo y le decían: – ¿Que son familia? – ¡Si, es que hemos venido a ver a alguien! Y se los sacaban. Yo saqué por lo menos a ocho sin saber quiénes eran, hasta a un chico de cuando íbamos en fila india, llevaba siete u ocho pastillas de jabón ANÉCDOTA CÁRCEL y estábamos mi amiga y yo que ya se ha muerto y a ella le dijo: – Dásela a la tía. Y le dio tres o cuatro pastillas. Y a mí me dijo: – ¡Dásela a la mamá! Yo me quede quieta pensando porqué lo hacía, pero se ve que él pensó para qué quería eso si lo iban a matar.¡Eran jóvenes todos!. Mi amiga se quedó con el jabón y yo también. Y en fin…

ENT. -Y los cogían y se salían. Entonces usted se salió de allí y …

MUJER. -Eso. Entonces cuando me salí yo recordaba una dirección de cuando iba a Alicante a por las películas de cine para mi organización SINDICATO y menos mal que de memoria yo me acordaba. Ahora no sabría ya ir ni sabría quiénes eran. Ya se habrán muerto. Porque si yo tengo esta edad, ella tenía 30…, y pasé con la otra unos días. Nos pudimos comunicar con Villena y nos trajeron ropa negra y un pañuelo para la cabeza como si viniéramos de la vendimia (para que no las conocieran).

ENT. – ¿Para disimular?

MUJER. -Si. Vinimos a Villena en un tren a las 11 de la noche, y me metí en casa de mi compañero. Mi madre no lo sabía, pero no la quería hacer sufrir, y entonces tenía mi madre a la abuela RELACIONES ENTRE LAS PERSONAS, muy “viejecica” que ya tenía 100 años en un “silloncico”. ¡Que era una mujerona! Allí en la calle Mirador. No quería asustarles. Entonces en la casa de mi compañero me acogieron bien. Allí estuve hasta mayo porque eso pasó desde el 28 de Marzo, y en Mayo ya estaba yo en Villena. Que fue a primeros de mayo. De allí me escondí en casa de mi tío RELACIONES ENTRE LAS PERSONAS, que era una casa con una cueva CASA CUEVA que se metía hasta allá (que por cierto no me parece bien que las hayan tirado todas le debían haber puesto unas puertas morunas, porque las cuevas son muy frescas en verano y muy cálidas en invierno). ¡Porque eran todas muy “bonicas”! Allí subía la gente en guerra para refugiarse cuando bombardeaban. Y siempre blancas encaladas CASA CUEVA REFUGIO. Lo digo también en un artículo sobre mi casa. A mi tío le gustaba tocar la guitarra DIVERSIONES y había mucha armonía. Llevaba aún la bata de enfermera y aún no lo sabía mi madre. Allí me cogieron porque una amiga mía, no se quien… nosotros hemos sido muy “pobrecicos” y a la fuerza hemos tenido que ser rebeldes SENTIMIENTO. Y yo no hago marcha atrás, pero no quiero hacer mal a nadie. Yo siempre decía: -Tengo una tía que tiene unas cuevas muy “bonicas”, mira, si gana Franco, nos metemos allí, porque se meten hasta debajo de las almenas del castillo. Y “fresquicas”, bien hechas, blancas, ¡me hubiera gustado que se hubieran conservado CASA CUEVA! Bueno pues estuve allí un día o dos creo. Cosas que cuentas, al que crees como tu. A mi amiga la cogieron y le preguntaron por mí. Ella recordó lo que yo decía de las cuevas y le dijo que no sabía, porque al principio ibamos juntas, pero al final cantó como una almeja CÁRCEL. Yo la única cosa que le dije cuando salí porque yo me dediqué a llevar paquetes a los presos y salíamos de Alicante con un carrito y lo repartía para los hombres. Y en una de esas veces, eso a los cuatro años de salir, me encuentro con ella que llevaba comida a un hermano que fusilaron de aquí, de Madrid, “los Castros” . El mayor pintó una reja ANÉCDOTA FUSILAMIENTO con los presos y ponía: “Queremos libertad”. Lo pintó y lo fusilaron en el cementerio de Villena, en presencia de su hermano pequeño. Y me la encuentro y dice: –Hola. Yo le digo: -No sé qué decirte, hola. Digo: -Ya he cumplido mi condena. Y dice: –Pues yo no, porque como era más joven… –Yo aún me tengo que presentar. Y le digo: -Te lo has “buscao” tú, “Pa” eso luchas, ¿qué significado tiene el que me hayas denunciado tú? Y dice: –No, es que pasó esto, que…, que se me escapó. Y cuando vinieron a buscarme. Vinieron un batallón EJÉRCITO. Un batallón en aquella calle “estrechica” en la que vivía mi tío, allí detrás del castillo. Me dijo el de la Falange: -No nos tengas odio a nosotros, téngalo a quién nos lo ha dicho, porque nosotros tenemos el deber de buscar los enemigos.

ENTREVISTADORA-. Mira que gracia, que manera de escurrir el bulto, echarle la culpa a su amiga, pues claro que habría “hablao” pero también esa mujer tendría miedo…

MUJER. -. Bueno, pues mira…, falta de experiencia… porque yo no tenía lucha, ni tenía experiencia, pero yo no he comprometido a nadie SENTIMIENTO. Yo he procurado salvar a la gente, porque, somos humanos, es que tenemos que ser humanos. Yo, las hijas o la mujer del falangista, que vino de Madrid, uno que le decían “El de la raya partída” APODO, más malo que el cólera, llevaba el pelo siempre brillante “peinao” y la raya en medio. ¡La hija era mala! y dice: –Te vamos a cortar el pelo. Y yo: -Bueno, si eso han “mandao” …

ENT. – A ver, y dónde la llevaron, cuando la cogieron allí, ¿dónde la llevaron?

MUJER. –A mí me lo cortaron en…. Dónde estaba Correos antes?, el Correos primitivo, pues “pasao”, hay un establecimiento ahora…, que está cerca del horno El Paso…

ENT. -Donde está Cortefiel, en la Papelería Navalón en las “Escalericas”

MUJER. -Si, dónde hay unas “ventanicas” que ahora se ve que las han “quitao” pues abajo en un sótano ahí hemos estado CÁRCEL.

ENTREVISTADORA-. En los Filomenos, ahí estuvo también José María Soler…

MUJER. – Si, ahí estábamos.

ENTREVISTADORA-. ¿Y estaban los hombres y las mujeres juntos?

MUJER. – Cuatro muchachas.

ENTREVISTADORA-. Cuatro muchachas ¿y los hombres?

MUJER. – No, hombres nada, supongo que cuando salimos nosotras pues entraron hombres. Los hombres estaban fuera, pero en las habitaciones de arriba, en la vivienda de arriba, y por los patios se podían ver.

ENTREVISTADORA-. Pero José María Soler en un artículo cuenta que a ellos les llamaban los Filomenos porque estuvieron ahí en la casa era de Doña Filomena Candel….

MUJER. – Ahí estuve yo hasta septiembre, de mayo a septiembre. A septiembre en las fiestas ya estábamos en el Ayuntamiento CÁRCEL DEL MUSEO. A ver, primero de todo en la Comandancia, en el paseo con la Segunda Bandera de Castilla, eso lo primero, cuando nos detuvieron. Y ahí estuvimos unos días y nos sacaban todos los días para limpiar, pero no nos habían cortado el pelo REPRESIÓN ni nada, y salíamos al paseo a coger agua. Allí no nos interrogaron mucho, allí no nos pegaban. A una que había estado en una manifestación la acusaban de haber estado quemando santos, a otra porque le había estirado del pelo a la de Esquembre de la Calle Mayor que tenía una tienda de telas, …

Me acuerdo de que un nene que le gustaba mucho robar o algo así, travieso, muy famoso en Villena, que le decían Jeromito ANÉCDOTA y tenía un apodo, pero no recuerdo, era muy travieso, pero como hacía travesuras, siempre estaba detenido. Si estaba en Villena en la Cárcel, se escapaba. Si estaba en la comandancia, se escapaba. Era famoso y era de Villena. Chiquitín y tendría unos catorce o quince años. ¡Pero era un super! en lo que fuera y me acuerdo de que, no sé quién era el que vigilaba allí en la comandancia, ató sábanas…. quitó sábanas del Hotel Alcoyano. No sé cómo se las apañaría, pero él, por alguna ventana o por lo que fuera, entró y cogió sábanas, hizo nudos y se escapó a la calle. Y le daban de palizas REPRESIÓN cuando lo cogían… Y más fuerte que un rayo, ni ¡ay! Al día siguiente, pues le veía yo: -Niño, no seas tan rebelde. Y siempre estaba detenido… y ya no se su paradero, ni he sabido más porque de ahí ya me trasladaron a Las Filomenas y allí estuvimos hasta antes de las fiestas. En el mismo mes de septiembre y enseguida nos llevaron a donde está el Museo ahora. Eso era para hacer los juicios, porque cuando estábamos nosotras, allí estaban los bancos, las vallas, la tribuna, todo estaba igual, y hacíamos pipi allí y caca allí, todo allí. Y entonces, había gente de Sax, gente de Elda, gente de…Benejama, Y de Villena un montón, claro, más. Y los hombres en los sótanos.

ENTREVISTADORA-Y ahora que dice lo de que hacían sus necesidades allí dentro, ¿Cómo se limpiaban?, o nunca se limpiaban.

MUJER. – Como animales, allí estábamos todas, nos tiraban el pan como a animales , abrían la puerta y lo tiraban y a recogerlo del suelo, todo en un montón HIGIENE DIGNIDAD CÁRCEL.

ENT. – ¿Cuánto tiempo estuvieron allí?

MUJER. -Allí estuvimos un par de meses, no podría decírtelo con exactitud y de allí nos llevaron a Monóvar y en camiones que estaban esperándonos en la Plaza del Rollo nos llevaron atadas todas a una cuerda y pasando por la Corredera hasta llegar a los camiones DIGNIDAD.

(No se graba el comienzo de esta cinta; sería el paso de Monovar a Alicante.)

En mayo se hacen mucho los rosarios y eso …y yo no sabía …Las celadoras dijeron tal día hay que saber la doctrina para redimir pena y hay que comulgar CARCEL REDIMIR PENA, vendrá el cura Vendrell. Había una maestra que se encargaba del altar y una mañana no había velas y le dijo al cura que venía a hacer la misa: -Señor Vendrell, no hay más cera que la que arde, y él le dijo pues que traigan. Cuando hicieron el bando de que teníamos que comulgar y hacer las cosas de la religión, dijeron que quien no lo sintiera que no se pusieran caretas, así que, la que no quiera que no baje. Fui atrevida, es verdad y asumí las consecuencias. Mi madre aún no estaba detenida, que tardó unos cuantos meses en detenerla. Entonces, llega el día, todo lo preparan en el patio, hacen el altar y todo bien, y de tantas que habíamos ciento y pico, la única que no baja soy yo.

ENT. -No se puso la careta.

MUJER. -Sube una amiga mía, una muchacha, la hija de los que vendían hierbas aquí en Villena, (comíamos juntas y todo) era vecina, e hicimos un poco de unión, porque la comida nada de nada, la de allí.

-Me pude colocar en enfermería. Me tiraba a mí eso. De ahí que yo atendiera a las de Villena, las cuidara en las celdas a las que cogieron el tifus exantemático ENFERMEDADES de esos malos y les comunicara las visitas; las lavaba porque esa enfermedad se hace una costra en la lengua, y nada más quieren agua y no pueden beber. Y yo con una cuchara les raspaba la lengua. Eso lo he hecho yo y a las de Villena, ¡si alguna vive lo puede decir! Las atendía muy bien, me ofrecí yo.

ENT. – ¿Murió alguna?

MUJER. -No se murió ninguna. Le cortaron el pelo REPRESION al cero eso si, porque era obligado. También estaba Catalina “La Polla”, que ya os contaré lo que pasó con su marido. Entonces me ofrezco allí y también los de Villena, cuando ya me juzgaron, para redimir penas. Estuve en paquetes y en el rancho también para repartir la comida. Fui muy valiente. Que, por cierto, una vez llevaron unas calderas de agua en vez de comida y había una de Petrel que también era revolucionaria CONDICIÓN DE LA PERSONA y como me veía a mi como me manifestaba dijo: -Hoy no hay que coger la comida, pasar por la caldera, pero sin coger ANECDOTA CARCEL. No la cogimos ninguna. Dentro de la cárcel lo hicimos,

ENT. – ¡Como una medida de presión!

RESPUESTA. – Era agua. Al preso no hay que negarle la comida, somos personas y no bestias CÁRCEL DIGNIDAD y eso no era comida.

ENT. – ¿Y si no cogían ustedes la comida quien la cogía?

MUJER. -Nadie. Nos quedamos sin comer. Las que tenían familia y le traían comida, pero a muchas no nos traían nada. Pasábamos con el plato y no cogíamos nada.

Hacen toda la ceremonia de la misa y sube mi amiga y me dice que bajara y que hiciera como ella que había almorzado antes y me he tomado la “hostia” pero no pasaba nada y yo le dije: -Eso no te va a servir de nada, que almuerces o no almuerces que la tomes o no, no te va a redemir nada. Yo como estoy cumpliendo una condena no me voy a humillar más. Ha dicho que no nos pongamos la careta y no me la voy a poner CARCEL DIGNIDAD, porque no estamos en Carnaval. Así que hagan lo que quieran. Yo no he matado a nadie, cuando salgan los años que me pongan los que quieran. Pero yo no hago mal a nadie y si cada uno que tiene un ideal lo tienen que quitar de en medio, ¡pues en que país vivimos! A mí me decían “abogado de secano”, porque en ningún bancal he visto yo hierbas, porque era rebelde.

ENT. – Entonces nos va a contar otra vez lo de la cárcel. Primero estuvo.

MUJER. -Primero estuve en la Comandancia de la Segunda Bandera de Castilla, y cuando pasaron unos meses que ya limpiamos el local y eso, allí no hacíamos muchas declaraciones, pero las hacían a los demás. Había “candela”EXRESIÓN. A nosotras no nos tocaban. Allí habían nada más que cinco mujeres: una porque había estado en la manifestación la acusaban de que había quemado santos, a otra porque le había estirado del pelo a una mujer de la calle Mayor a la de Esquembre que vendían telas, y alguien de las cuevas y de las Cruces también estaba con nosotras y se ve que cuando pasa una cosa así… son gente inconsciente … pasan calamidades y miserias …no saben lo que hacen … se ven con libertad y hacen daño… no saben nada de nada, no tienen conocimiento , y mucha miseria y se creen… SENTIMIENTO

Un día en Los Filomenos, a un cura que se había entendido con una muchacha de allí, estaba preparando el altar para hacer la misa y vino una que era falangista y se lo tiró todo, porque decía que no era cura porque se acostaba con una mujer ANÉCDOTA CÁRCEL. ¡No se iba a acostar con un “tio” si era un “macho”!

ENT. -Con el trabajo nuestro no se confunda

MUJER. – ¡Pero hay que escribirlo!

ENT. -Si, si, tenemos que escribirlo. Nosotras esto lo vamos a escribir. Pero nos vamos a referir a las mujeres de Villena a lo que pasó en Villena.

MUJER. -Estaba lleno de almendras verdes y mira si había hambre que a los tres días de estar allí no le quedaban cortezas a los árboles. En Villena ya te digo organización así de mujeres SINDICATO ha habido muy poco y las pocas que han venido como en seguida ha venido la guerra y se han llevado a sus maridos, a sus hermanos, a sus novios, han tenido que trabajar y han estado para las noticias del día, pero decir vamos a preocuparnos, ni hemos estado preparadas, ni ha habido gente voluntaria de eso ASOCIACIÓN MUJER. Ya te digo la organización a la que yo he pertenecido unas cuantas de las Juventudes Libertarias CONDICIÓN DE LA PERSONA y muy pocas de las Mujeres Libres ASOCIACIÓN MUJER y yo me moví porque me fui hasta a Alicante. Que caían las bombas como nada. Y aún hice dinero para la organización. Si, hice jerséis con agujas, me enseñé sola, eran para el frente, con el cuello así, eran fáciles, el punto todo del derecho o derecho-revés TRABAJO MILICIANAS hacía dibujos, y como no eran “ranglán” ni nada que las mangas eran pegadas, pues si me gustaba…

ENT. – ¡Todo le gustaba!

MUJER. – Si en el “Colegio” como yo digo, me he enseñado más, con cinco agujas hacía unos trabajos muy bonitos de manteles, he hecho vestiditos a los niños, he hecho cosas me traían hilo, me pagaban y así comíamos, mi madre y yo. Me pusieron en enfermería y a mi madre como vieron que tenían voluntad la pusieron también en enfermería y comíamos un poco mejor, no dejaban que estuviera, pero la pedí yo. Estaban las jóvenes en un sitio y las mayores en otro. En Alicante no era cárcel” era un convento de Jesuitas, y había unos salones enormes y la verdad teníamos espacio y un jardín bonito. CÁRCEL DE ALICANTE TRABAJO Estábamos bien. No nos llevaron a la cárcel de Alicante. Nos llevaron cuando nos tuvieron que hacer el juicio.

ENT. – ¿Cuándo sale de Alicante ya decide no venir a Villena?

MUJER. -Cuando salgo de la cárcel no vengo a Villena porque no tengo dinero, me fui con una Villenera que había criado a uno que le llamaban Herrero y a ella se le quedó lo de “Herrera APODO” y ese luego fue de Franco. Muy buena persona porque dormimos allí. Esa mujer ya tenía 70 años, le decían Herrera la Lendrera. Salimos las dos de Villena, a las 10 de la noche y dice la celadora que era buena celadora aquella, Dña. Guillermina PERSONA CELADORA: – Sal tú, porque por tu madre ya no puedes hacer nada ANÉCDOTA CÁRCEL. Y esta paisana me dice: -Vamos, que yo tengo un ahijado aquí, dormiremos ahí y que nos de dinero para mañana irnos a Villena y así fue. Dormimos en su casa, cenamos, nos atendió muy bien, le dio dinero y por cierto se puso el dinero en un bolsillo, porque ella siempre iba con un delantal. La tengo en una foto, el primer día que estuvimos andando por Alicante, os la traeré para que la veáis, le haré una fotocopia y os la daré. Se puso el dinero en el bolsillo y se ve que al sacar el pañuelo se le cayó o se lo robaron. Cuando quisimos coger el tren, le dije que me lo pagara que ya se lo pagaría yo. Ella dijo que se lo había dado su hijo, pero desapareció. Tuvimos que volver de nuevo a la casa a decirle lo que le había pasado y le dio más; entonces le dije que me dejara un poco que quería comprar unas flores FUSILAMIENTO y llevarlas al Cementerio de locos de Villena (quería decir Alicante) ¡Que aún estoy mandando flores!. Sesenta años. Empecé a mandar al familiar de Pascualico PERSONA POLÍTICA cien pts, cuando salí en libertad y me fui a Barcelona. Bueno ya en Alicante con esa mujer le llevé.

ENT. – ¿Pero a quien le llevó?

MUJER. -A Pascualico Jiménez como hizo tanto por mí, … y desde entonces, … Cuando estábamos en la guerra y todo. Luego aconsejó también a los de Villena que estaban todo presos, que me colocaran en paquetes, porque en Alicante había muchos de Villena en los despachos, porque sabían de “pluma” CÁRCEL TRABAJO, casi lo administraban todo lo de los presos, los presos de Villena en Alicante. Entonces me dijo un ranchero toma, una esquela (carta) de fulano de tal, que tal día te van a colocar en paquetes para redimir pena. Porque ya le habían hecho un juicio, y entonces por ellos estuve muy bien. Luego estuve en enfermería porque vieron mi voluntad, y puse a mi madre para que comiera bien en enfermería.

ENT. – ¿Y todo eso iba redimiendo pena?

MUJER. – Si todo eso redimía pena y eso que fui rebelde, porque le dije que no bajaba y no baje y me quitó un mes.

ENT. -Y eso que ha dicho que le mandaba a la familia de Pascualico Jiménez

MUJER. – Si. Le mandaba a su mujer, que ya ha muerto también. Nada más salir de la cárcel ya le llevé flores a todos los que murieron con él de Villena CÁRCEL y a la Fuensanta una mujer muy viejecica que estaba muy apurada. Al poco tiempo fui a ver a la mujer que me había pagado el viaje y la mujer de Pascualico me ayudó. Le dije que pasaba esto, y como teníamos mucha confianza me dio dinero, y le dije: -Mira he pisado el suelo de libertad y lo primero que hemos hecho la Tía Herrera y yo ha sido ir al Cementerio y le hemos puesto flores.

ENT. – A todos los que habían muerto con Pascualico que estaban en el Cementerio…

MUJER. – De Alicante. Ahora ya están en Villena, los restos los han traído aquí, hace tiempo, lo he visto yo. Una “cajica” igual que las grandes pero pequeñina y estaban los restos. Antes de morir su mujer; Salí en el 43 y desde entonces no he dejado de mandar flores el día 21 de junio que fue el día del fusilamiento. Y desde entonces tienen flores de mí. Bueno la familia también le mandará.

ENT. – ¡Pues, que gesto!

MUJER. -Yo no tenía para comer, y mandaba 100 pesetas. Ahora le mando más, claro. Se las mandaba a la mujer de Pascual Jiménez, antes de morir ya le mandaba 2000 pesetas para las flores y las llevaban a Alicante y a última hora cuando ya me comunicó ella que los habían traído aquí, entonces el día ,…hace tres años vine y le hice un homenaje familiar.

ENT. – ¡Y no enterarnos nosotras!

MUJER. – Me fui a la Casa de la Cultura y les dije que quería hacerles un homenaje a unos de Villena, que ya tenía yo toda la “retoría” hecha. Porque ellos me dijeron: – “En ti confiamos, para que veas como mueren los hombres de un gran corazón“ CARCEL SENTIMIENTO. Y yo pues me “enjareté” EXPRESIÓN y me fui. Hablé con uno de la Casa de la Cultura (Hidalgo) que es socialista y le dije: -Oye vengo a proponerte esto: Quiero hacerle un homenaje a los que yo quiero tanto socialistas como los que más. Y me dijo que tenía que ir a los jubilados. No me pareció bien, porque en los jubilados hay de todo, y somos viejos ya. Yo quería una cosa de familiares y gente joven porque yo iba a leer lo que esos hombres a última hora me dijeron, que yo dijera en su día para que vieran como morían, porque como no se quisieron confesar ni nada de esto, no se les conocía la cara. Los conocieron porque Pascualico Jiménez PERSONA POLÍTICA tenía un diente de oro, y la ropa que pidieron nueva sin decirle a la familia que los iban a matar. Porque le pidieron tres días antes saber cuándo los iban a matar. Ellos sabían cuando los tenían que matar, pero las familias no. Yo si que lo he sabia y esa “penica” es por eso, por lo que sufría la muchacha y yo. Antes de que lo mataran le hice una carta al que lo acusó de derechas. Yo no sé cómo me salió, pero me duele de no haber hecho un borrador. Si la familia lo guardara, si no ha desaparecido, porque ha muerto ella y al marido desde luego lo mataron. Los hijos viven, y como no sé dónde paran, yo quería hablar con los hijos, porque yo la curé cuando el tifus…

ENT. -A esa Catalina La Polla PERSONA APODO

MUJER. – Le mandaron una noticia que si se casaba por la Iglesia, unos días antes de fusilarlo, podía verlo, y no quería, porque ella era muy socialista… FUSILAMIENTO

ENT. -Y él se había casado en tiempos de la República por lo civil y entonces como ya no le valía el matrimonio y si se casaba por la Iglesia, podían verse.

MUJER. -Estaban casados por lo civil, pero allí exigían por la Iglesia CARCEL, y si lo hacía se podrían ver. Esto es un drama, que era para haberlo sacado. Esta muchacha era muy “guapina”, tenía el pelo muy bonito castaño como tú, pero como le cortaron el pelo por la enfermedad cuando le creció le salió anillado. ¡Estaba más guapa! Y es que era mujerona y muy suya. Y confió mucho en mí. Entonces yo me hice cargo y le escribí a su marido, porque hice amistad con los rancheros. Y le daban muchas esquelas. Ellos a mí y yo a ellos. Y mira nos comunicábamos. Luego me pusieron en paquetes, también con la familia e hice muchos favores. Y yo le decía: – Catalina ve a verlo, no seas tonta, “vete” y ves a tu marido, porque si dijeras no tiene esa pena de muerte, que si que la tiene CARCEL SENTIMIENTO. Tú sabes que no lo vamos a tener. Ve y dale el placer. Entonces él, que tengo un trabajo de él precioso, me dice a particular: – “A.” convence a mi mujer, dile que, si rebelde es ella, rebelde soy yo CARCEL SENTIMIENTO, pero no podemos hacer lo que queremos, y por una tontería de esa, que a nosotros no nos va ni nos viene, si lo hacemos, quiero despedirme en vida, … Una carta… Se la leo. Era muy valiente y ella: – ¡Que no y que no y que no!, que no pasaba por ese trance. – ¡Nena dale el placer a tu marido! -Y me hizo una poesía su marido para que la convenciera. Era muy majo y guapetón. ¡Es que eran guapos todos! Además: altos, bien vestidos, elegantes, y una mentalidad cristalina. Total, que al final la convenzo, porque era yo la que me encargaba de ella, de los paquetes y de todo a última hora. Y también le hice la carta a quien le acusó, uno de Villena, que tengo el nombre apuntado por Barcelona. Le hice la carta para que le quitara la pena de muerte. Le hice una carta que le dijo la madre de ella: – A. le he entregado esa carta y arrodillada le ha pedido a su marido que le quitara motivo, que no era para poner pena de muerte, no se ahora la acusación, …

ENT. – ¡Si a la suya le pusieron lo que le pusieron!

MUJER. -Si mi casa era una cueva, como iba yo a tener un arsenal, y además no me cogieron en mi casa.

ENT. -Pues el hombre igual

MUJER. -No. Me cogieron allí, pero yo no he tenido armamento. Pero ellos tienen que rellenar motivo, pero poner que yo tenía un arsenal. Me ha dado rabia de no encontrar el sumario. Nena, dice que la mujer de él se lo pedía, porque son creyentes arrodillada, que lo salvara y tal ..Pero él duro, que no, que cumpliera la pena CARCEL y se vino muy amarga. Si esa carta, si yo me hubiera acordado le habría dicho: Catalina, ¿aún la tenéis? Dámela porque ahora me hace falta a mí; porque es una carta que me salió, porque tenía menos lucha y menos experiencia. Porque de verdad que con los años la tienes. Era tan humana, que lloraban las piedras Yo misma la estaba escribiendo y me caían las lágrimas SENTIMIENTO. Soy llorona por cierto pero la emoción me conmovía. Y por fin al domingo siguiente se ven. Y su emoción… y sus cosas… Pero en cuanto llego otra vez a dónde estábamos nosotras, se sienta en el petate, se desfalleció, y le dio como un ataque, porque le dijo el marido: -Catalina, tal día me toca a mí, quiero que seas fuerte como yo estoy aguantando CARCEL FUSILAMIENTO. Mi hijo que sea su padre mi hermano. Tu eres joven, cásate con mi hermano. Eso lo dijo él, que lo tengo yo. -Que no tenga otro padre, porque al hermano también lo conozco yo. Son los Jacintos APODO, una persona de caramelo. Y le dice eso. Ella ya no podía, no me escuchaba. De posterior ha obedecido, que vivía bajo de casa de mi Ramona en la calle Mayor, esas escaleras que hay para subir a la calle la Leña, pues casi al final a la izquierda subiendo vivía ella. Y uno de los viajes que yo fui a ver a mi Ramona que vivía por allí, me dijo que fuera una tarde y hablamos. Le dije que sí, que sí que iría porque nos habíamos llevado muy bien. ¡Es que tu me has curado! ¡Es que tu tal! Y llorábamos como unas crías SENTIMIENTO. Pero los nenes crecen y se casa alguno y entonces cambia de domicilio y se va a vivir a la calle el Copo una plaza que hay que hacían mercado, que hay una panadería a la esquina. Pues por ahí vivía ella. Que yo tengo que indagar si por allí vive el marido o algún hijo, porque ella hace años que ha muerto. Pero una de las veces que he ido a ese mercado me la he encontrado a ella, y me dijo que ya no vivía allí porque se había casado un hijo o una hija. Porque ella nada más tenía un nene, pero al casarse con el hermano tuvo más familia. Cuando vino de casarse, era la emoción de pensar lo que le había dicho. Es que le dijo de verdad lo que le iban a hacer. Tal día nos toca, es que se lo dijo ya, quiero que seas fuerte Catalina. Lo mataron con los de Villena, uno encima de otro, en un montón así y no sabían cual FUSILAMIENTO. Tuvieron que ir levantando a uno y otros. Era de noche, porque el sepulturero o quien vigilaba eso se le dijo. Al enterarse ella por una paisana, fue a Alicante y se quedó allí. Entonces fueron a medianoche al cementerio, le dijeron lo que pasaba y le preguntaron si lo podían ver. Él les dijo que tendría que ser a la mañana siguiente, pero se ve, que les insistieron y les dijo: – sí que les voy a dejar entrar, pero no lloren, ni hagan ningún movimiento de nada porque tengo una responsabilidad muy grande, aquí no puede entrar nadie. Y las dejaron. Y se resistieron y aunque le caían las lágrimas a montón no dieron ni un suspiro. Esto me lo dijo esta Virtudes la de Jiménez, porque a ella ya no la volví a ver porque era lo mismo. Iban todas delante, y además que nosotras estábamos presas cuando los mataron a ellos. Yo salí al año siguiente. Y llevábamos tres años dentro. Esta Virtudes me dijo que para conocer a su marido tuvo que ser por la ropa, por la cara no. Estábamos ocho personas y cada una levantábamos a uno para ver si estaba debajo FUSILAMIENTO. ¿Quieres que te diga una cosa? que cuando veo el programa del Gran Prix que ponen todas las manos en el centro me acuerdo de ellos. De los montones que habrían de muertos y que si no los pueden levantar no se levantan. ¡Mira si la tontería! Pues allí tenían que ayudarse para conocer cada una el suyo. Y cuando conoció a su marido, eso me lo contó ella, que no lo podía conocer, levantar uno y otro y otro. Cuando vio a su marido, eso había que pasarlo, mujeres y hombres y a Pascual lo pusieron que su cara ya no era su cara. Como no se quiso confesar y ni se quiso hacer nada, pues se ve que dijeron: – Toma que no te va quedar ni el rostro. ¡Ninguno de Villena se confesó, ninguno FUSILAMIENTO! Ellos no quisieron nada, tapado ni nada y les dijo uno de los de Villena que también lo tenía apuntado, porque le acusaban muchas muertes: -Si, todas las he hecho yo, pero siento que no te he matado a ti para que no me castigues tanto CARCEL Fueron valientes hasta última hora y murieron los dos “hermanicos”, estos fueron , los Moliner FUSILAMIENTO.

ENT. – ¿Usted no sabe por qué Cañizares, su mujer y sus hijas se fueron antes y no se marcharon todos a la vez?

MUJER. – ¡Ay nena no! Ellos salvaron a mucha gente de Franco. Y yo por ejemplo si es mi prima y le pasa algo si la puedo salvar la salvo. Sea como sea. Y después llega otro momento, como en las películas que ahora ganas tu y luego gano yo. Pues pensamos que el bien que habíamos hecho por ellas, si me toca a mi ellas darán la cara. Se confiaron. Tenían cargos de mucha responsabilidad, pero los mismos que habían ido a reclamar a los familiares… Esta Virtudes que fue al cura, Sobaico PERSONA CURA, porque hizo mucho bien. Y fue. Se ve que su marido le decía: – Ve a “fulano” que yo, vinieron llorando para que no se fuera al frente, para que trajera el jornal a su casa. ¡Hicieron mucho bien! Lo que pasa que se hicieron cargo de toda la responsabilidad del pueblo AUTORIDAD. Si otros hacían inconscientemente cosas ¡no iban a estar en todas las partes! Y entonces no se quisieron ir porque veían que los delitos no eran, sabían que tenían cargos de mucha responsabilidad, porque sabían que se mataba gente a “todo meter”, pero en estas cosas buenos y malos caen. Las revoluciones traen eso. Ellos se confiaron con el bien que habían hecho SENTIMIENTO POSGUERRA y decían que ellos no podían, que había otros con más fuerza.

ENT. – ¿Con Cañizares ya no ha tenido más relación?

MUJER. -Se salvaron algunos de Villena, pero yo también le dije a Pascualico: – Agárrate a mi brazo y si tienes alguna amistad no vayas a Villena, porque yo salvé a mucha gente extraña del Campo de Concentración CAMPO DE LOS ALMENDROS y… Es que estaba fácil en los Almendros. Yo me escapé también de los Teatros, que era más difícil. De los Almendros me llevaron a los Teatros, que era el teatro Cervantes de Alicante y allí estuve yo 4 ó 5 días. Allí pasamos la gota gorda. Llevaba yo botes de leche que estaba muy espesa, que había cogido del puerto de lo que la gente se dejaba. Éramos todas mujeres con niños o niñas. Me escapé muy bien y fácil porque la guardia era italiana. Había dos gajos de puertas abiertas y le dije a una de Villena: -Vamos a escaparnos porque no hemos matado a nadie y si nos llevan a Villena se nos cae el pelo otra vez CÁRCEL. Y no quiso. No fue valiente y se quedó. Yo le dije que me iba. Me fui al escenario para ver si había alguna puerta falsa para la calle y entonces … (no entiendo lo que dice)

Yo siempre que me acuerdo como hemos vivido con tanta pobreza y con tanta miseria VIDA COTIDIANA SENTIMIENTO, mi pobre madre con 9 hijos y mi padre que ganaba 2,50 pts, cuando las ganaba RELACIONES ENTRE PERSONAS SALARIO ¿Cómo podía? “pobrecica“. No ha visto nunca las fiestas, ni un cine, ni nada. Pero daba la casualidad de que mi padre era muy buena persona y muy trabajador. Pero no mi padre sólo, casi todos los hermanos y mucha gente, tenía “un vino malísimo VIOLENCIA DOMÉSTICA. Con un “traguico” solo que se tomara, como el estómago lo tenía malo, se ponía …el vino nos ha hecho mucho sufrir: de insultar, de no dejarnos salir a la hora, no sé qué aquí, …Yo a mi abuela le decía venga usted todos los sábados y domingos que mi padre se emborracha y mata a mi madre VIOLENCIA DOMÉSTICA. Y tenía que ir la pobre de “Doloricas (La Tía Dolores)”, mi tía. ¡Que esa era más buena! Está mal decir que era más que mi madre.

ENT. – ¿Esa era la del Tío Gato? Lo vamos a contar también, lo que hacía una mujer festera en ese tiempo.

MUJER. -Ni una diana, ni una retreta se ha dejado la tia Doloricas y el músico en su casa, y las golas de los estudiantes, las mejores, las hacía ella. Faltaban cuatro días para hacer las fiestas, no salían más que cuatro estudiantes y mi tío organizó a unos cuantos, a Soler, que también era estudiante y otros y ayudaron un poco DIVERSIONES FIESTAS. ¡Soler vale un rato! ¡Le he hecho un homenaje personalmente, se lo he hecho en vida!

ENT. -Usted vive ahora en Badalona ¿Siempre ha vivido allí desde que se fue?

MUJER. – No. He vivido en Barcelona, pero luego me fui a un piso que estaban haciendo en Badalona y me fui allí a vivir sola. Bueno he tenido gente, pero no he querido explotar el piso. Alguna amistad que ha ido a estudiar 15 días. Hace poco estuvo allí la suegra de mi sobrina.

En la fábrica que trabajaba cerró. El gestor me dijo si quería trabajar y le dije que eso se acababa y que yo era todavía joven y me quedaban años para la jubilación

ENT. – ¿De que trabajaba usted?

MUJER. -Igual que aquí de barnizadora o pulimentadora FÁBRICA DE MUEBLES. Habéis oído al Hispano Olivetti, allí ahora han puesto un mercado y ya no está, pues ahí he trabajado yo. Pero luego me buscaron otra fábrica más sencilla en la misma calle y me caía más cerca de mi casa. Porque en la otra, la guardia y todo era guardia civil, porque era muy importante, que era internacional. Me pagaban bien, pero yo quería el sábado libre. Estas cosas, que somos así, es lo que venimos a decir y no lo daban. Trabajar sí. Me daban destajos, pero a fuera de horas que a mí no me interesaba. Yo quería el sábado libre VIDA COTIDIANA TRABAJO. Y si era preciso recuperar las horas. Me interesaba allí. Yo no fui a pedir el trabajo, pero trabajaba un paisano mío, que se casó en Barcelona y lo que pasa, nos enteramos. Y en una fiesta de calle, que era muy bonita antes, que ahora tampoco la hacen, porque se han muerto a la mayoría recogían para hacer festivales, e iban gente muy buena una vez fue Xavier Cugat, que hacían poesías y música y lo pasábamos muy bien DIVERSIONES. Porque la gente se divertía, se pasaba mejor que las fiestas de aquí porque la gente se divertía: aperitivos, música y terminabas y ala a tu casica al lado. Aquí tienes que “andolear” y toda marcha militar, pero yo vengo porque me gusta. Bueno pues se enteran por el paisano que no quería estar en la fábrica grande, y le digo: – Antonio que creo que se llamaba Olaya, no sigo allí. Yo quiero el sábado libre para comprar, para limpiar y descansar el domingo también y él me contestó: – ¿Quieres entrar dónde yo estoy? Porque nos hacen falta barnizadoras y en una tarde de sábado me dice si había encontrado trabajo y le digo que tenía de particular bastante, porque yo soy de goma laca. Me decían “la mano mágica” TRABAJO. Aún me llaman. Tenía unos clientes que eran los mejores de Barcelona: de franceses, de italianos, de la hija, me iba a la madre, a la nieta, yo que se…

ENT. – ¿Iba por las casas ?

MUJER. -Si, pero por las casas buenas. Entonces yo ganaba lo que quería pedir. Lo que pasa es que yo no tengo “estómago”. Si hubiera sido una así desaprensiva, no es que me hubiera forrado, pero hubiera vivido desahogada. Pero es esa cosa que tenemos las de Villena, esa nobleza: me he gastado tanto, tantas horas a tanto, es decir calculando. Hasta me hice yo sola y mira si lo hacía barato que me daban propina buena. En aquellos tiempos del principio, de 500 y 1000 pesetas TRABAJO SALARIO. Yo decía pues si con un poco más me dan lo que yo pido. Pero es que les hacía un trabajo eterno, como el poliéster. Enseñé a una nena de aprendiza FORMACIÓN LABORAL. En la casa dónde yo estaba eran carpinteros, ebanistas y le decía dónde yo estaba, que quitaran las puertas, porque yo eso no la podía hacer y yo lo agregaba a mi cuenta y les decía que me dijeran lo que valía. Yo les decía que esa gente es rica y para ellos le decía: si vale 10 ponle un poco más, que lo pueden pagar y lo dejaban todo tan bien. ¡Que gente tan pulida! ¡Ay!, dígales que venga …cuando los llevaba ya no querían a otros. ¡Era buena gente! Ahora ya no quiero. Pero aún me siguen llamando, me oyen y por la voz se creen que tengo 20 años. ¡Ay, usted está muy bien, haga el favor de venir y nos arregle esto!

ENT. – ¡Si es verdad que está muy bien!

MUJER. -Si no fuera por este flato que tengo que no me deja andar bien si que estoy muy bien, porque tengo mi mentalidad, soy muy independiente SENTIMIENTO. No quiero explotar el piso, porque quiero cerrar y venirme tranquila. ¡Porque hoy con el gamberrismo que hay! Entre los estudiantes también hay vicios. Yo el tabaco no lo soporto, me molesta mucho. Esta gente que ha estado en mi piso no les he dicho nada, les he puesto el cenicero y les dije que lo único que les advierto es que las colillas me las dejen ahí y yo las haré desaparecer sin tirarlas al vater, ni al patio, ni a ninguna parte. A todos los vecinos se lo he dicho: -No me tiréis colillas porque puede haber un papelito y se puede encender; si, si, si, han sido muy prudentes y el muchacho cuando le ha apetecido un cigarro se ha ido al balcón. Como eran familia los he tenido a gusto y como veo que se han mejorado, en la casa les dije: -Mira la nevera está ahí, la cama ahí, lo que queráis pero …

Recuerdo cuando era pequeña en Villena la época de la “embrazá” de los ajos y en cada esquina había un montón de ajos y el olor que había en el pueblo. Te decían en tal sitio hay ajos, ibas, te sentabas en el suelo y a tejer hojas y cuantos más te hacías de orcos, más te pagaban. No sé, una “perrica” o así. Se hacía en San Juan esto de los ajos TRABAJO ANTIGUO. Tengo un escrito que está muy curioso y les hago una poesía a los campesinos que no dejen de sembrar que no hay ajos de Villena y tengo una foto que yo estoy con el horco en la mano. Un orco precioso que compre “adrede”. También tengo la poesía de una especie de mi vida, también bastante acertada. Bueno que ha sido así mi vida, toda la vida luchando y no he tenido ni un día de feliz. Por “hache o por be”, y hasta ahora he vivido una vida muy independiente, muy sana y me he valido yo sola. Me han ofrecido mucha gente dinero, y a veces pienso pues sí que podría haberles pedido dinero a esas personas para comprarme una “casica” de aquí y habérselo pagado poco a poco o a lo mejor me lo perdonaban, porque se han ido al extranjero y les he barnizado todos los muebles y se los han llevado.

ENT. – ¿Está usted planteando que le gustaría venirse a Villena para estar cerca de su familia, se vendría para acá,? ..

MUJER. -Yo sí, pero para estar con la familia no; para morirme, aquí. Lo tengo dicho a la familia que tengo allí, que no es familia, pero que es como una familia para mí, porque yo estoy viviendo en el piso en usufructo. Lo he estrenado yo, yo hice mucho por su padre y estuvimos juntos. Era muy mayor. También era un hombre de ideas y yo quiero coger con las mismas condiciones de allí, que yo no pago nada porque estoy en usufructo, y son una familia RELACIONES ENTRE LAS PERSONAS. Los hijos que me quieren un montón. Los hijos y los hijos de los hijos. No os lo podéis imaginar. Salen a la estación. Voy a verlos y me llevan y me traen. Ahora los “nietecicos” me llaman yaya A., son catalanes y me dicen: -Escolta yaya m´agrada molt… yo vulc quedarme aci. Están como enseñándome, porque tantos años y me defiendo. Pero no…soy muy villenera, y les he dicho a esa familia: -Ingenio si estiro aquí la pata, porque soy la primera en la lista… -No hables de eso, no hables de eso…no quiere. Me tapa la boca, pero tiene que llegar. Si no me voy a Villena me tiene que llegar. Los años no esperan y ya tengo muchos. Te encargo a ti más que a nadie, porque mi familia es capaz, de ponerme un Cristo más grande que la catedral, y yo no quiero eso IGLESIA. Eso si que no lo quiero. Porque en Villena hay mucha gente de izquierdas y si lo piden que se lo pongan. son gente buena al lado de nosotros. Yo no digo nada. ¡Pero como he sufrido tanto! y ¡reniego tanto la mentira! VIDA COTIDIANA Si. Le he hecho una poesía a una muchacha creyente que ha habido mucha separación con el marido. Que me hinchan a Dios. Y yo en la poesía que les he regalado, que me han pasado a máquina, le digo que haga la paz, porque odio no tienen. Es que nadie quiere dar el brazo a torcer y tienen que tener una paz porque hay un hijo por medio. Porque han “andoleado” mucho por ahí, por las circunstancias de que hoy por nada se separan y ¡como son creyentes! ¡muy buenas personas! Y cuando me dijeron que se habían separado les mandé la carta certificada y todo desde Barcelona, para que se la lean los dos, y a la madre de la mujer, porque los ponía a los tres, para que pusieran bondad y la paz. Porque todo era que le había aconsejado no sé quién y que Dios haría el milagro y le dije que no, que el milagro lo tienen que hacer ellos, que pueden tener creencia en lo que quieran, te vas a la iglesia, te vas a la Virgen, lo que tú quieras. Yo no digo nada. Comprendo que tu tienes esa fe como yo tengo la mía, pero que tampoco me la quiten, porque yo soy muy realista, y yo creo en las personas que me han hecho ese bien. Digo, mañana yo le hago el doble, porque esa es mi Virgen y mi Dios SENTIMIENTO. Se lo digo así. Ellos tienen mucha relación con los curas. Se la llevaron a leer y este les pregunto que quien se la había escrito. Que sí que estaba bien. Pero no han hecho bondad. Él se lió enseguida con otra, ha tenido dos hijas con la otra, y ahora ni está con una ni con la otra. Así pues, que hagan lo que les dé la gana, pero yo os digo aquí eso. No se lo he dicho nunca a mi sobrina, porque ellos son muy de eso … Mira el día de la Virgen se fueron andando a la Virgen. Que hagan lo que quieran. Mira ayer estuve yo en la procesión “sentadica” en la calle y me saludaron mucha gente como me viste tú, y muchos de los “mios” pues los vi alumbrando. Yo no les voy a quitar la voluntad. Eso no lo hago yo, aunque me paguen encima. Pero en la fiesta estoy. Pasó la Virgen hice el respeto. Se levantaron todos pues yo también. Ahora en mi vida particular el día que estire la pata nada de religión, ni nada de Cristos en la caja. Por lo civil. ¡Cómo no lo hagan! Y se lo voy a escribir.

ENT. -Aquí estamos las dos de testigas

MUJER. -Y lo voy a escribir el día de mi final quiero esto y esto y me firmo con la fecha. Te lo digo y se lo daré a este muchacho Ingenio. Como él se encargará de mi retiro, pues si muero allí, me traen aquí(a Villena) . Ya lo he dicho. ¡Te llevaremos, pero por lo civil!

ENT. -Si no estaremos nosotras ahí.

MUJER. -Yo respetaré, porque han venido gente religiosa a casa y no les ha faltado de nada. Que me regalaron un rosario de plata que aún lo tengo, bendecido por el Papa Pío XII de Italia. Los tuve 15 días en casa. No les faltó de nada. Aún me escriben son de Méjico. Los que quedan, yo los respeto, aunque no sea creyente.

ENT. -Eso es lo más profundo que tiene una persona y cada una puede tener sus creencias pero lo importante es respetarse.

MUJER. -Mira yo no necesitaría ni un solo guardia ni uno, porque ya puedo ver millones ahí y muerta de hambre que si no puedo cogerlos no los cojo ¿qué me van a meter a mi presa por eso? No, no, porque lo respeto. Aunque por hambre si robas no es delito SENTIMIENTO.

Bueno muchachas me ha alegrado estar con vosotras porque es una tarea lo que estáis haciendo que me encanta. Ojalá yo tuviera menos años, esa es la verdad. Y si que es verdad que tengo historia porque el tiempo se ha presentado así y le he tenido que hacer frente de la manera que se ha presentado, sin humillación, eso tenerlo en cuenta SENTIMIENTO. Y a mi poco entender, que es así, porque empiezas a entender las cosas cuando se van presentando. ¡Pues te espabilas porque es así!! Pero no me he espabilado para hacer daño, sino para que la gente se respete y yo quisiera un mundo mejor, con una sociedad que la gente se divierta SENTIMIENTO .

ENT. -Es muy importante que una mujer de su edad, como usted, tenga esa mentalidad, porque hoy incluso mujeres mucho más jóvenes no son así.

MUJER. -Por desgracia también tuve una tía, una hermana de mi madre, muy …nunca hizo nada malo, pero hablaba muy mal: -Ese es un fascista hay que matarlo. Lo decía y la gente que lo era, cuando llegó su hora, se vengó y le pusieron 30 años y un día CÁRCEL. La trasladaron a Andalucía, no me acuerdo dónde. Se llamaba Francisca y era una mujerona, por todo eso sin hacerlo. Era muy socialista, pero sin conocimiento. No sabía ni la Internacional. Pero como decía esas palabras y había trabajado en el campo, conocía a las personas y si veía a alguno: – ¿Aún va ese por ahí? ¡A ese hay que darle un tiro! Y eso era una perdición. La trasladaron en tren MEDIOS DE COMUNICACIÓN. Todos juntos, hombres y mujeres. Cuando llegaron a un pueblo de Andalucía en un campo, bajaron a todos los presos. Esto me lo contó mi prima hermana, su hija. Dijo que su madre había sufrido mucho. Murió pronto cuando salió en libertad CARCEL ANÉCDOTA Tan mujerona como era, se quedó tan delgada que fue su hijo a verla y no la conoció. Cuando las bajaron del tren, en ese campo, en un árbol colgaban a los hombres boca abajo, y desnudos todos, mujeres y hombres. La ropa estaba en un montón debajo del árbol y con los fusiles la iban levantando mezclándola toda y dándole la vuelta CÁRCEL DIGNIDAD. Una se ponía la mano en el pecho, la otra bajo y los hombres colgados. Unos y otros también en el ruedo con las mujeres. Que también había gente joven. Y cuando daban la orden de que se marchaban se volvían locos buscando su ropa, todos con el culo al aire. Me decía mi prima, que su madre había muerto de un cáncer, ¡pero es que lo que le habían hecho! SENTIMIENTO Y era por hablar mal, porque mala no era, pero esas cosas no tenía que decirlas.

ENT. -La falta de cultura es lo que hace que esas mujeres fueran así .

MUJER. – ¡Ay estás tú! Villena no lee y al no leer no hay cultura, no somos cultos.

SEGUNDA ENTREVISTA REALIZADA EN 29 DIC. DE 2003 CORRESPONDIENTE A LA PRIMERA PARTE A ANTONIA UGEDA FUENTES

E. – Usted conocía alguna de las mujeres del artículo que escribimos sobre la prensa antigua?

A. -Si conocía a la Conejero que fui a su entierro que era un entierro por lo civil, cerraron todas las fábricas y todos en dos filas fue antes de la guerra esa mujer era muy lista y tenía novio también socialista y cuándo entró Franco tuvo que irse a Francia.

E. -. Nombra a Franco y se le mete la voz para dentro.

A. No soy rencorosa porque hay q adaptarse a las circunstancias, pero soy rebelde.  Y luchado por la justicia eso no retrocedo ni un dedo y yo tengo que decir que no he tenido medios, que no sabía ni casi leer y el cine como era mudo pues los gestos al menos los entendía, pero cuando era con letras me quedaba a medias. He hecho un trabajo qué vais a ver tu q eres maestra.

E.y esta es más q maestra!

A . -Aquí hay dos artículos uno que salió en el eslabón y otro en el Villena. Cada mes salía una revista aquí la Atalaya y también escribía para la anual, pero como había pocos colaboradores en la mensual yo mandado una carta y decía que la quería en el anual que había más repertorio era más histórico porque yo quería saber cosas, pero no me la mandaban. Esta es en La Atalaya q va de las escuelas que le hago un pequeño homenaje al maestro q era muy atento que allí aprendí a leer ya escribir muy poco porque iba a ratos.

E. Entonces usted fue a las escuelas nuevas muy poco tiempo

A. Sí pero muy poco. Habéis oído hablar del Bolo el de la alfalfa pues esa era mi amiga trabajábamos juntas en casa de Mejías y esta es su hermana que aún vive Ángeles (nos va enseñando fotos y le decimos que nos las traiga la próxima vez que venga y le haremos una foto y se la devolveremos) este artículo es sobre la casa donde vivíamos (sigue enseñándonos la revista los artículos que había escrito sobre Villena) el concejal – Hidalgo me recibió que era muy amable

E. – Su mujer es del grupo nuestro de mujeres

A . Me dijo que cuando mandase algo que pusiera fotos. Y esta fue una inspiración en un segundo. Hemos hecho algo, pero nos ha faltado escuela. No hemos podido ser unas personas cultas porque hemos tenido que trabajar.

E . – eso son las circunstancias el tiempo que a cada una nos ha tocado vivir..

A. -este es un día de fin de año cuándo se comen las uvas con mi Germinal. Que le puse yo ese nombre cuándo nació porque me gustaba, a mi madre no le gustaba mucho decía que parecía que decías “criminal”. Cuando entró Franco se lo tuvieron que cambiar por otro nombre. Ellos se fueron a los vagones a robar naranjas cuando mi madre y yo estábamos presas, a mi padre lo tiraron del trabajo y se quedaron ellos solos y cuando robas porque tienes hambre no es delito. Mi Paco quería venir a Novelda para vernos cuando los cogieron en la estación le dieron una verga de esas para pegar a su amigo y que esté le pegará también. Empezaron pegándose flojo y los tuvieron a él y al amigo hasta que se cayeron exhaustos. A mí en la cárcel me han respetado en Alicante donde mejor estuve porque allí te hacían el juicio y ya redimir penas. Los paisanos como eran tan listos nos ayudaron.

E. – en los Teatros cuéntenos entero lo que pasó

A. – de aquí el día 28 de marzo terminó el total ya me fui al puerto yo estaba con la La Picanta que era peluquera que era de izquierda simpatizaba con la izquierda porque ella sabía que yo era de Mujeres Libres y yo me he unido libremente

E. Eso no lo tiene que contar también cuando se iban los domingos al monte

A. – si y allí un grupito se bañaba desnudos! pero no se fijaba nadie en ti … habían balsas en la colonia y vamos caminando o en un carro y allí las parejas que se querían unir pues hacíamos la ceremonia de unirse porque eran hombres muy inteligentes y no pensábamos como hoy en esas cosas … y tenían hijos … y de verdad compañeras muy muy, les llamaban para que fueran de testigos para unirse… sus hijos ahora tienen 50 o 60 años … realizaban la legalización de la Unión con la ley … yo era de Mujeres Libres y de Juventudes Libertarias … era de todo un poco … esto era para la gente joven … ahora en Barcelona sí que están las mujeres libres y juventudes libertarias y se ha muerto mucha gente que el número de los cenetistas han bajado … pero vale más poco bueno que muchos malos

E. – En Barcelona qué relaciones sociales ha tenido?

A. Yo antes cuando podía andar iba mucho a los sindicatos … yo en Barcelona solo pertenecía la CNT ya no pertenecía ni a mujeres libres ni a juventudes. Donde estaba antes correos que en una casa muy grande Joaquín María López ahí estuve con Pepe Soler que eran los Filomenos … ahí estuve yo, ahí me cortaron el pelo… ahí había mucha gente de Villena y ahí en esa casa estaba juventudes libertarias y cuando ya entro Franco nos avisaron y sacamos toda la documentación que teníamos allí ya se cerró la puerta y ya no entramos más

E. Y qué pasó con esos documentos?

A. – pues no lo sé… había compañeros mayores y seguro que lo cogieron ellos. Ahí estaba mi novio que era miliciano de cultura era aragonés

E. Y de ahí le viene el nombre?

A. – Si a mí me llamaban la mañica porq él era el maño… en Alicante las celadoras no eran duras … había una que era muy buena, era comunista, pero no declarada, es que su marido era carcelero, había muerto y ella como era su viuda y a todas estas viudas les correspondía continuar el trabajo del marido … también había una de Villena que le llamaban la corsetera que estaba en la calle Mayor en un rincón ella era también celadora … esta se portaba también muy bien … esas nos dejaban hacer gimnasia … yo tenía 16 18 años ella tenía por lo menos 60 era una señora … vivía bajando de Santa María a mano derecha al lado de la zapatería que había y vendía los corsés en un rinconcito que había cerca de la confitería de la golosina … todo esto yo lo quiero escribir porque me dicen que lo escriba …cuando voy en el autobús llevo una libreta y voy apuntando cosas que a veces hasta me paso de la parada… en los Almendros me cogieron porque yo me quería embarcar pero como vinieron los italianos ya no pudo ser porque vino el barco primero y luego el segundo lo ametrallaron y ya no me pude ir … cuando estuve en el puerto en los altavoces se oía que decía tienen que salir de aquí si no a las 5 serán ametrallados … en el puerto había mucha paja ..yo me fui. en los camiones que prepararon en Villena para irse y casi sin ropa, casi sin nada …. y a mí aquí en Villena me decían: – a ti no te harán nada porque tú eres joven y no has matado a nadie … he sido muy movida y revolucionaria … Yo se lo dije a Pascual Jiménez que al pobrecito ¡le dieron de palos! nadie lo quiso sacar de la cárcel … en Monóvar estaban ellos que habían hecho algo para fugarse y alguien dio el chivatazo y lo cogieron y los pusieron morados … luego yo como estuve allí en los calabozos yo le decía: – mira Pascual me tendréis que hacer el pasaporte porque yo estoy a vuestro lado, pero no tengo experiencia de mucha lucha … de las cosas que hemos hecho no sé cómo nos respetarán y me decían que no me harían nada y yo le dije: – yo tengo esta lucha y está y él me dijo: – pues tú tienes que irte porque esta gente no tendrá piedad de nada … estábamos en el puerto todos juntos y yo llevaba el pasaporte para embarcar …

A. -Entonces como salían camiones del Ayuntamiento pues me fui al puerto y allí estuve 3 días y en esos 3 días la gente aguantaba, pero hubo uno que se subió a un poster y gritaba ¡viva la libertad! Pero al día siguiente los italianos nos decían que teníamos que salir a las 5 de lo contrario nos ametrallarían y nos resistimos casi todos los de Villena casi todos los de la CNT y el único socialista que yo ayude porque era muy buena persona era uno que no se me olvidará el hijo de la tía puntera era un hombre de responsabilidad estuvo trabajando aquí en Villena en abastos y no sé cómo se descuidó y no le hicieron el pasaporte y entonces quedó entre nosotros… Yo hice una paella en una lata de sardinas de esas grandes que teníamos un poco de arroz … en el puerto había dinero a montón pero no me entusiasmaba solamente pensábamos en salvarnos… había arroz a montón y montañas de lentejas … quienes llevaba armamento lo tiraba al mar … yo hice el arroz sin nada sin aceite sin sal sin nada y como no teníamos cucharas con los con las capas de la cebolla hacían de cuchara y le dije al muchacho socialista que viniera allí con nosotros… Las noches las pasábamos allí en el puerto en unos espartos que habían porque estábamos miles y miles de personas y al final nos quedamos que se podían contar la mano la mayoría de Villena … y como no nos fuimos empezaron la ametralladora ta, ta, ta, ta, ta … si vamos todos los hombres tan respetuosos con todas las mujeres que éramos tan jovencitas que éramos … pero los compañeros eran muy inteligentes y allí empecé a (baja el tono de la voz) que menstruar, porque yo soy libertaria y no había nada para hacer pipi, para nada y le dije a Ramón me quieres tapar con la americana? … y entre las cabinas de los carabineros … mira cosas nuestras que tenemos la naturaleza, pero el muy prudente se volvió de espaldas … (si calla porque se emociona y no puede hablar), me emociono porque son muchas cosas y es que en aquellos momentos tan críticos qué te piensas ya que te van a liquidar … y la verdad directamente me tapo y yo hice mis necesidades modestamente … le ponen pena de muerte y me dio una dedicatoria así que me la escondí y no sé cómo la saque sí dentro de un bastillón no sé … porque no sabía dónde guardarla porque estaba hecha de lápiz, entonces no habían bolígrafo, tengo una recomendación de él y me comenta y se lo dije a un primo el cojo bueno pues elijo el primo de la tía Dolores que se fue también a Barcelona y tú no lo habrás conocido … y a la tía Dolores la quería yo mucho casi más que a mi madre … yo sacaba todo lo que me daban los de Villena y a los de Villena le contó esa historia mía y los engrandecía de ver que yo no tenía prejuicio y me dijo si puedes ve a Elche que allí estaba su hijo y me dio unos dibujos muy bonitos y unas dedicatorias y no pude ir nunca a Elche y lo siento porque entonces tenía bien las piernas y podía haber ido … de Pasqualico Jiménez también tengo un repertorio que lo guardo porque como ellos se querían escapar porque ellos estaban arriba en Monóvar nosotras abajo y con el palo de una escoba había un agujero y por ahí pasábamos lo notas de algo … mi abuela vivía en los prados de Galeno, una “casica” con florecitas y mi madre cuando aterrizó el aeroplano fue el día que se casó y fueron de viaje de novios a ver el aeroplano porque fue mucha gente andando desde Villena … fue una novedad en Villena porque fue el primero que llegó … (saca más fotos y nos las va enseñando) yo esta foto todos llevan zapatos menos yo que llevo alpargatas y llore … y nos dieron un panecillo y una onza de chocolate y está batitas como algo extraordinario en los salones del agrícola que entrábamos por la parte del cine

E. Que era como algo de beneficencia quién se lo daba

A. -si, nos lo daba el ayuntamiento para los pobres y mi abuela que era muy eso nos llevo hacernos esta foto y ves todos llevan zapatos menos yo que llevo alpargatas y yo quería zapatos porque nunca había tenido unos zapatos … fuimos a un fotógrafo que se llamaba Luis por Santa María … ahora es que la gente no lucha yo siempre digo que aquello que luchamos nosotros es lo poco que hay hoy … ¿tú si que has ido al colegio que no eres una tonta como yo?

E. – de eso nada

A. Bueno pues en Monóvar como estaba todo preparado para la fuga de estos compañeros y cuando dieron el chivatazo pues lo metieron en los calabozos y de ahí se lo llevaron a Alicante para hacerle el juicio pero ya sabíamos que el juicio era de pena de muerte … pero mientras estuvieron en Monóvar las presas de Villena hicimos un papel muy importante … yo no tenía comida porque mi madre ya estaba presa en Alicante que se las llevaron directas de Villena Alicante y cuando me fui a Alicante y madre y las de Villena estaban todas llenas de piojos y hasta que no se desinfectaran no podíamos vernos … yo la reclame que yo aún estaba bien comunicada pero allí no podíamos estar la jóvenes con la viejas … allí estaba doña Guillermina que eran tendencia comunista pero muy muy muy honrada …porque todas las pasiones son malas tanto las mías como las de otras hay, que emplear el conocimiento … entonces este celador como no había comida Virtudes la mujer de Pascualico le traían unos buenos capazos de comida, pero con los palos que le daban y no podían comer y yo salía a comunicar con ellas …una tal Aniceta que tenía a Banderas que era socialista, y nada más estábamos de Villena ella y yo allí, … bueno en Monóvar también estuvo la Triza pero como era un poco así más alocada no me gustaba para esas cosas de comunicarse pero la Aniceta sí que era buena compañera, no sabía escribir, pero era muy buena compañera. Entonces ella sacaba todas las mañanas a las cinco a uno antes de que llegarán los directores y yo hablaba con las mujeres y me daban los capazos y me decían: -dáselos a quien quieras porque yo comía con la Aniceta pero como me enchufe en enfermería pues tenía buena comida y yo le dije a Virtudes: – mira si sobornamos un poco a los celadores igual nos dan la comunicación pero que no digamos nada porque dentro de todo aunque sean enemigos tienen corazón y los paquetes se los dábamos y entonces nos daban la comunicación con ellos, de vis a vis que los podíamos besar y decirnos las cosas y me dijo que le dijera Virtudes qué tal día lo iban a pasar a Alicante y en fin se ponían contentos porque estaban hechos polvo de las palizas… estaban como Jesús de Nazareno, bestial! …

E. – y que le preguntaban

A. – pues por las fugas y otras .. porque en mi sumario también me pusieron cosas que yo no había hecho … me habían condenado porque era de CNT, que era revolucionaria, que había quemado santos, y que tenía un arsenal en mi casa, …ya ves que mi madre no sabía ni dónde estaba yo, y sabes dónde estaba yo, en casa de tu abuelo que debajo de una cama me sacaron. Que aún llevaba yo la ropa de enfermería con la chapica con mi nombre en rojo y negro para que se supiera de dónde yo venía, aquellas cosas de la juventud. Antes de que cogieran a mi madre

E. – Y a su madre por que la cogieron?

A. – porque se quedó la casa de la vecina y tiró a la hermana porque la convirtió en una casa de prostitución. La hermana de la vecina le dio la casa a mi madre pero como no le pagaba y los vecinos decían que los hijos de esa , Carmen que sus hijos vendían embutidos en la plaza vieja y a él le llamaban los Juaneles, que el marido ya estuvo preso porque había tocado a una niña, era un hombre pervertido; ella tenía unas hijas muy guapas y también negociaba con las hijas; y siempre la calle llena de gente y protestaron las vecinas; y entonces mi madre habló con su hermana que estaba en Murcia que le decía Concha y les dijo:- Virtudes y Frasquito (su padre) te vamos a dar unos cuantos sacos de maíz, de … cosas del campo para tus animalicos y no me vas a dar dinero y te vas a quedar la casa, que por eso le cedimos la vieja a tus padres, que luego la arreglaron muy bien y mi madre se quedó la de la vecina, que era muy bonica, que tenía arriba dos viviendas que se casó mi Germinal y se hizo la vivienda arriba, y mi padre como perdió la cabeza tuvieron que tapiar por allí y ya no se podía bajar por allí y se tenía que bajar por la calle de arriba … y porque se quedó la casa, que yo ya estaba en Monóvar y era yo la que le escribía y no sabía que había denunciado a mi madre de que había quemado santos, que … mentira, porque mi madre era socialista pero no era de las manifestaciones, mi tía la Francisca si era más revolucionaria pero mi madre no; estaba al lado de los socialistas de los campesinos que iban a la casa del Pueblo, pero vamos que porque una tenga sus ideas si no hace daño por qué hay que castigarlo?

E. – Las ideas sin libres!

A. – Cuando viene mi madre a verme a Monóvar con los alpargaticos rotos t había allí unos lavaderos que tengo la fotografía, que me sacaron con dos o tres muchachas también presas lavando que yo me ponía allí desnuda a tomar el sol con la Aniceta y una catalana al lado de unos depósitos que había. Nos tapábamos el pampanico” y desnudas … Allí al lado había un asilo y los hombres se daban unos hartones de ver a jovencicas; y nos dejaba la celadora … No he dicho antes que esa Dña. Eleonor que era una celadora de Villena estaba muy gorda y tomó mucha amistad con nosotras. Un día nos dijo que quería hacer gimnasia y yo le decía: – tiéndase ahí y yo le ayudaba, pero no podía ser porque tenía la barriga muy grande; más que mayor es que era muy gruesa, y nosotras jovencicas pues la juventud es maja, sea como sea; y morenicas; ellas estaban en su obligación de vigilarnos, pero dentro de todo en Monóvar hemos estado bien. Os voy a contar un caso que pasó: venía un inspector e íbamos a hacer una función que se titulaba la bandera bicolor, y vino otra celadora y tenían que unirse para ponerse de acuerdo ; se llegó a hacer con muchachas de Elda y yo no llegué a actuar pero salí en un baile de tango con una de Monóvar, ella de hombre y yo de mujer; y me llevé el premio; Mas bien!! Ya me había crecido el pelo y entonces me dice D. Eleonor: -Mañana hay que comulgar porque a los rosarios había que ir porque era obligado. Venía el cura, que no era muy bueno, porque la doctrina había que aprenderla para redimir pena y me la enseñé toda de memoria, y por eso me rebajaron condena y pude estar en paquetes, no quería caretas … sube Aniceta del patio y me lo dice …su marido murió en el frente pero yo no he querido casarme nunca; yo misma me he considerado muy inferior a quien fuera; en Monóvar era una cárcel penal para redimir pena … después de Monóvar pasé a Alicante a los jesuitas … y cuando se hacen todas las cosas y yo no bajo; la Aniceta que lo ve sube y me dice: – Antonia por favor baja!! Y me dice mira yo ya he desayunado y tomaré la hostia pecando y yo le dije: – pues eso es falso yo como ha dicho la Elionor que no nos pongamos la careta yo no estoy en carnaval y no bajo! Y de todas nadie me siguió, el miedo … yo pensaba: – yo soy joven si me quieren matar, …muchas veces decía que prefería que me matasen a no tener que hacer esas declaraciones, pero dentro de lo malo tampoco se portaron muy mal conmigo solamente que me cortaron el pelo y una hija de uno de Madrid que le llamaban Arellano, el de la raya partía, la madre que lo crio!!! Ese era malísimo, era de Madrid ero estaba aquí, con la hija me dio dos o tres “samugones” me estiró el pelo, y me decía: -te vamos a matar y yo le decía: – bueno vosotros tenéis el cuchillo, cortar por dónde quieras!!

E. – pero en las cárceles de mujeres se pasaba mucho, ¿no? Allí daban a luz, allí tenían a las criaturas, las castigaban …

A. -No, allí no nos pegaban y si había que hacer alguna operación, a una de Villena se la tuvieron que hacer porque tenía el vientre así se la llevaron a Alicante, y fueron atendidas, allí también estuvo el tifus asintomático y yo me ofrecí de enfermera; todas las de Villena lo cogieron … y sigo con lo de Monóvar, me decía te van a castigar y yo le decía: – que hagan lo que tengan que hacer que para eso estoy aquí que me hagan la condena que quieran y cuando van a pasar revista que la pasaban por la noche y por la mañana y al hacer ese acto de comunión pues resulta que faltaba yo! Esto es más verdad que estoy aquí, y sube la Elionor y me dice: -que haces aquí? Venga para abajo. Y yo le contenté: mire usted ayer me dijo que no quería caretas y ¿usted cree que yo esté cumpliendo mi condena y me obliguen a bajar? ¡Ahora si me baja a palos pues me bajaré!! Y me dijo: – bueno, bueno, quédate!! Y me quitó la comunicación un mes sin ver a mi madre, después de ir hasta allí con los alpargates rotos, para llevarme un trocico de pan de cebada, tenía un poco de cebada la molió en esos molinillos que había del café no la pude ver, que aún no estaba presa … cuando me enteré de quien la había denunciado le di una paliza allí en la cárcel que si no me la quitan de delante la mato. Y me decía la celadora que no lo hiciera y yo le decía: ¡mira que se han quedado todas las criaturas en mi casa solas!!!Los dos hermanos Baldomeros que estaban allí de carceleros se lo dijeron: – Virtudes tu aquí no tienes nada es a la que te ha traído aquí, nenas y se entendió con uno de la cárcel y todos los días se lavaba los pies no se si con ceniza, no se … y abortó allí en la cárcel de Monóvar ya de tres meses la pendona esa que denunció a mi madre. Esta se entendía con un carcelero, claro si no tenía marido … y yo le decía a mi madre no me lo traiga si aquí nos dan unos “panecicos” que al día se pueden comer pero para mañana no; y le decía madre con el rancho ya estoy bien porque ese pan que me traía no me lo podía comer; que también fuimos valientes en Monóvar que nos dieron de comer agua eran unas calabazas hervidas y a una persona que le quedó atravesada una calabaza y tuvieron que llevarla a Alicante deprisa, la operaron y la trajeron otra vez; a unas compañeras de mi organización de Petrel, las hermanas Serrano, y corremos la voz , que iba a venir el primero de mayo y nos levantamos “tempranico” y cantamos la internacional todas allí en la sala, esto es de verdad de verdad, y nos reunimos otro rato y quedamos en no tomar el rancho y tuvimos narices pero se portó el director de maravilla, era de Alicante, porque había una muchacha de Benejama que cantaba muy bien y cantó el peñón de Gibraltar y otra canto la canción que hicimos:

Me cogieron los guardias por ser un tonto … y también la cantaron … y cuando llegó el momento de la comida y quedamos en no tomarla y todas pasábamos con el plato y nadie, nadie, nadie, ninguna, ninguna, … dieron el parte que no queríamos tomar la comida y vino el director y nos reúne a todas y nos dice si era verdad eso y una de las de Petrel que era muy inteligente, y tenían más lucha porque en Petrel había más fábricas y estaban organizadas , porque una tendría 36 y la otra pues 20 y yo pues unos 20 tendría ya, y entonces se adelantaron estas chicas y les dijeron: – mire usted se cree que este rancho que es todo agua y estas calabazas que mire que ha pasado!!! ¡Y desde entonces nos mejoraron la comida mucho!! Entonces el director nos dice de hacer una fiesta y la que quiera salir de artista, o de lo que fuera que lo hicierámos. ¡Él era un señor alto, guapetón, y en muchos modos! Claro era de la situación, pero era humano para nosotras. Iba a venir Navidad en poco tiempo y nos organizamos la movida. A mí me ha gustado la broma no sucia pero si cantar y bailar, sin haber ido nunca a bailes pero mira joven, yo ya tenía el pelo largo, y una de Elda muy grandona se viste de hombre y me dice: – mira Antonia tú de mujer y vamos a hacer un festival y así fue, y bailábamos tangos, todo tangos, y yo no sé cómo salió tan bien, si yo no lo había hecho nunca! ¡Con las cañas de la escoba hacíamos de flautas, con un papel de fumar otra música, esto eran de Monóvar las que organizaban la música, … me enjareté un vestidico y como estaba tan morena de tomar allí el sol autorizado por la celadora que luego ella también quería tomarlo! ¡Y al director le gusto!! De Benejama había lo menos cinco muy enteras, muy compañeras, muy unidas, más unidas que las de Villena porque ha habido de todo pero más separadicas y ellas muy compenetradas en todo, … y allí en la cárcel también nos hemos llevado bien, no se ha distinguido que tu eres de esta idea y yo de la otra , todas éramos de izquierdas y yo con la que más me hacía era con la Aniceta … cuando el rancho lo mejoraron ya se estaba bien… mi madre estuvo en la cárcel tres años, y sus hijos solos … al año de estar yo entro ella y yo entre todo el tiempo cuatro años y ocho días. Me cogieron el cuatro de mayo a las cuatro de la madrugada del 39 y salí el doce de mayo del 43. Además tengo la salida y la entrada … yo también hice un trabajo que era una estafa y decían que era para redimir pena, fue un muñeco grande, una gitana con el pelo largo, todo a mano muy bien equipado con cinco agujas, uno me lo quedé yo de recuerdo y lo sequé al sol ,… estos trabajos no redimían pena, era para una exposición y lo particular te lo quedabas luego, … cada una hacía una cosa, una hizo la huerta valenciana y yo cuando venía la familia de las otras le decía que me mandaran esta hilo, esta lana, … y yo no se como aprendí todo eso porque mi madre no nos enseñó nada porque ella estaba en el campo y trabajaba … en Monóvar no era lugar de trabajo, lo que se necesitaba era un local para entrar y salir y luego ya iban a otro sitio para juzgarlos y para lo que fuera, era como un sitio de paso

Vamos a visitarla a Badalona en marzo de 2005. Allí nos dice que nació el 21 de agosto de 1917. Cuando llega a Barcelona toma contacto con “Solidaridad Obrera Clandestina”. Hay grabados varios CD en video, de las entrevistas hechas en Badalona.

BADALONA:

Antonia desde que acabó su condena, marcho a Badalona buscando nuevos horizontes. Nosotras queríamos conocer algo más de su vida, además de la entrevista que teníamos ya recogida y no permitió que saliéramos de su casa para ir a hospedarnos a otro lugar. Compartimos esos tres días en una humilde casa con pocas comodidades, pero muy acogedora. Salíamos durante el día por Barcelona y por la noche después de cenar en su casa, era el momento de que nos contara lo que ella recordaba de sus tiempos jóvenes. Y todo esto fue lo que ella recordaba, aunque con algunas ausencias y olvidos. Algunas cosas ya nos las había contado antes, pero queriendo ser fieles a sus declaraciones las hemos recogido. Como siempre cada vez que contaba algo que en otro momento podría ser comprometido bajaba el tono de la voz y miraba a la puerta, por si entraba alguien. Después de tantos años su miedo continuaba.

(Empezamos a gravar cuando nos está contando una confesión con el cura)

A. – yo estaba en la calle con las nenas y yo le contaba pues lo que nos pasaba: pues mi madre me manda a un “mandao” y no se lo hago, y el decía: Hay que obedecer, hay que obedecer, Y arrimao allí y como si se asfixiara, ah, ah, Una respiración … y ahora pienso que se estaría masturbando…. seguro nenas, una respiración como de fatiga, se aprovechaba no de mí de todas las que fueran, me decía que si en algún rinconcito le tocaba el pitico a algún nene. Y le digo no, si mi padre no me deja salir a la calle. ¿Y no tienes más pecados? No. ¡No se lo que es eso! no sabes más? Y me preguntaba cosas indecentes. Que yo no había pensado en esa malicia. Yo era inocente y mis ideas entonces no eran nada. Hice dos veces la comunión por el chocolate y por la estampa que daban que era grande y en colores, que hasta que hemos vivido en el castillo ha estado allí, y yo le dije mira como los cromos que jugábamos, … y hasta última hora la ha tenido mi madre en la cómoda, y no por religión, porque era bonita!

E. -. – Y eso era cuando iba al colegio?

A. -Es que yo fui al colegio de las Cruces que era de monjas, sólo dos meses, Una monja era la hermana Carmen y era buenísima, y otra la hermana Consuelo, que era gordísima, me castigó tres veces porque no me sabía, no la lección sino el rosario, o la doctrina, o lo que fuera. Me pego con una vara un montón en la mano, y me ponía dos horas de cara a la pared, ¡era malísima!, pero no solo para mí, era para todas. Allí me enseñé el abecedario, pero no mucho y me salí. Y luego de noche me daba clase en la calle Cruz de Mayo, una mujer, que tenía un mote, que no me acuerdo y nos daba lección a las que no sabíamos. Allí aprendí a hacer palotes, con esas libretas que están las tablas de multiplicar. También hacíamos allí las sumas. A mí me gustaban las cuentas. Con lo que aprendí me defiendo. Cuando tengo que multiplicar lo hago con sumas. Hago varias sumas de lo que tengo que multiplicar. Como tenía que pagar, que se pagaba diez, o quince, o veinticinco céntimos a la semana, no me acuerdo, ¡pero había que pagar pues no fui mucho! Luego pusieron las Escuelas Nacionales en la Placeta las Malvas, y allí también estuve dos meses, de seis a ocho. Cuando salía de casa Mejías (una fábrica de muebles) íbamos allí.

E. -. -A qué edad iba?

A. – Aún está la escuela, que ni han pintado la fachada ni nada. Que delante está el “tablao” de la música. (la entrevista la hicimos antes de que pusieran el Mercadona que era dónde estaba su escuela. )

E. -. -Cuántos años tendría?

A. – Pues trece, porque con once estaba yo en Albacete de niñera. Con la hermana de una pescadera que había en Villena y ya fui niñera de sus nenas. Dice mi Ramona que aún se acuerda de la hija de la pescadera que se llama Remedin que aún vive, y el Paquito que ya será por lo menos de setenta, porque yo los cuidaba que era un poco mayor que ellos. Yo era pequeña que no tenía la menstruación ni nada, yo estaba en el limbo no sabía nada de nada. Entonces me enseñé así, por etapas y a saltos de mata,

E. -. -Y luego la necesidad le ha hecho…

A. – Pues eso la necesidad me decía por qué no voy a escribir, bien o mal, y cada vez me he ido perfeccionando un poco, porque lo veo, y ahora escribo hasta sin gafas, aunque las necesito, tengo que colocar el papel para verlo bien, pero es que antes no podía ver ni un número. ¡He mejorado de la vista, pero he empeorado del oído! ¡Son los años!

E. -. -Cuando la llevan detenida después de la Guerra, el teatro Cervantes de Alicante, te escapaste varias veces, ¿cómo lo hiciste?

A. -Muy fácil si eres decidida. Mira cómo nos hacían guardia los italianos desde lo del puerto. Teníamos los pies hinchados porque estábamos ya tres días en las butacas, sin casi comer, sin beber y allí todos mayores, niños de pecho, y yo todo era pasearme por el escenario a ver si había alguna ventana, porque intentaba siempre fugarme. Cuando estaba trabajando yo siempre intentaba llevarme a la gente a la CNT y lo conseguí. Como les hablaba bien en la fábrica a la gente le simpatizaba. Teníamos que ir allí a pedir cosas y tenía que ir una encargada. Estaba en la Plaza del Rollo, allí en el lavadero, que de eso me acuerdo muy bien. A veces iba la guardia civil cuando había alguna cosa y ala, lo cerraba. Lo cerraron varias veces. Nos hacia la guardia los italianos en el teatro, después de darme un borneo por todo a ver por dónde me podía ir vi que era difícil porque todo tenía reja, y no había manera, tenía seguridad por si se quemaba o algo, pero no había podido salir. Y ale a mi asiento. Y veo que los italianos estaban de aquí para allá en la puerta de la calle, y eran las diez de la mañana. Yo conocía a una mujer de Alicante que era de Mujeres Libres, de cuando íbamos a por películas Celia y yo para la organización. Ella nos la proporcionaba para proyectarla en Villena y luego hablar sobre ella. Una de las que nos dio fue Caprichos frívolos, pero no valía nada. Pero como mi amiga y yo hicimos mucha propaganda pues el teatro se completó bastante. Y entonces ya estábamos en guerra y caían las bombas a montón. Nos subíamos a los trenes por las ventanillas para huir de la quema. No nos gustó nada. Pero siendo que se trataba para la organización y para hacer dinero, debería ser educativa y no tan frívola. Os decía eso porque con esa amiga siempre hemos estado juntas y yo conocía un poco Alicante por eso. Estaban los italianos vigilando y vi pasar a mi amiga y me acerqué a la puerta, iba sin maleta y sin nada, y me dice el que cuidaba: – Tú estás dentro o fuera? Y yo le digo: ¡yo fuera! ¡Y le había dicho a mi amiga Celia que me siguiera, pero ella tuvo miedo! ¡Porque yo no pensaba que fuera a ser tan fácil!, Solo le decía que se uniera a su compañero, que, si era de mujeres libres, … yo le decía: si yo lo tuviera aquí no me importaría acostarme con él delante de todos! (se ríe) porque tenemos la vida … como estaba muy influenciada con las novelas ideales de Federico Urales, de Montseny y de su padre! Yo quería vivir esa vida. ¡A veces cogía un libro y me iba bajo de un árbol y me sentía romántica, las cosas de jóvenes! ¡La realidad luego es muy dura y piensas de otra manera, que es lo que me ha pasado! Y cuando me dijo eso el vigilante, yo le dije que estaba fuera y en ese momento pasa la compañera a la que le pedía la película en la guerra, y le digo: – eres María Yodio, mira el nombre no lo he olvidado, muy guapina ella, de unos 30 años, y me dice como me conoces? Y le digo pues hemos luchado juntas, y esto no me lo esperaba. Pero tengo un problema, que no sé dónde voy a dormir esta noche. Le he dicho que estaba fuera y ya no voy a entrar. Yo esperaba que me dijera pues vente a casa. Parece mentira que una compañera, tan espabilada y organizada, se ve que tuvo miedo!Hay personas que aunque sean de ideas son flacos. No le tengo odio porque no se si vivirá o no vivirá. Si me hubieran matado en ese momento ella sería la culpable porque no me había salvado siendo de la misma organización. ¡Aunque hubiera sido una noche, me tenía que haber auxiliado! Así que me metí otra vez dentro como voluntaria. En un descuido del vigilante me volví a meter otra vez a la cárcel.

E. -. -Y luego lo volvió a intentar otra vez?

A. -Claro, pero luego ya no me pescaron. En las comunicaciones venía la Angelica, la Chola, que se portó muy bien conmigo, que para mi era como mi madre. Que era muy activa la mujer. Por ella tenía muchas cosas, tenía noticias de la familia,

E. -. -Pero iba allí?

A. -Si claro si su marido estaba preso por mí, que es cuando me acusaron de que tenía un arsenal. Me encontraron armas y se llevaron al marido sin saberlo, aun menos que yo, porque como bebía no sabía que habían hecho ese arsenal. Lo descubrieron a fuerza de palo otros Yo estaba escondida también allí y de allí me fui a casa de tu abuelo. Porque también me tiraron a la calle. Me preguntaban: ¿eres familia? Y le digo: no. Porque me llevó la Angelica allí, y estaba comiendo y durmiendo. De Alicante me fui a parar a su casa. Me trajo ropa, de todo, … y yo ya no quería saber nada de allí. Cuando vino un día a comunicar le dije que iba a intentar otra vez salir y me dice pues a ver dónde vamos a ir a parar. Me dio una dirección de Alicante. De un tío de Pascualico Gimenez, que yo aún tuve tiempo de hablar con los rancheros y mandarle un escrito, diciéndole que íbamos a ir a pasar una noche a casa de su tío y me contestó que fuera. Yo le dije a la Celia, mira yo voy a intentarlo y te tendrías que venir que esto huele mal, … La Angelica me trajo la misma dirección porque eran familia también de Pascualico. Me guarde la dirección en un pliegue del abrigo por si había algún registro y te hacían preguntas. Para salir hice la misma operación para salir. Le dije a una que era de Madrid y a la Sauco. Voy a intentarlo, si queréis me seguís, que a mí no me gusta nada esto. Y le dije a Celia. ¿Te atreves a seguirme? Y me dice: ¿Y a dónde vamos? Le dije a casa del tío de Pascualico Gimenez a hacer noche y allí nos recogerá la Angelica que ya lo he preparado todo. Nadie me quiso seguir más que la Celia. Busqué la misma ocasión que como todos los días era lo mismo, pero no me quisieron dar la maleta ni nada. Salí, pero le había dicho a las que se quedaron que me la pasaran como si fuera de ellas para dársela a su madre. Pero allí se quedó. La ocasión era la de siempre. Los italianos hacían las guardias y antes de que nos llevaran al campo de concentración de Albatera, que yo allí no estuve, estuve en los Almendros si y allí también saqué a gente, la Celia y yo en el puerto estuvimos hasta el día 28 de marzo. Había una orden internacional que el día 28 tenía que estar limpio el puerto y quien se quedara allí seria ametrallado. Y así lo hicieron. Nos resistimos muchos de Villena, bastantes, y unos se suicidaban, otros se tiraban a la mar, a su voluntad, tiraban muchas cosas a la mar y yo solo llevaba la ropa y el pasaporte para embarcar. En el teatro estábamos solo mujeres y estaba lleno. Yo estuve allí tres días. En la misma puerta los vigilantes estaban un poco despistados y yo le decía a la Celia: sígueme que es muy fácil. En cuanto veamos una distracción de la guardia … y la cogí bien las demás no quisieron. La Sauco fue a un tribunal de menores. Esa era también de mujeres libres, era más joven que yo y como era tan joven no era muy activa, pero también pagó con cárcel. Entonces me salí con la Celia y nos fuimos andando a la dirección que teníamos que estaba detrás de la Estación. Fuimos allí a la casa de la familia. Le dije a Celia vamos a coger unas garrafas de agua y se las vamos a llevar a los de los Almendros, porque conocíamos el terreno, que de allí también nos escapamos por dos veces y sacamos a gente. Allí si dormíamos todos juntos en el suelo. Porque del puerto fuimos primero a los Almendros y de los Almendros al Teatro. Y del teatro cada una a sus pueblos y yo no quería

E. -. -En los Almendros cuanto tiempo estuvieron?

A. -Pues dos o tres días poco tiempo. Cuando luego volvimos a llevarles agua, como sabíamos dónde estaban los localizábamos la más de rápido. ¡Cuando íbamos con Celia, en el desfile que los llevaban a los almendros yo le decía únete con tu novio! Porque allí también estaba su novio. Pero ella tenía muchos prejuicios. Y era muy lista y pertenecía a todas las organizaciones a la CNT, a juventudes Libertarias y a Mujeres Libres, y sabía mucho de escribir, muy bien, y también tenía facilidad de palabra, pero luego para luchar no tenía valor y yo era más atrevida. No sé si sería mi ignorancia o mi situación que no tenía a nadie que me ayudara, el caso es que entre Celia y yo sacamos a un montón de gente de los Almendros que de allí también se podía salir muy bien.

Estaba un amigo ingresado, que no se si era el de mi Paco, que no se si había tenido un accidente, era mi sobrino el de la Armonía y me fui a verlo y me conoció la enfermera, que era sobrina de Pascualico Gimenez. Y me dijo: usted estuvo en mi casa cuando se escapó de la cárcel unos días hasta que vino Angelica a por usted. La Celia y yo hicimos noche allí poco porque no los quería comprometer. Estuvimos otro par de días dedicándonos a subir también a los campos que aún estaban en los Almendros. Le llevábamos sobre todo agua porque no había y se morían de sed. Y los árboles, como lo que hacen los perros cuando muerden una rama, así estaban. Los árboles estaban pelados, ni cortezas, ni ramas pequeñas, no hojas, pelados … porque no había comida ni agua.

E. -. – y de allí ya viene a Villena?

A. -De allí en la noche salía un tren a las 10, vino la Angelica y nos trajo ropa y un pañuelo negro para ponernos en la cabeza, y íbamos en el tren con la cara escondida debajo del pañuelo, y la gente nos miraba porque éramos muy jóvenes para estar tan escondidas. De allí nos fuimos a la casa de la Angelica y me escondí y es dónde pasó todo eso. Entonces cuando llegaron los falangistas me dicen: tú eres de la familia. Yo le digo que no, y me dicen que me fuera a la calle, pero yo no quería ir a mi casa porque estaba mi abuela, la tía Ramona, pero tuve que ir. Cuando me vió mi padre me dice: ¿Dónde estabas? Vete que han venido a preguntar un montón y te van a matar. Mi padre nunca hablaba, era muy callado, cuando estaba bien, sin vino. Y entonces pensé en tu abuelo (mirando a Lola) que aún está la cueva, que no la han tapado y la veo cuando hacen la embajada en las fiestas. Esa era la casa de tu abuelo. Y yo llevaba el uniforme de enfermera blanco, que lo pagaban para el servicio. Así que me refugié allí en la parte de abajo. Tu abuelo tocaba la guitarra tenía yo ganas de escuchar música. Y mi padre me llevaba comida. Yo a la familia de mi padre le llamaba a todos de tú y a la de mi madre de usted, costumbres. Cuando salía a descansar le decía: tio toca la guitarra que la tocas bien y me gusta. Allí estuve pocos días. Me enteré de que tenía mi maleta una de las que salieron después, no se si la Sauco, y se ve que las cosas que me acusaban a mí se las achacaron a ella y lo que pasa que cuando una está presa cuenta las cosas que hay. Yo ya tenía otro pasaporte falso para venirme a Tarragona, por mediación de otros compañeros que también se escapaban. Y me dieron esa dirección de Tarragona. Y todo preparadico. Hasta el doce de mayo estuve en casa de la Angelica. Allí es dónde me acusaron y escribieron lo que quisieron, del arsenal. Entraron los de la falange cuando estábamos cenando, estuvieron tocando y tocando y la calle llena de falangistas. Yo me había bajado del pajar que era dónde me escondía, y con la casa llena me preguntan si era de la familia y aunque estaba unida a mi compañero pensé que así podría escaparme, y enseguida me dijeron a la calle y como no quería ir a mi casa fui a la casa de tu abuelo. Allí estaba también otro chico que iba a la misma dirección de Tarragona que yo y vino andando desde Cartagena y para que el viaje no fuera tan largo paró en Villena y lo acogieron en casa de la Angelica. A él se lo llevaron preso y como su familia era creyente y un poco del régimen estuvo poco tiempo, lo sacaron pronto, estuvo uso días. Y yo me fui al rincón de mi tío y ya me quedé allí. Hasta que ya me llevaron a los sitios el doce de mayo a las cuatro de la madrugada. Estuve en la Comandancia, estuve al lado de dónde estaba antes Correos (Las Filomenas), al lado de dónde ahora está Cortefiel. Como la maleta no me la dieron lo perdí todo.

E. -. -Te cambiaste lo negro que te dio la Angelica por el traje de enfermera blanco.

A. -Es que no me dio tiempo a organizarme mucho porque todo fue rápido. Eso fue el 12 de mayo, a las 4 de la madrugada me cogieron. Y salí en mayo el día 8. en el mismo mes salí.

E. -. -Con quien se relacionaba cuando viene a Barcelona y como se organizaban las mujeres aquí, había algún grupo? porque los hombres lo hacían desde el exilio y también algunos dentro del país.

A. -Aquí había muchos de los que se marchaban de los pueblos y como Camarasa ya tenía contacto con la gente que ya estaba aquí cuando yo estuve presa, él ya se relacionaba con otras mujeres de Francia, y de otros lugares. (nos enseña fotos de grupos de mujeres) Eran exiliadas fuera de su tierra, pero españolas. Mira estas son compañeras, esta nos conocimos en la cárcel, llevándole yo comida a Camarasa y ella le llevaba comida a su marido. Ella iba a limpiar a las casas. Se llamaba la organización CNT pero era clandestina. Lo llevaban oculto, pero teníamos carnet y todo.

Yo aún tengo el carnet por ahí. Cotizaba el por mí, pero todo clandestino.

E. -. -Cuantas personas salieron de Villena?

A. -No te lo puedo decir, pero la fábrica de Mejías se llenaba en las reuniones. Mujeres ciento y pico, Tenia más la CNT que la UGT de socialistas. y de hombres también habían más de CNT. En cambio, los campesinos tenían más socialistas que de la CNT.

E. -Y usted qué número tenia del Sindicato?

A. -Yo tenía el 15, no se me olvidará, porque me decían, la “niña bonita” (nos enseña una foto de mujeres y niñ@s con una fecha escrita a mano 24-9-41)

E. -Esta foto es de la cárcel de Alicante. Había una maestra y nadie le llevaba ningún paquete. (Señala a una niña) Esta nena era suya. La entraron el día de la Merced. Estaba casada con Rodolfo Llopis y la llamábamos Doña Mari. Yo un día le dije si me enseñaba un poco, pero ella me dijo que ella daba clase, pero me pagan, porque se mantenía con lo que la gente le daba. Me dijo, lo siento tener que cobrar, pero a mi nena me la están cuidando, y tengo que ayudar, me mantengo solo del rancho. ¡Daba pena! ¡Le daban ataques epilépticos a la pobre! Alta, guapa, maestra de escuela, … El día 24 es sagrado que entren las criaturas, pero la Merced es famosa aquí en Barcelona, pero ese día en Alicante hicimos un festival. Yo estoy aquí detrás de todos aplaudiendo. La “Pollica” se ve muy poco también, esta era la ranchera, la que repartía el rancho, y cuando hicimos huelga estaban los cacharros allí, y a la nena pues le dio por bailar. Una dice es la nena de Rodolfo Llopis. Yo dormía en la misma celda con su madre. Ella era muy calladita, estaba muy sola. ¡Lo que no veo aquí en la foto a su madre!

E. -. -Empieza a cantar una canción que cantaban en la cárcel. (en el audio se puede escuchar la música que ella misma interpreta)

A. –

Hay una disciplina en la cárcel

que todas hemos de cumplir

por la noche al toque de campana

entran por las celdas a abrir.

Por la noche otra vez la repiten

y salimos todas a formar

y después de haber cantado el himno

otra vez nos vuelven a encerrar.

Suenan cerrojos

suenan llaves y pestillos

nuestro aliento se suspende

(se emociona y entre sollozos dice:me entran ganas de llorar. ¡Era muy duro!)

con muchísima ansiedad.

Suenan cerrojos

suenan llaves y pestillos

esperando que nos llegue

nuestra ansiada libertad!

CD II

ENTREVISTADORA

A. -Yo he tenido muchas probabilidades de decirle a “La Virtudes” cuéntame algo, porque si yo se es porque me han mandado algo y yo solicito si podía venirme, y entonces le escribí a la familia esta (se refiere a Camarasa), y me dijeron que no podía pasar porque también estaba perseguida. Entonces uno de Villena que se vino muy jovencito a Barcelona, que le llamaban Antonio Olaya, y estaba aquí muy bien colocado, un hombre muy inteligente, Yo me pude comunicar con una hermana de él en Villena, “-La Isabel” y le dije: me quiero ir a Barcelona a trabajar, porque cuando yo lo solicité tenía que tener trabajo ya aquí, y casa, si no, no me dejaban salir de Villena. de segundas se enteraron la Falange y me llamaron, y me dijeron: ¿Por qué te quieres ir de Villena? Y yo les digo: Porque estoy muy vigilada, se lo dije así, y si mañana pasa una cosa, sin hacerla yo, seré yo quien la ha hecho. Porque como soy una perseguida, pues, así que yo me quiero ir a otro sitio, quiero trabajar y quiero estar tranquila. , y si puedo quiero vivir como un ser humano. Ellos mismos me dijeron. ¿quieres que te busquemos trabajo y yo les dije que no. ? Le dije que no que quería cambiar de aires y ampliar los horizontes. Allí trabajar en el oficio me veía muy encerrada, y veía un vacío, ya no había nadie de los que quería, sola, sin dinero, poca comida, ¡uy! ¡yo allí me hundo! ¡Me voy! Y no me gustaba Valencia y no me gustaba Alicante, y yo por aquí me gustaba, porque yo siempre he oído que Barcelona tiene un ambiente muy movido, muy revolucionario, y gente buena de estudios, que yo quería cambiar, saber otras cosas más nuevas. ¡No se si lo hice bien o lo hice mal! De momento encontré buena gente que me sirvió de experiencia. ¡No me ha faltado el trabajo! Me vino aprobado todos los papeles y a mi madre también. Ya no me tenía que presentar y a trabajar normal. Me coloqué en una fábrica con condiciones que yo le puse al dueño.

E. -Por qué le tuvo que hacer Ginés Camarasa la documentación falsa?

A. -Por eso para poder trabajar él. El aquí no se llamaba así.

E. -Pero él que hizo la suya o la tuya falsa.

A. -El habló con un paisano que estaba aquí ya muchos años, desde muy jovencico, ya tenía 60 años, y le dijo: mira esta es la situación de la Antonia, ha salido de la cárcel y quiere venir aquí a Barcelona. El Camarasa fue cuando estuvo enfermo que ya había entrado la democracia, murió en el 72,

¿E-Qué tenía un carnet de identidad con el nombre falso?

A. -Si, no sé quién se lo haría si en Francia. ¿Era listísimo y tenía a personas de peso, sabes? Que no se han destacado en prisiones, pero estaban ahí en la retaguardia,

E. – Y como lo llamabas tú?

A. -Cuando vine ya estaba de otra manera. Eso era para comunicarme con el paisano, y poder venirme. Con el paisano es como nos comunicábamos, él tenía otro nombre. ¡Ay! No me acuerdo como se llamaba. ¡UY! Camarasa, si lo cogen en Villena no le dejan salir. Fue a Alicante a ver si libraba a Pascualico Gimenez. Trabajaban juntos en Villena, en el Ayuntamiento, en el Sindicato juntos. En el Ayuntamiento estaba con un tal Baenas, socialista, y el Ayuntamiento se desenvolvía con Pascualico, con él, con el Blanque, que también lo mataron, bueno no se fue a Oran

E. -El Blanqué era el Izquierdo que también se fue a Oran?

A. -No. Lo he oído nombrar, pero no se quién es.

E. -Sería bastante mayor que tú?

A. -Claro, si los que se fueron eran todos mayor que yo. Y se fueron pocas mujeres. Se fueron que yo sepa la Campanilla, … se fueron muy pocas.

E. -Esas mujeres que se fueron serían de esas que estaban con usted en los grupos de mujeres libertarias?

A. – No. Las que se fueron eran socialistas. De las que estaban conmigo no se fueron ninguna a Francia. Hombres sí.

E. -Y exiliarse tampoco? Se quedaron todas allí. ¿La única que salió fue usted?

A. –Cuando estaba en Alicante que salí de Villena, me fui con dos mujeres, primero estaba yo sola luego con una tal Celia con el novio Muñoz que le llamaban, no sé si vivirá o estará muerto. Ella si que está muerta. Como era de las mujeres libres, esa tal Celia, era con la que más me comunicaba. Estaba también una Manola de Madrid, La Sauco y yo. Y Aniceta Mañas también. ¡Ah! Si también Leopoldina que era socialista, Catalina la Polla, también, pero estas no estuvieron en el puerto. A estas las cogieron aquí y ya nos vimos en las prisiones, en Monóvar, en Villena, pero en el puerto estaba yo sola de Villena. Porque nos queríamos ir a Oran y Pascualico me aconsejaba, no te acusaran de nada malo. ¡Uy! No sé, pero ahora luchar, pero esta gente me huele mal. Yo miro por la propaganda de nuestra organización. Que he hecho mucha propaganda para que nos organizáramos cada uno donde quisiera, pero en aquel entonces había bastantes en CNT y bastantes en UGT. Porque hasta entonces estaban los dos sindicatos juntos. Había también sus cosillas también. En la casa del Pueblo me acuerdo de que yo iba a las reuniones, a las asambleas y estábamos todos juntos, estaba Cañizares y estaba el Banderas que también era de UGT, un buen mozo, guapetón, en Villena es que había unos hombres muy majos, de ideas muy sanas,

E. -Y cómo hacían la propaganda, escrita con papeles, hablando, .. ?

A. -En octavillas, con papeles, hacíamos unas farinetas y con una escoba las poníamos por las calles, y en los coches y tirábamos los papeles si hacíamos huelga, las juventudes libertarias y las mujeres libres. Y lo que hacíamos era ayudar un poco.

E. -Y alguna mujer que destacase por algo

A. -No. En Villena no había ninguna. Todas del montón como yo. Hasta en la cárcel. Cada una con su simpatía. Yo precisamente la más pobre y he comido con ellas con las de UGT y la CNT. Y he hecho mi papel, porque han caído enfermas y me he preocupado, y luego esta Catalina si viviera, cuando me vio llegar a Villena, llorábamos las dos y me decía: ay, yo estaría contigo viviendo, porque la animé mucho y se casó por eso, ¡con su marido que era muy guapo! ¡Un “tiaco” bien puesto! y que lástima de hombres con que entereza mueren, para despedirse, para convencer, y decir es que mañana me matan, por ideas, No hay que olvidarlo, mujer, que han dado la vida por nosotros. Y nosotras los seguíamos. ¡Nunca pensé y si nos cogen! Y cuando entraba la gente es cuando lo pensaba no he muerto a nadie (por matar), no me ha gustado de insultar a la gente, pero he luchado por las ideas lo que he podido he ayudado. Cayó enfermo uno que le llamaban Bernardo el del cuello, que estaba soltero. Vivía en la calle del Copo y no tenía dinero, y yo recién salida que me llamaron la atención unos amigos, que eran igual que yo, pero no habían estado en la cárcel, pues me fui de casa en casa a coger dinero para ayudarle en las medicinas. A la Aniceta Mañas cuando salió en libertad cayó enferma y también lo hice antes de venirme a Barcelona. Yo hasta octubre estuve luchando y sabes que me decían: ¿sabes lo que haces? Lo que haces es un socorro rojo. Y yo les decía: no se si es rojo o es negro, pero es la bandera que llevo, y lo que veo es que es un compañero que está enfermo y no tiene dinero y si entre todos podemos hacer algo, y me decían: pues lleva mucho cuidado que esta gente lo persigue eso.

E. -También se comentó que en el Ayuntamiento cuando llegaron los evacuados en plena Guerra había comedores para los evacuados

A. -Ah si! La Asistencia Social.

E. -Y dónde lo pusieron?

A. -Dónde está el banco que van a quitar en la Calle Doña Isabel (Banco Hispano Americano), ahí mismo! Cuando lo inauguraron barnicé yo las puertas. ¡Cuando lo inauguraron pusieron música y pastas! Pues el comedor social estaba al lado de ese banco que era una cooperativa. Allí un cocinero que se estableció después en frente de la churraría la Paloma, puso un bar que le llamaba el Cocinero, pero antes fue cocinero en la Asistencia Social. Y yo también me ofrecí a llevar comidas. Que por cierto venía una conmigo que estaba trabajando para llevar la comida a los presos y me la encontré y le digo: ¿a dónde vas? Y ella me dice: a llevarle la comida a los presos. Y le dije: te acompaño y así veo cuantos hay. Y me acuerdo de que le pusieron melón y algo así más apetitoso, y lo que pasa de no tener cultura, me dice: ¡ah esta gente! Tiro el melón antes de dárselo, y yo le dije: oye que tú vas a cobrar un sueldo por dar la comida a esta gente y no eres tú para quitar la comida. Y si no me hace caso voy al Ayuntamiento y se lo digo a Pascualico Gimenez, o al Baenas que era el alcalde. Y me contesta: ¡anda pues si que eres chivata! Es que a ti te dan el cesto para entregarlo. Tú no eres quien para quitar la comida. Y me estaban oyendo ellos, porque estaban, parece que los estoy viendo, en el Ayuntamiento donde arrestaban a la gente, antes de llevarla a otra parte, había como unos bancos largos de mármol dando la vuelta en redondo, y podíamos entrar hasta esa celda y yo por esa cosa de ver y me acuerdo que los presos me miraban con pena cuando yo le decía que no tenía que quitar nada! Pero que cosa más grande, caigo yo y uno de los de la guardia me dice no te hacemos mucho daño porque tenemos este detalle de tí.

E. -Que se acordó!

A. -Si ahora me acuerdo “La puntera” una del poblado era la que se encargado de eso y era muy rebelde pero como no tenía más mentalidad, estaba hinchada de los fascistas pues le daba rabia de servirlos y no quería darles el melón y yo le dije: tu deja el melón ahi y si no quieren ya lo tirarán al vater. Se han ensañado porque han sufrido, y tener que saber defenderte, y las cosas que no son pues no son, aunque te maten, pero no me han pegado, eso es verdad, nada más la hija de Avellano que me tiró de los pelos y me cortaron el pelo de castigo y a limpiar, a limpiar el convento de la calle Mayor, las monjas, la cooperativa esa que estaba para mandar al frente la ropa que la tenía el Ayuntamiento, y eso luego lo cogió la falange para

E. -¿Qué cooperativa?

A. -En la Corredera en la Guerra había, para hacer ropa para el frente, pero no me acuerdo como se llamaba, porque tenía un nombre. Era un sitio muy grande no se si sería un convento, o una casa de ricos no me acuerdo, pero era muy grande. Había una escalera de caracol y arriba un salón muy grande con mesas para cortar la ropa, y allí había gente trabajando para hacer la ropa para el frente. Y eso cuando acabó la guerra se apoderaron los de la Falange. Y allí nos llevaban a limpiar y también un vaso de aceite de ricino para purgarme, pero no llegaron a dármelo. Y yo le decía si no estoy mala y ellos me contestaban: es para que salga todo el marxismo. Allí lo ocuparon ellos para dar candela y era como un cuartel de la Falange. Que es cuando nos sacaron a medianoche para limpiar y uno de ellos intentó aprovecharse. Eso se lo conté yo a la Lola que era amiga mía, que era escritora y se lo conté, mira pasó esto: a las dos de la madrugada nos sacaron que dice que íbamos a limpiar a mí y a otra también joven y entonces en ese salón como estaban las mesas largas llegó uno que tendría unos 30 años y me ofreció muchas cosas, y cada vez se acercaba más y yo le huía y me dijo: ¿pues tu no eres libertarias? Y le dije pues soy libertaria pero no te tomes tú la libertad le dije, y me contestó es que yo soy cirujano, como queriendo decir, pero aun así estábamos cerca pero yo llevaba la escoba, y empecé a correr alrededor de la mesa y el detrás y como en la parte de abajo había los que hacían la guardia que eran críos y pensé tirarme por el balcón pero estaba alto y pensé que podía romperme algo o los jóvenes igual me disparaban porque eran jóvenes y eran inconscientes. Los críos con un fusil que yo no sé cómo lo sabían llevar. Pero no era para entregarme, así como así, a cualquiera persona, y subió la guardia civil y vi los cielos abiertos. A pesar de ser un guardia muy respetuoso y muy eso, y era andaluz y dijo: ¡eh, eh, eh!, y me dice el guardia: qué te ha hecho? Y yo por miedo a tener más castigo no hablo y él me decía: ¿qué te ha hecho? Si no te va a pasar nada, lo que tengas te juzgarán, pero por esto no te preocupes. Y dijo: ¡Maldita sea la carne de nervio, no vais a quedar ni un falangista! ¡Esto no lo consiente Franco! ¡Bueno y otras cosas peores! ¡El hombre se confesó así, como diciendo yo pongo fe en esto! ¡Y lo cogió del cuello de la camisa, que eso no lo han puesto, porque como se ha muerto la mujer! Y me dijo el Guardia Civil: si no fuera porque he faltado a mi deber iba a saber el castigo que le pondría. Y el otro: Ay, que lo diga ella, ¡si no la he tocado! Y yo le contesto: Porque no te he dejado. Que ya has visto como me defendía que yo me iba a la calle, claro, era la única solución. Dice: yo tengo la culpa por haberme quedado dormido, como nos dijo: no hacer ruido, pues salimos despacito, y por otro “pasillico” y el hombre no nos vio. Y cuando entró a hacer el recuento que habíamos más de 15 o 20, de Villena todas, dice: ¡Ay! ¡Se han llevado a las dos jóvenes, ay! Por Dios, porque, aunque sean de izquierdas ese dicho se dice mucho. ¿A qué hora? Pues ya hace tanto tiempo, y se imaginó de ir allí, dice que era de la limpieza, como eran sinceros y era cuando lo cogió. ¡Ellos intentaron y otros también! Y entonces nos llevó otra vez a la celda de allí de Villena, allí al lado de correos (Las filomenas) y allí llorando todas: ¡ay! ¡Ya habíamos pensado mal! Pero yo no me había impresionado nada, dijeron de ir, ¡pues vamos! Es que fue una situación que no llegas a pensar: ¡he llegado al fin! ¡Qué cosas! ¡Lo digo porque el que estaba penado a muerte le pasaría lo mismo, al pobre! Diría: bueno, pero es muy duro porque ponerte delante de una pistola, pero yo también como se decía tanto del fascismo, ¡fascismo! (lo dice un poco más fuerte). Para mí el susto más gordo fue ese. Y cuando me cortaron el pelo pues me costó una enfermedad, porque yo me había estimado mucho mi pelo,

E. -Luego también decía que había sitios que atendían a los críos, como guarderías que venían de …

A. -Pues esto no te lo puedo decir, ¿Pero eso que fue antes o después de entrar Franco?

E. -Durante la guerra, que, igual que estaba el comedor de evacuados, los niños que se quedaban solos, …

A. – A los evacuados los colocaban en casas y los niños estaban con las familias. Yo no he conocido nada en Villena para niños solos, se los quedaba la familia, a las primas, las tías y enseguida le buscaban casa. Igual que nosotros de bien que estaban, porque colocaron a uno de portero en el hospital que la verdad no me gusto que insultara a uno de nosotros, no porque fuera Camarasa, pero un tío “grandón”, que era de Madrid con toda la familia y todos los días, iba y sacaba azúcar, sacaba jabón, sacaba ropa, para los niños, eso para toda la familia, tenía unos sesenta años y lo colocaron en mi sala de portero en la Agrícola (dónde estaba el hospital de sangre). Ahora mi paisana no está bien sino también lo diría que lo presenció. Allí hizo un papel fabuloso y humano, lo veo yo. Pues de portero le pusieron a él. Le dan casa, le dan jabón, azúcar, de todo y como era un pelma y si alguna vez fue al ayuntamiento a que le abalaran algo, y estaba la mar de bien. Pero él no sabía la amistad que yo tenía, porque yo fui al hospital recomendada., no fue que lo pedían ni mucho menos. Yo seguía en casa de Mejías trabajando porque yo estaba bien. Pero Pascualico Gimenez, el Baenas que era el alcalde, él también estaba y todos eran compañeros y me conocían El cocinero del Servicio Social se casó con una “prostituta” que era muy buena y era de izquierdas y luego puso el bar del cocinero en frente de la churrería de la Paloma. Pues resulta que todos los evacuados de Madrid no os podéis imaginar todo lo que se llevaban del Hospital. Yo si se iban de permiso los enfermos yo les guardaba el tabaco, a veces me decían: han venido a verme mira si hay algún

“trocico” de pan o algo, y yo tomaba permiso al capitán que estaba allí, un tal Cervantes de Madrid, era militar, muy buena persona, y decía: comer lo que queráis pro llevaros cosas no. Y todos los evacuados de Madrid que se enchufaron y había también una enfermera. Que se hicieron Madrinas de guerra y yo nunca quise. Pues se llevaban las cosas por la ventana del Hospital. Pues yo también me llevaría a mi casa que hay que ver el hambre que pasaron mis hermanos. Yo allí comía bien pero nunca nunca saqué nunca ni un pedazo de pan. Ni tiraba ni robaba. De verdad que la honradez me ha acompañado siempre. ¿Y sabéis que dijo el portero? Viene Camarasa porque había caído herido uno de Villena que le decían el Manzano, y murió allí. Entonces fueron Pascualico y todos los de Villena, y lo pusieron en mi sala. ¡Era majo! Yo quería estar bajo dónde hacían las operaciones. Yo me ofrecí. Y llegaron todos a verlo. Y estaba grave porque murió. No sé si en el frente se le escapó la pistola no me acuerdo muy bien. Este hombre ignoraba la amistad que yo tenía con ellos, y dice refiriéndose a Camarasa: mira el “hijo p.” ese, por dónde aparece. Y yo me quedo mirando como si me hubieran dado un golpe y … pues era gente que tenía que desempeñar un papel en el pueblo, porque se necesitaba a gente que organizaran las cosas y no se iban a ir a tirar tiros. Y dice: ese que no me quiere dar nada para mis hijos, y le digo: ¿qué cuántos tiene usted? Y no sé cuántos me dijo. Y le digo: ¿que está toda la familia de Madrid aquí? y me dice que sí. Y le vuelvo a preguntar: ¿tiene casa? y me dice que sí. Y le digo: ¿y no le han dado azúcar, ni de nada? Y me contesta: ¡Qué va! ¡Su casa estará llena pero esta gentuza no! Y le digo: pues mire usted lo que le voy a decir, ahora mismo lo llamo y se lo va a decir usted a él. Y cuando salen todos le digo: Gines, que yo le llamaba de usted, como a un padre, porque yo era joven 20 años, o así y le digo: mire a ver que dice este hombre, que no le dais para sus hijos. ¡Mira yo creía que lo mataba! Y dice el portero: ¡Ese Camarasa un hijo de puta! Entonces Camarasa lo cogió así de las solapas, y lo zarandeo diciendo: ¡me cago en la h.! Si usted viene todos los días a pedir y no le he dicho nunca que no. Y yo que tengo dos, tenía la nena casi recién nacida y el nene que era muy chiquitín, Yo lo conocí allí en Villena 11 años. Y le dijo: yo no me llevo nada a mi casa por darle a ustedes, así que ahora usted se viene al Ayuntamiento conmigo y se lo llevó. Y lo negaba: yo no he dicho eso. Yo le decía: si lo miente me llamáis. Y nos fuimos todos al Ayuntamiento y allí canto la verdad. Y se tuvo que humillar como una culebra. ¡Perdone usted! No me acuerdo muy bien, como dijo, pero yo me quedé más blanca que la pared. Tenía un temperamento muy violento. Reflexionaba y todo eso y hacía las cosas para la administración y que era de los evacuados que más le daba y allí tuvo que decir la verdad. ¡Es que creía que a mí no me ofende una persona que sé que no le voy a escuchar sus palabras! Y como ya me lo había dicho Pascualico te llevamos porque queremos que seas una “vigilanta”, porque se están llevando la leche y se están llevando todo, así que hicieron una reunión de enfermeras y de todos, que estaban también el Cervantes y les dijo: podéis comer todo lo que queráis, pero que no se lleve nadie nada. (nos sigue enseñando una foto de la cárcel lavando la ropa en el lavadero coloreada). Este vestido me lo hice de retales. Me lo hizo esta muchacha (señala a una de la foto) Y yo como estaba tan escocida de cuando me cortaron el pelo cuando me creció ya no me lo corté. Me hacía trenzas.

E. -Cuéntenos de esta foto.

A. – Yo la tenía en blanco y negro. Es del 40 de la cárcel de Monóvar. Pero como el hermano de esa Aniceta que entonces estaba en Orán y tenía un buen cargo en Villena, que era el de abastos, para el jabón para el aceite, y como era de CNT y teníamos comunicación, cuando estuvimos en Monóvar, que esto es el lavadero dónde lavábamos y nos duchábamos y en esta foto no está la Aniceta. Estas eran de Novelda y de Elda (en otro momento de la entrevista dice que varias son de Benejama). Ahí había un patio que eran los calabozos para los incomunicados. Y mira ya me había crecido el pelo. Entonces yo esta foto la mande a Oran como si fuera su hermana, y yo le daba explicaciones: tal día me van a operar, pero era el juicio, luego le decía: me han dado treinta puntos en la herida que eran los 30 años que me pusieron. Soy joven y lo puedo resistir, que eran los años que me habían puesto en el juicio. Me iba inventando cosas para que me comprendieran. Y así me comunicaba con los amigos. Y él, la foto en blanco y negro le puso color. Esta letra de atrás es de él. Se la mandó a su mujer. Delante aparece la dedicatoria que dice así: “Cariñoso recuerdo a Isabel de sus amigas que no gozan de libertad. Ampliación hecha en Oran 28-10-41” El murió en Oran que se cayó de un caballo. Baenas era muy amigo de este que estaba en Orán. Cuando murió este Lillo, a la mujer, que le llaman Virtudes y viven en S. Crispín, ahí dónde hace la fiesta. En unas fiestas de septiembre que yo iba, la veo a esta Virtudes y me dice: nunca vienes a mi casa “morralona”. Y fui a visitarla y viendo fotos estaba esta y me dijo mira te la voy a dar que estás tu ahí. Y me dio también otras de otros motivos. ¡Yo no se quién la haría en la cárcel! Alguien que entraría por allí. Su hija vive enfrente y también es viuda. Detrás de la foto dice: (Antonia lo lee) “En qué paraje ha caído esta ninfa. La cámara guarda el secreto profesional. Pero si me lo permite su dios Cupido, le diré que es una selva virgen, con bosques frondosos, cocoteros y alcornoques,¿Me comprendes graciosa? ” Esta (señala a otra mujer de la foto) es la que hizo la poesía. Era de Alcoy. Mira esta era de Benejama y esta su hermana Cándida, también de Benejama. Mira estas tres socialistas, Cándida comunista, … Mira en esos sitios estamos muy unidas como tenemos que estar. Esta es de Villena (señala a otra)

E. – ¿Y cómo se llamaba?

A. -Virtudes la Puntera. Cuando hicieron las tumbas de Durruti porque las habían roto. Vinieron de la Generalitad, la autorización para poder celebrar la inauguración de las tumbas. Es igual que lo de hacer un homenaje a Pascual Gimenez. Yo a los 50 años de su muerte le hice mi homenaje. Nombre a todos. Hacer un homenaje a uno sólo yo no lo veo bien.

E. Cuantos años lleva aquí? –

A. -Desde el mes de octubre de 1943. Sesenta y pico de años. Mira yo salgo de la cárcel con la tía Herrera y como no teníamos dinero tuvimos que ir a casa de su hijo de leche, y nos preparó un buen bocadillo de jamón, le llamaban la tía Herrera porque crio al herrero. Ella iba a las manifestaciones así un poco escandalosa, y salimos en libertad las dos a la vez. También le decían la tía Lendrera. Por cierto, que cuando salimos con libertad como ella hablaba tanto, hablaba muy mal de Franco, pero eso era la falta de cultura. Hay que perdonarlas. Pero la Falange no la perdonó. La volvieron a detener otra vez en Villena por hablar contra el régimen. Y ella dijo, pues si me detenéis a mí también ha salido en libertad la Antonia. Y le contestaron: es que ella no habla como usted. Si dice o hace algo pagará como usted. Y creo que intervino su familia o algo y no la metieron presa. Yo soy tímida y no dejas de ser quién eres pero te abstienes porque aquí no tienes ambiente, ni puedes, ..es difícil la situación. Aguanté en Villena mientras hice las gestiones para poder venir, desde mayo a octubre que pude venir. Solicitar el traspaso porque la Falange me decía: te daremos trabajo. No, porque si me quedo, aunque tenga trabajo, cualquier cosa que pase siempre seré yo aunque yo no tenga nada que ver y en la fábrica dónde trabajaba es la que me ha metido en la cárcel. Si se entera que hay un “revolico” me meten otra vez. No, me decían, si no tienes delito no te pasará nada, y le dije que no. No, me quiero ir a buscar otro mundo a ver si me espabilo de otra manera. Pero de todas las maneras seguía presentándome hasta que vino mi solicitud aprobada.

Pues mira, salgo de Alicante de noche con la tía Herrera y yo ni cinco, y “andandico” nos vamos a dónde estaba su hijo y cenamos muy bien, porque la casa era muy bonita, dormimos y desayunamos allí. A las diez le dio a ella dinero para que nos fuéramos en el tren. Yo le dije: me presta algo de dinero y compraré flores para llevarle a Pascualico Gimenez, porque, yo sabía dónde estaba el cementerio. Estaba detrás de la estación de Alicante, y como Alicante se puede correr bien. Ella iba vestida como yo ahora con el delantal y sus dos bolsillos. El dinero que le dieron los metió en el bolsillo y a lo mejor al sacar el pañuelo u otra cosa se le cayó. Así que dice: nena, me han quitado el dinero, ¿qué hacemos? No podemos irnos a Villena. Porque habíamos quedado que me prestaría. Y yo ya se lo devolvería en Villena, que la Angelica o alguna me lo daría porque mi madre se había quedado presa. Pero tengo el gusto de que la primera visita quiero hacérsela a Pascualico. Mira, vamos otra vez a casa de mi ahijado y le cuanto lo que nos ha pasado y que nos dé otra vez dinero y así fue. Así que me prestó dinero, compré flores y nos fuimos las dos al cementerio. Y allí también me paso otra cosa curiosa. Y cuando llegamos vamos a información al sepulturero y como yo sabía el número por la Virtudes que aún lo tengo apuntado. Voy al despacho y pregunto dónde estaba Pascual Giménez, pero no sabía cómo preguntarme si era muerto natural o fusilado. Y como yo estaba un poco caliente de la acción le digo: y bien muerto. Por qué dice eso, me dijo, y yo le dije pues porque lo mataron. Pues así lo tenía que haber dicho usted para yo guiarme. Entonces lo miró y dijo, Fuensanta, … y yo le digo: no, esa no, Pascual Giménez porque los otros aún estaban en la fosa común. Pascual como avisaron a los de Villena ya tenía una fosa. Pascual Giménez tenía la lápida 10. Yo le dije que estaba bien muerto, porque ni lo conocieron cuando fueron a reconocerlo. Por la de Peinado que acompañó a su mujer Virtudes, sabía yo que para reconocer a Pascual tuvieron que ayudarle a quitar cuerpos y cuerpos que había como una montaña de cuerpos humanos. Y nunca me ha dejado que le sondeara yo el asunto. Nunca le pude preguntar lo que yo quería saber.

E. -Y usted que quería saber?

A. -Pues todas las cosas que le había contado el Pascual que le habían hecho de martirio. Porque yo sabía algo por otros, pero ella lo sabía mejor. Si en los comunicados no salían era porque estaban hechos polvo. O si salían todos señalados, en fin, que les han pegado mucho. Los incomunicaban ya procuraban de no sacarlos a comunicación. Ellos tenían un día y se ponían guapicos y .. como el día que les iban a decir cuando los mataban, que eso lo sé yo cierto. Bueno pues cuando nos dijo el número pues dimos con él, porque entonces el cementerio era más pequeño. Y le pusimos las flores.

Cogimos el tren y para Villena. Y a la tía Herrera ya no la vi. Yendo por la calle vimos a un fotógrafo y le dijo háganos una foto que es esa. Y yo le dije: no llevo dinero. Porque yo ya no trabajé. Me dedique a llevar paquetes a Alicante para que las familias trabajaran y ganaba algo para comer y me pagaban el viaje. Repartía muchos paquetes. A la Angelica, como ella encalaba, pues a veces no tenía tiempo de ir a Alicante y entonces iba yo. Allí me esperaba la de Peinado, que es muy señoritica ella, pero mira, hizo un esfuerzo muy bonico para mí, salía a la estación con un carrito de dos ruedas y allí poníamos todos los paquetes e íbamos al reformatorio y los llamaban por su nombre y los veíamos por allí. Hasta que me vine para acá. Y desde ese día que salí en libertad y llevé flores, estoy mandando dinero cada año a Villena para que el día 21 su hija Jose, o su hijo, le pongan flores en la tumba de Pascualico Giménez. Y no he dejado desde que estoy en Barcelona de mandar. Cuando empecé mandaba 100 pesetas. Ahí tengo en una caja todos los giros que le he hecho a la Virtudes. Como tenía una nena pequeña y hasta que se casó su abuela le decía. Mira que la Antonia no nos olvida. Al morir Virtudes se lo mandaba a la nieta que ya era casada. Y la nieta ha respetado que no quiere cruces. Y ellos si se tercia de ir a misa van a misa, pero respetan mucho lo de su abuelo. Hay hijos que han cobrado de sus padres y no les han llevado ni una flor. Se lo dije a Pascualín el hijo: me sabe mal que siendo tú el hijo no te mande a ti el dinero, pero como siempre se lo mandaba a tu madre pues ahora he seguido con tu hermana. Y a él le daba igual. Lo mando siempre el día 17 o 18 de julio para que llegue a tiempo. Y le digo si no puedes se lo das a tu tío y que vaya. Pero ella dice: no, no yo cojo el coche y voy. Si no podéis ir las ponéis en casa. No, no. vamos al cementerio. Porque en el homenaje vino el hijo, y le compré todo yo, Porque lo pasé mal cuando me vine y eso que yo tenía muy buenas amistades. Eran situaciones críticas, pero abrí caminos. Uno que trabajaba en Mejias (Carpinteria) le hizo una cajita pequeña y metieron allí los huesos y los trajeron a Villena. Ahora me ha dicho la nena que pusieron juntos al Pascual y a la Virtudes.

CD III

E. – ¿Conocía a alguna persona evacuada?

A. -Una muchacha de Madrid que se unió con un muchacho de Villena que era músico. Yo no tuve mucha relación con el marido, pero con ella por los sindicatos o el Ayuntamiento, no recuerdo muy bien, pero le ayudaban en la vivienda, comida y lo que necesitaban. Esta chica se acercó un día a Juventudes Libertarias que estaba en la Corredera, en la casa de Pepeta Amorós, pero no me acuerdo muy bien. No sé si los mataron, pero allí no vivía nadie y allí estaba Juventudes Libertarias. Ella estaba soltera y aparecía allí con frecuencia. Y esa fue la que movió todo. Ella dijo: vamos a hacer aquí Mujeres Libres. Yo le dije pues yo me quedo con Juventudes que me parece mejor. Eran libre en formación, en educación, ..y así se hizo Mujeres Libres en Villena. Pero no pertenecieron muchos jóvenes. Había más jóvenes en las Juventudes socialista y en las Libertarias que en ningún otro partido. Porque los comunistas no. Eran los niños que estaban como un poco militarizados. Y esto pues no, entraba en nuestro campo. Y esta chica como no tenía familia ni nada pues era la que estaba en mujeres Libres. Ella tenía pluma, sabía mucho y mucha facilidad de palabra. ¡Y nosotras no sabíamos tanto! Pero las que más hacíamos, aunque no supiéramos tanto éramos nosotras. Nosotras éramos de lucha y de ayuda a Juventudes o a la organización, sea socialista o sea de mujeres libres. Y por eso formamos un grupo bastante respetuoso, de verdad, … que ella también estuvo presa conmigo, pero ya no sabía su paradero, porque como yo me escapé y ella se quedó dentro. Llegó a quedar embarazada de ese muchacho. Y ya tenía un bebé de este muchacho músico. No me acuerdo ni como se llama ni nada. El nene estuvo allí con ella en los Teatros y me acuerdo de que le salió un diente. Ella se llamaba Manuela. Y como no me quisieron seguir, pues fueron cobardes. Yo probé en todas partes. Me escapé de los Almendros, me escapé de los teatros dos veces, y yo quería que salieran, la Sauco tampoco quiso. Se me quedó la maleta y le dije luego me la dais, pero no me la dio. Esta Celia si pertenecía a Mujeres Libres, pero tenía muchos prejuicios. En Mujeres Libres no queremos tener prejuicios. Si hay razón hemos de defender la verdad. No porque seamos Libres quiere decir, que hoy me voy a acostar con uno y mañana con otro, pienso yo. Porque todas las cosas quieres que te gusten. Yo era así y eso que no tenía preparación de nada. Fue después cuando me fui haciendo. Que ha venido así, la vida te va llevando. Entonces con la que más me hacía por mentalidad y porque también sabía era Celia. Trabajaba en la fábrica del punto, creo. Ya no me acuerdo el nombre de la fábrica ni nada.

E. – ¿A Manuela esta mujer de Madrid le siguió mucha gente?

A. -No. ¡Como éramos jóvenes, nos juntábamos y era como una fiesta! ¡Éramos muy pocas! ¡Seríamos una veinte!

E. -Y todas sabían leer y escribir?

A. -Pues sí casi todas. Si alguna no sabía pues hablaba, pero no se empeñaban en querer aprender. Allí teníamos la biblioteca y si querías aprender había maestros también. Después del trabajo ibas allí un rato. Cuando más nos reuníamos eran los sábados y los domingos. Nos íbamos de excursión a la Colonía, a los picachos de Cabrera. Y entonces ya había un poco de relación con las Mujeres Libres de Alicante y con las de Alcoi, pero una relación de todas. Por ejemplo, hicimos una función y los beneficios eran para el Frente, pues estas eran de Elda. En Elda había un ambiente bastante organizado. Se organizaban obras de teatro y nos ayudaba el Ayuntamiento, la cooperativa nos daba el vino, la fruta, las patatas, … para cuando salieran los artistas del teatro darles de cenar. Yo pelando las patatas y friendo sola, pero les puse una mesa que les decía mira: los doce apóstoles. Es que estábamos en una casa preciosa, con piano, .. y la mesa se la puse en el comedor con la vajilla de la casa, y los cubiertos los pedí al hotel Alcoyano. Que los hijos eran, … pero la mujer nos dio todos los cubiertos. Y con tanta gente desaparecieron la mitad. Bueno la organización se hacía cargo, pero yo di la cara. Y tuve que ir yo a decirle lo que había pasado y le dije: lo que valga, ya se lo diré yo a los principales, y le abonarán lo que sea. ¡Con todo!, una mesa, ¡que ni yo misma me lo creía! Hay hacían fiestas para sus amigos y era un comedor grandísimo. Y ahí se lo organizamos para la compañía de teatro. Pues como teníamos que ir de gira por ahí, estábamos todos juntos y se bañaban al desnudo en la Colonia. Yo he llegado a ir. Si algún compañero se quería unir, porque no querían casarse, allí hacían como una boda. Y había un riachuelo y como éramos anarquistas libres ¡pues al desnudo! Yo no lo hice porque tenía ese prejuicio de mujer o de joven o de lo que fuera. ¡Los hombres todos! ¡Y no se miraban a las mujeres de los compañeros! Que la mayoría de los compañeros fueran todos iguales era muy difícil, eran de distintas ideas ¡Que fueran de ideas iguales eran muy pocos! Y entonces se criticaba. ¡Ya ves si lo natural es lo más bonito! ¡Pero la sociedad está montada así, pues no vas a ir desnudo por la calle! Y nos organizábamos con los mayores que ya eran de veinte para arriba, en las giras. Y como gustaba, uno con la “mochilica”, otro con el carro, otro andando, porque íbamos a lo más cerca que era La Colonia. Y claro desde las fábricas se organizaba y allí te formabas y defendías tus derechos. Y como estaban los principales que entendían, y sabían todas esas cosas de pluma, de experiencia, de todo, pues eran nuestros maestros. Hay una cosa que si uno quiere ser libre no se entera si su compañera hace o no hace algo.

E. -Y de cara a la mujer. Dentro de la asociación de Mujeres Libres o Juventudes Libertarias ¿el amor también sería libre?

A. -¡Claro! ¡Mujeres Libres!

E. -Y como controlaban las mujeres que no querían tener hijos. ¿Como era la sexualidad?

A. -Pues se casaban por lo civil. Los que tenían conocimiento en realidad y querían a sus mujeres, se adaptaban a lo que tenían. Por ejemplo, si tenían que ir a una boda y tenían que ir a la iglesia, pues iban.

E. -Pero me refería a controlar los embarazos.

A. – Nena de eso no se interesaba nadie, pero una vez el sindicato, no me acuerdo cual, el de la madera o de metalurgia, trajo una película de cómo nace el bebé. Yo fui, ¡al rojo vivo! ¡En el Chapí! Por mediación nuestra. Se titulaba: “Los que nacen”. No dejaban entrar a personas menores de 14 o de 12, lo que fuera, yo era pequeña pero le dije a los del Sindicato, que quería verla. Pues mira que ahora hay democracia y todo pues nunca he visto lo que yo vi entonces por el cine. Todo natural. Una mujer va a parir y hasta que termina todo y le da el pecho. Y creo que hicieron un libro con el mismo título. Yo creo que me lo dejaron y lo leí.

E. – ¿Y si alguna mujer necesitaba abortar que hacía?

A. -Si abortaban y lo hacían los propios compañeros sin entender. Porque no querían que se enteraran las madres. Yo me enteraba después. Fulana está embarazada, se ponían fajas ya ves para asfixiar a la criatura. Como eran hombres que leían, de práctica nada, pero de teoría pues lo hacían y así pues no se enteraba la madre de la muchacha. Y quedaban bien. Y al día siguiente se iban a trabajar. Como antes muchas mujeres trabajaban en el campo y se iban todo el día, pues alguna… A mí no me pasó nunca, primero con la guerra, pensaba si yo tengo que trabajar, y la verdad que traté de evitarlo. A mi me interesó más leer libros, y yo también leía mucho. Pero personas más atrasadas que yo, aunque estuvieran en la organización, pues los mismos compañeros, unos a otros se ayudaban. Y en la misma casa abortaban. Si, si, ¡sí!

En las monjas encerradas, ahí dónde estaba el teatro allí fusilaron a un pintor, porque hicieron unos dibujos de unas cárceles con las rejas, con otro muchacho que le llamaban Castro, de Madrid que eran dos hermanos, comunistas, el pintor creo que era de Izquierda republicana, Luis no se más. El hermano pequeño de Castro no lo mataron porque era pequeño, no tenía la edad, pero presenció la muerte de su hermano. El pueblo se alarmó: han matado a Luis el pintor y a otro chico jóven,… esto no se quién me lo contó, si Pascualico o luego después de su muerte, su mujer, que aunque me prohibió recordar, a mí me ha hecho mucha falta. Porque yo lo que he sabido es porque él me mandaba cosas. (por carta): que hiciera lo posible que la gente supiera como muere la gente sin razón y te recomiendo, a lápiz, que no tenían bolígrafo entonces,

E. – Que él estaba en la cárcel?

A. -Si, en Alicante. Y no olvides, el día que salgas en libertad, verte con el hijo de Ramón Moliner, o Domenech, porque ha hecho unos cuentos en dibujo, maravillosos. Me gustaría mucho que los recogieras, porque el está empeñado de que vaya a tu mano y veas al hijo y que te los de, porque se los ha mandado a él. Se hizo dibujante de maravilla.

E. -Y que dibujaba?

A. -No lo sé! No lo pude recoger. Lo tenía preparado Pascualico para dámelo a través de los rancheros, pero coincidió que hubo un registro y lo tuvimos que destruir todo, pero eso lo tiene su hijo, porque este te lo hizo para ti, el Ramón. Y como era para mi tenía su mérito, pero no me lo pudo mandar. Yo ya me vine a Barcelona, y no sé dónde para el hijo, ni nada. Y es que me pasó una cosa en el puerto, y es que los anarquistas nos hemos llevado como hermanos. Yo siempre digo que es pasión, es que tengo muy buenos recuerdos de respeto, me han pasado cosas por las circunstancias, porque todo el mundo tenemos tropezones. Y es que en el puerto como me tuve que ir deprisa y corriendo como todos, pues de las emociones me vino la menstruación y yo en la maleta lo tenía preparado, porque ya me recelaba y lo decían, el que tenga peligro que salga, que no se quede en Villena y me vi en un compromiso, tres días en el puerto sin comer, sin beber y sin cagar, hablando vulgarmente, yo estaba muy descompuesta, porque siempre me ha sido muy molesta la menstruación y voy. pasaba, y a quien se lo digo, pensaba, tanta gente allí para hacer pipi, era una cosa tremenda el estar allí en esa situación, y yo como siempre había leído novelas ideales y de Blasco Ibáñez, que son muy curiosas, y de Federico Urales de la Montseny, su padre, he leído mucho y me he puesto hasta debajo de un árbol para ver la sensación de ser libre, cuan y el digo: Ramón me quieres cubrir con tu americana, no le dije que era, pero él me dijo: vas a hacer una necesidad fisiológica, no se me olvida, me quede un poco parada, porque no sabía interpretar , y le digo pues cosas de jóvenes, que estoy menstruando, y dice él: nada, se quita la americana, se pone de espalda, y me tapó. Yo me cambié, hice pipi, y todo, porque había mucha paja, Estábamos en el puerto en el suelo, ya tres días, , porque era internacional , y estábamos tranquilos porque creíamos que iba a venir el barco. Y él todo prudente, parece que se avergonzaba él tanto como yo. Era una necesidad y yo me encontraba bien, no había paisanas eran todo paisanos. Bueno era una cosa grande aquello. Y por cierto el primo José el cojo, cuando he estado viéndolo aquí en Barcelona, no lo ha referido varías veces: Te pasó esto con Ramón Moliner, Pues sí, cuantas veces nos lo ha dicho, La Antoñica, es total, es una mujer libre perfecta y sin prejuicios, que sí los tenía y los tengo, porque los tenemos todo el mundo, por luchar, porque es una cosa tan intima, tan intima, que no te puedes abrir, porque nadie te lo va a solucionar, otras si tienes una amiga bien, bien bien , pues te desahogas, y te ayuda, pero si es otra igual te critica, es una solución delicada cuando no hay una cultura como debemos de tener. Y este Ramón se lo dijo a todos los de Villena. No nos damos cuenta lo que significa Antoñica, cuidarla, yo no tenía comida, los familiares me mandaban comida (para, porque se emociona) por la recomendación de ellos. (entre sollozos) ¡no se me olvidará! Y que me dicen a mí, tal día nos toca despedirnos, que es cuando los digo ahí en el libro también, por el año 81, esta compañera que ha muerto, Loli, le digo mira esto que dice el libro es verdad, Pascualico estaba leyendo un libro de la Revolución Francesa y me lo dijo el primo José, yo no estaba delante, y me dijo, ¿a qué no sabes cómo ha muerto Pascualico Giménez? Una valentía estupenda, él y todos los demás de Villena. Nadie se confesó. Pues leyendo el libro de la Revolución Francesa. La consigna era: ¡nueva diligencia! Cuando te decían eso es que ya no vuelves. Y como ya lo sabían por los paisanos que estaban en los despachos. A mí me colocaron los paisanos. Me vino aprobada, porque lo peor dentro de lo malo, si me cortaron el pelo, y nos llamaban a declarar de noche, pero dentro de eso, no me pegaron, únicamente una hija de un falangista de Madrid que le llamaban a su padre Arellano, de los de la raya partida, porque llevaba el pelo muy brillante y pegado, y estaban en Villena. La hija, llevaba yo melena como allí (señalando una foto) y me cogió del pelo y me arrastró. Esa fotografía era, salí hoy y mañana me tenía que presentar en el cuartel de la Guardia Civil de Villena, recién salida, porque pensé cuando me crezca ya no me lo corto y llevaba ya un poco largo que me hacía “rodeticos” porque me creció mucho, porque lo tuve siempre con ondas. Los falangistas para declarar a las dos o las tres de la mañana.

E. – ¿Por qué lo hacían a esas horas?

A. -Pues no lo sé!, pero cuando cenan bebe, son inconscientes porque están un poco bebidos.

E. -Y en esas condiciones interrogaban?

A. -Toda la noche dando (hace el gesto de pegar) y declarando la gente. Pero para declarar, a mi no me han pegado, eso es la verdad. Y nos pusieron a limpiar, salíamos a la calle, pero nos cortaron el pelo que aún me ve la gente y me dice: siempre que pasábamos por casa Mejías daba gusto tu melena. Yo me ponía una “cintica” de diadema, y me pintaba los labios con un papel de las lámparas que tenía mi madre, y yo me estimaba mucho mi pelo. Ahora está igual lo de los peinados, pero antes me gustaban mucho las melenas.

E. -Y los interrogatorios toda la noche?

A. -Pues hasta el amanecer que se hacía de día, hasta las siete de la mañana.

E. -Jugar con el cansancio o el agotamiento.

A. -Llamaban a una y luego a la otra, porque habían de Villena bastantes. Estaban estas dos hermanas que encalaban, ¿cómo se llamaban? ¡Ah! Si, las Saetas, las Perlitas también estuvieron, bueno la pequeña no, la madre de Rafaela, una mujer, que no sé porque estuvo, una mujer que no hablaba, ni en la cárcel, ni nada. Pues lo que pasaba antes, era como un toro que sale del toril, porque un pueblo que no tiene cultura y está tan esclavizado, pues eso, un pueblo cuando tiene un poco de libertad, le abren las puertas y no saben lo que hacen. Yo me he hecho rebelde por la necesidad. Esto pasó mucho con la gente de las cuevas, se lanzaban a la manifestación, y las que sabían que eran beatas, pues un estirón de pelo, a las E. (nombra un apellido actual de Villena), porque entraba el P. y le decía a la J., que te acuerdas cuando le tiraste del pelo a…

Y ella decía: se lo iba a arreglar. Vaya peluquera que eres tú, le decía. A mí, sí, me obligaban para declarar. Si conocía a este, si conocía al otro, pero a Pascualico ni lo nombraban. Gente joven que venían de la Cañada, o de otros sitios, pero yo de verdad ni sabía los nombres. Venían a las Juventudes y al Sindicato, pero yo no podía apreciar y quien iba a pensar que íbamos a llegar hasta ese extremo. Pero dentro de eso si no hubiera sido por las declaraciones, y que te ponen cosas que no son, porque ellos tienen que llenar el sumario, porque ahora mismo te ponen eso en el sumario y yo estaba ignorante, pero pagué.

E. – ¿Y dónde se celebró el juicio?

A. – En Alicante.

E. – ¿Y quién lo hacía militares o civiles?

A. -Militares. A mí me pusieron treinta años, no me pidieron pena de muerte, pero tiene otro nombre también peligroso, ahora no me acuerdo. Es que resulta una cosa: yo tenía el sumario, las declaraciones, el proceso, cuando te procesan, todo lo tenía, y lo saqué de Monóvar, porque me fui a Alicante ya procesada, para el juicio. Como mi madre antes de meterla ya se lo había dado yo en una comunicación, que es cuando me dijo: me ha denunciado la vecina porque me he quedado la casa. Que los mismos guardianes se lo decían: Virtudes te has quedado la casa y por venganza, la hermana metió a mi madre. Porque se quedó la casa de al lado, porque le dijo la vecina: Virtudes dile a tu marido si quiere, tengo una granja, si me da unos “saquicos” de trigo o de cebada, lo que sea, y os quedáis la casa. Y como vivíamos dónde vivían ellos (señalando a Lola) que también estaba muy mal, y porque ellos obraron, pero era una casucha, mal, mal, un corral para burros, y no se, que más pero mal, mal, los techos con las cañas porque no se podía cubrir, muy pobres, y la verdad esta denunció a mi madre. ¿Y entonces mi madre que hizo? Lo escondió bajo de una teja.

E. -Pero a su madre también le hicieron juicio?

A. -Claro a mi madre le salió tres años porque esa vecina le dijo que había quemado santos. Y los carceleros le dijeron la denuncia viene de Carmen esa, de la vecina, porque te has quedado la casa. Y mi madre les decía y sabiéndolo me tenéis aquí cuando sabéis que no ha hecho nada. Es verdad que mi madre no. MI madre era socialista, de trabajo, de los obreros, y mi padre también, pero no desempeñaban cargos, ni sabía leer, mi padre si, pero pasó eso. Entonces todo el sumario mío lo escondió en una teja de la casa que teníais y luego como la tirasteis lo hicisteis nuevo, pues desaparecieron los papeles. En cambio, lo de mi madre sí que lo tengo todo, que le ponen una de cosas, claro tienen que llenar el sumario y ponen lo que quieren, aunque no lo hayas hecho.

E. -Y luego en la cárcel de Alicante?

A. -En la cárcel de Alicante me entero de que habían traído a unas de Villena, pero las incomunican para cortarles el pelo porque iban llenas de piojos y a mi madre también porque mi madre ya estaba allí. No era al rape, pero muy corto. Y las ponían a parte y entonces yo con esa celadora tan buena que había, Dña. Guillermina le digo: Dña. Guillermina, sabe usted si está Virtudes Fuentes ahí con las de Villena? y me dice que sí. Yo le digo: ¡Es mi madre! Que no dejaban tener a la gente mayor, aunque mi madre tenía cincuenta años, y le digo que la quiero reclamar y ponerla en la sala que yo estoy. Y me dice que no lo autorizan, y yo le digo que mi madre no es muy vieja, y, así pues, animarnos y hablar cosas nuestras, y me lo concedieron. Y cuando me dieron la libertad le digo: ¿Dña Guillermina no le puedo cambiar mi libertad por la de mi madre? Y me dijo: la coja, que eso no viene de aquí, ha venido para ti, pues cógela y tú le ayudas a tu madre. Y yo no la podía ayudar. Me iba a casa de Virtudes la de Pascualico a moler cebada, a amasarla y a hacer pan, que me enseñé. Y me dice mi madre: nena no me traigas pan, que aquí nos dan un “panecico “de panizo, pero está “blandico” y lo podemos comer, al día siguiente ya no vale. Mira yo salí el ocho de mayo, y me cogieron también el cuatro de mayo, así que estuve cuatro años y ocho días. Entonces cuando se acabó el arresto de ponerlas limpias y tal, me la pasé a mi madre hasta que salí yo en libertad. Yo salí en mayo y mi madre en julio. Nadie nos abaló, porque salimos por suerte.

E. -Había un sistema de redención de pena!

A. -Ah claro! Por eso a mí los de Villena, me colocaron en paquetes

E. -Y que tenía que hacer para estar ahí?

A. -Pues solicitarlo y si te lo autoriza la dirección pues te lo dan y redimes pena. ¡Un día vale por dos! Ahí tengo lo que me dieron cuando me colocaron en paquetes.

E. -Entonces el trabajo de paquete que era?

A. -Era coger el paquete que estaba en la ventanilla que llegaban de la calle, en los patios de la prisión y entonces, lo leía y como lo saben están al lado y yo decía: Fulano de tal, paquete, fulano de tal, carta, y había más gente en ese servicio. No estaba solo yo. Y yo también estaba en enfermería que también me gustaba. Eso lo solicite con la celadora. Yo le dije: Dña. Guillermina, a mí me gusta eso de ser enfermera, porque en mi pueblo lo he hecho, me gustaba y soy valiente. Me gustaban las operaciones y dentro de lo malo a mí me gustaba verlas. Y he estado y no me he desmayado nunca. Y los he tratado muy humanamente, y eso que cuando uno es joven a veces hay pajarillos. Me consagré en que teníamos que ser así, no porque lo había leído ni porque me lo habían enseñado, es el corazón, delante de una persona de carne y hueso y tenemos que luchar mientras otros se están tomando el café.

E. -Y en cada celda cuantas mujeres había?

A. -Uy! Eran grandísimas, porque nosotras estábamos en un convento de los Jesuitas en Alicante, en Monóvar era prisión de verdad con sus calabazos para redimir. También en Alicante. Pero teníamos un buen patio que yo estoy fotografiada y no parece la cárcel, parece que estés en la calle, pero claro tenías una disciplina cuando era mayo había muchas misas, los domingos nos juntábamos todos en la misa en Monóvar, hombres y mujeres. No mezclados, pero nos veíamos. Aunque estuvieran en el calabozo, como a Pascualico, los sacaban a todos. Y allí nos saludábamos como podíamos (se sonríe mientras hace señas con los brazos de cómo los saludaban). Porque hablar nada, ni abrazarnos. Porque uno de Villena, que no me acuerdo ahora el mote, cuando llegaba una expedición, un camión, así como nosotros lleno de gente, pues se asomaban por la reja, las ventanillas no eran muy grandes, eran pequeñas. Las mujeres estábamos abajo y los hombres arriba. Y decían que unos días antes de llegar nosotras, de Villena a Monóvar un villenero, cuando llegaba otro camión de no se dónde se asomó un poco de más la cara que estaba prohibido y un centinela, disparó y lo mató.

E. -Y había alguna mujer embarazada en la cárcel?

A. -No, había gente mayor. Como la Fuensanta … de Pascualico que la mataron allí.

E. -Y por qué le salió esa pena a Fuensanta?

A. -Pues como tenía pena de muerte no se me ocurrió preguntarle por qué, como iba con los de su pueblo, nada más que la veía en el paseo … lo que sí que me gustó fue como una cosa graciosa. Como cayeron tanta gente que no sabíamos leer la mayoría, una mujer mayor de unos setenta años, como la Fuensanta y me acuerdo que le estaban tomando declaración que a mí también me habían tomado declaración en juez militar en Monóvar, le dijo: tome este auto del proceso, que era una hoja, y esta le dice: oiga usted señor juez que yo no he tenido auto. Y el juez le aclaró que allí estaba todo de lo que le acusaban. ¡La ignorancia de las personas!

E. -Y abogado había para las presas?

A. -No

E. -Nadie las defendía?

A. -Había defensores, pero ¡cómo eran del régimen! Se daban muchos casos, había otro también gracioso, había una mujer muy inteligente que coincidió mucho conmigo, ¡aunque yo no le había dado confianza! Esta chica me hizo una poesía, ella era alta, simpática y muy maja y tenía una máquina, y todos los primeros de mayo movilizaba toda la sala, y allí a cantar la Internacional. A las cuatro o las cinco de la mañana y despacico, antes de que nos llamaran a las siete que era para salir,

E. -Y si los oían?

A. -No porque las celadoras estaban abajo. Lo cantábamos bajito y te emocionaba, pero se nos ponían los pelos de punta. Era como un coro que te creías que estabas en otro mundo. Había un convento de monjas detrás mismo, y cuando era más verano subía ¡el olor de los jazmines! ¡Ay, que jardín tenían las monjas! A veces nos apoyábamos en las ventanas para verlo, subía el aroma y estábamos como al aire libre. Y esta chica que os decía que salió antes que yo, me hizo una poesía: En que paraje ha caído esta ninfa, la cámara guarda el secreto profesional, pero si me lo permite su dios Cupido, le daré una selva virgen frondosa, llena de cocoteros y alcornoques. ¿Me comprendes graciosa? Queriendo decir que allí había inteligentes y alcornoques de verdad. La tengo a ella también fotografiada. Estamos como en una galería, y podías ver el reformatorio de adultos de Alicante. Estaba muy cerca, pero al ser tantos no podíamos estar todos juntos. Esta, cuando había algún registro venía enseguida. ¿Tenéis algo? Se enteraba de todo. Cuando no quisimos comer rancho, ya os lo he contado porque a una se le paró en la garganta, de una en una, pasaban y ninguna nos poníamos nada.

E. -Qué se le paró?

A. -Una corteza de calabaza de las que hacen cabello de ángel. Se le paró porque no valía nada la comida. Se la sacaron enseguida. El director de allí de Monóvar se portó bien. Dieron la noticia, se la llevaron al hospital y se la quitaron. Y entonces de protesta, no quisimos coger nada. Y todas obedecimos con las consecuencias. Y tuvo que venir otra vez el director. Pasábamos con el plato, pero sin que nos pusieran el rancho. No lo queríamos, pasamos por delante de la cazuela, y nadie puso su plato, sin ponernos de acuerdo; Una de Petrel y una de Alcoi eran las organizadoras de la prisión, que hay esto, que hay lo otro; y es cuando nos dijeron que no cogiéramos el rancho. Y no lo cogimos nadie. Y otra vez vino el director y la verdad es que se portó bien, porque hicimos la función de la bandera, y una chica de Petrel que cantaba muy bien, cantó El peñón de Gibraltar: la bandera inglesa en el peñón de Gibraltar (canta este trozo) toda entera, que tenía una voz maravillosa, y cantó también Valencia. No teníamos orquesta tocábamos con las cañas de barrer, y papel de fumar con “agujericos”, hacíamos las flautas. Y las que valíamos para hacer teatro, teatro, las que valían para tocar tocaban la flauta, ensayábamos y completábamos una función. Esas de la foto que tiene la crucecita, esa soy yo. Eso fue un desfile que hicimos, una fiesta. Era día de fiesta de una su santo no se si S. Vicente, no se cual.

E. -Y los vestidos los hacíais vosotras?

A. -Claro, y lo que llevábamos en el escudo con la bandera roja y amarilla. Yo me hice el vestido de una sábana. Cada una se lo tenía que organizar. Le pedía a su familia un retal y siempre había una chica de Elda que sabía coser. Y a mano lo cosíamos. El “bolsillico” de arriba, rojo y negro, que lo tengo en la fotografía.

E. -Y cuando iban los familiares se veían con las presas?

A. -Teníamos el día de la comunicación, un día a la semana no se si jueves o domingo. Yo estuve un mes porque como no quise tomar la hostia, de tantísimas fui la única, dijo eso la celadora y me vino de maravilla, ¡no quise! Y le dije: usted no cumple la ley porque me ha quitado la comunicación sabiendo que como estoy cumpliendo una condena pues no me voy a poner la careta. Y no me dejó bajar de la celda. Y vino mi madre andando, que al poco tiempo la cogieron a ella por eso de la casa, y después que me traían cuatro cosas malas, que ellos no tenían y no pude bajar.

E. – ¿Hasta Monóvar andando?

A. -Si desde Villena hasta Monóvar, Para traerme a mí, que me traían lo mismo que tenían en Villena, cortezas de habas cocidas. El día que me llegó la libertad no la esperaba, me fui con la Barbera que también estuvo presa, la hija que el nene era chiquitín que aún le daba el pecho. Me había ido el 18 de julio con ella, que éramos familia. Nos fuimos con ella, que nos convidó Joaquín, el de mi prima a una sandía. Detrás de dónde está la hidroeléctrica del paso a nivel, dónde estaban antes los franceses, había como una, era como una fontana, un nacimiento de agua, de la tierra nacía el agua. Pasabas las vías antes de llegar a la Colonia y allí se criaban berros. Lo sabía este y dijo: vamos a coger berros para la ensalada, a mí me gustaba. Y compró aperitivo: un sifón … pusimos en el agua el melón para que estuviera “fresquico”. Nos fuimos las dos y cuando llegó él le dijimos: mira nos hemos adelantado, como sabíamos dónde era. Y me dice él: pues esta tarde viene tu madre. Y yo le digo: ¿y como lo sabes? Y estaba un poco porque me había bebido el vaso entero y le digo a la Barbera: ¿por qué me has llenado el vaso? Y ella me dice: porque estamos celebrando nuestra libertad. Y no pude salir a la estación y tuvo que subir mi madre “solica”. Me había mareado sin darme cuenta. Y eso que el licor no me va. Y como habíamos salido la Barbera y yo que yo ya me quedé allí a comer y a dormir y todo, porque mi madre se quedó en la cárcel y lo arreglamos como pudimos.

E. ¿Y cuando dice usted que se tiene que ir a Barcelona?

A. -Yo en Villena me entero de que podía solicitar el traslado. Porque yo salí con libertad vigilada. Aquí me estuve presentando cuatro años. En la comisaría de aquí. Todos los meses un día. Firmaba que las tengo todas, y me dice el jefe de Policía dónde yo me presentaba: mire Usted, que me llamaba de usted, ¿por qué no solicita la libertad total? Y yo le digo: ¿Es que se puede hacer? Y él me dijo: ¡Claro, tanto tiempo presentándose! Y le dije: ¿Y que tengo que hacer? Pues mire, vaya a tal sitio y solicite que viene presentándose ya cuatro años y solicita la libertad total, porque ya no había tenido ningún tropezón ni nada! Porque, aunque pienses lo mismo ya no te has metido en política. Y claro lo hice. Y solicité la de mi madre que también estaba como yo y la mía. Porque no me dejaba salir la Falange de Villena. Porque en Villena desde mayo hasta octubre que me estuve presentando todos los días. Y me llevaba a la Barbera, por si alguna vez me decían algo, y ella con el nene, me tomaban declaración y me decían: aunque esto cambie, no te metas, porque ahora la cuentas, pero después no lo contarás. ¡Cuántas veces lo he pensado! ¡No hago nada malo defiendo las ideas, y mi trabajo y las injusticias! No hago daño a nadie. Lo descubro y el malo es aquel. ¡Yo voy a lo humano!

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