MARÍA TOMÁS HERNÁNDEZ

ENTREVISTADORA: Nos va decir su nombre entero

MARÍA: María Tomás Hernández

E.-¿Se acuerda en que año nació?

M.-Nací en Septiembre del año 10 en septiembre hará los 93 años.

E.-¿Dónde nació?

M.-Nací en las Virtudes, dentro del convento en las celdas de arriba, Éramos 6 hermanos y todos hemos nacido allí. Soy hija de un medio cura

E.- ¿Qué quiere decir eso de un medio cura?

M.-Mi padre era un medio cura porque mi padre estudiaba para sacerdote en Murcia, se vieron los dos, se enamoraron y mi padre dijo: “quiero ser un buen padre y no un mal sacerdote” y así se casaron , pero él no dejo la iglesia, vivía con el cura, comía con el cura y hacía todas la cosas con el cura. Mi madre cada vez que se quedaba embarazada le decía a mi padre: -José tenemos una “boquica” más VIDA COTIDIANA Y así hasta 6. Mi padre era una buena persona.

E.-Y él le ayudaba al cura de sacristán, de campanero ¿qué hacían?

M.-Como no había coche, no tenía nadie coche, los sábados se iban a la Colonia a una labor a decir misa. Se iban los sábados en la noche y tenían que salir de noche para llegar y hacer luego la misa aquí que era a las nueve de la mañana.

E.-¿Su padre lo acompañaba ?

M.-Si. Iba con él y volvía. Él vivía con el cura. Era como el sacristán de la iglesia.

E.-¿Y usted fue al colegio?

M.-Yo no he ido al colegio en la vida de Dios.

E.-¿Entonces no había colegio aquí?

M.-Aquí no había colegio. Cuando murió mi madre vino el primer maestro mi madre murió a las doce de la noche y este señor cogió plaza a las 6 o las 4 de la tarde.

E.-¿Y cuantos años tenía usted entonces cuando vino el primer maestro?

M.-Cuando murió mi madre yo tenía entonces 14 años.

E.-Entonces ¿desde muy pequeñíta estaría usted trabajando? Cuéntenos en todos los sitios en los que usted ha trabajado

M.- Trabajé de sirvienta T en una casa que le decían el “Tio Molinero” en Villena;

E.-¿Vivía en la casa ?

M.- Si mis padres y mis hermanos estaban aquí.

E.-¿Cuántos años tenía cuando se fue a Villena?

M.-Tenía unos 13 años. Me fui a servir porque ya éramos muchos en casa, mi padre estaba enfermo y hacia falta ganar y de catorce años me quedé sin madre. Así que toda la vida estuve trabajando. Hasta que me casé estuve sirviendo. Cuando me casé fui a trabajar a la tierra.

E.-¿En la tierra suya?

M.-Ahora tengo tahullas, pero están “praos” porque no hay agua, porque los sobrantes del agua de aquí los mandábamos de Villena y a Alicante. AGUA

E.-Entonces, cuando usted empezó a trabajar la tierra ¿ya era la tierra suya?

M.-Cuando empecé a trabajar la tierra TRABAJO ANTIGUO era a jornal, porque mi padre tenía algunos “bancalicos” que luego los recogimos nosotros. Cuando él se fue a Villena que ya no estaba para trabajar nos dio los bancales a los hijos DOTE. Yo tenía tres “bancalicos” de mi padre, luego mi marido fue comprando y..

E.-¿Y a los 10 años dónde nos ha dicho que había trabajado?

M.-Me fui a vendimiar con mi hermana Lorenza que tenía 20. Fue el primer trabajo que hice. Como era tan pequeña cuando tenía que levantar el capazo y voltearlo, para echar la uva al carro, me cambiaba con una prima que iban también las dos hermanas. Hacíamos combinaciones para no perder. Recuerdo que nos pagaban a 2,50 el jornal.

E.-¿Entonces usted se casa y sigue trabajando?

M.-Si, sigo trabajando en la huerta

E.-¿Y cuando venían los críos qué?

M.-Entonces no me iba a trabajar. El “ratico” que podía iba a lo mío y el que no pues no iba.

E.-¿Cuántos hijos ha tenido ?

M.-Cinco, pero se me han muerto tres: uno de tres meses, otro de 5 años y el otro hace poco de 51 años ya casado y con dos hijos .

E.-¿Y Cuando los hijos se hicieron mayores volvió otra vez a trabajar?

M.-Claro. Entonces trabajaba ya en lo mío escardar panizo, cebada, trigo, plantar ajos, patatas, y de todo, lo que se cría en la huerta.

E.-¿Y recoger?

M.-De todo, de todo, cargar los carros: he cargado sacos de patatas, de cebada, de panizo, de zanahorias, … los sábados y los domingos, para ayudarle a mi marido que se iba a Yecla a hacer el mercado. He hecho muchísimas cosas.

E.-¿Y cuando volvía entonces continuaba con lo de la casa, ¿no?: las criaturas, la ropa,? ¿Por qué, y la ropa ?

M.-Aquí lavábamos la ropa en la canal que pasaba por aquí.

E.-¿Al lavadero no iba?

M.-Si, si, al lavadero también iba. Cuando vivía en el convento bajaba al hoyo a lavar; luego íbamos al otro lavadero que hicieron al final de la canal, al final de la pinada.

E.-Del trabajo de las mujeres en las casas de sirvientas, me parece que sería un trabajo durísimo; a los trece años que se fue a servir, sabe que se trabajaba muchísimo en las casas,

M.-¡Uy mucho!

E.-Entonces ¿nos contaría que tipos de trabajos tenía que realizar? Por ejemplo a los trece años cuando entró alguien le tenia que decir como hacer las cosas, alguien le mandaría, la sirvienta mayor le diría esto… , lo otro….

M.-Pues mira la señora tenía seis hijos, cuatro hijas y dos hijos, uno que murió en la guerra y está ahí en la Puerta Almansa (Teniente Hernández Menor)

E.-¡Ah si! En la fuente esa, que está en la Puerta Almansa y hay una farmacia?

M.-Si, si.

E.-¿Ese era el hijo ?

M.-Si, si, ese era el hijo de dónde yo estaba sirviendo.

E.- Entonces a los trece años que empezó a hacer?

M .-Limpiar la casa

E.-Lo que le decían claro,…¿Y como lo limpiaba?

M.-¡Ah pues muy bien!

E.-¡Eso lo tengo muy claro!. Pero por ejemplo para los suelos le dirían, hay que hacerlos..

M.-Arrodillada, que no era como ahora que está la escoba para fregar. Entonces era con el trapo. Era una casa con dos pisos CASA que teníamos que limpiar y los viernes y sábados terminábamos a las 9 de la noche.

E.-Y también luego los cristales, y en muy malas condiciones.

M.-Si si todo, con un “perigallo” a limpiar los cristales, y con el trapo trabajando mucho.

E.-Y cuando tenían brasero, que antes no habían estufas ¿iban al horno a por las brasas?

M-No. En esa casa había mucha leña porque como eran trabajadores, tenían muchas tierras y guisábamos con leña y con carbón vegetal hacíamos algunas cosas, pero guisar siempre con leña. Había una bancada grande y los ladrillos “colorados”. Bajaban todos a desayunar a la cocina y ya estaba todo preparado: la leche caliente, el café hecho, todo, no es como ahora que ya está todo preparado.

E.-Ahora es todo más rápido

M.-Antes hacíamos una cacerola de café y cada uno se servía su café, con su panecillo tostadito

E.-¿Y a las criaturas también había que tenerlas?

M.-Yo cuando estuve en esa casa ya eran mayores pero luego estuve un año o un año y medio con Patri y luego me fui a mi casa. Y con la hija mayor que vivía en Villena…

E.-¿Vive la hija?

M.-No, ya no vive, ya se murieron. Entonces cuando me fui con la hija, ella tenía tres nenas. La más pequeña tenía dos años. Iba al colegio ya. Estuve por lo menos cuatro años entre aquí y en Alicante.

E.-¿Y había que ir al mercado, lo que la señora pedía?¿quién iba?

M.-Yo cuando estaba en casa del padre, habían cocineras y mozas de sala, que era yo

E.-¿Moza de sala?

M.-Moza de sala era yo. Y a la cocinera nunca la buscaba para irse a la plaza. Iba dónde yo estaba y me decía: -”muchacha”, porque nunca me llamaron por mi nombre, arréglate que vamos a la plaza. Y yo me iba con él. Pero la cocinera se quedaba allí.

E.-¿Qué era la moza de sala?

M.-Era la que limpiaba toda la casa. La cocinera si podía te ayudaba y si no, no.

E.-Porque la cocinera para cocinar con fuego de leña: enciende el fuego, cuídalo, era todo un arte,…

M.-Era muy pesado

E.-Usted lo recuerda duro. Entonces usted se iba a hacer la compra con el amo y la limpieza era su faena…..

M.-Toda, toda la limpieza era mía. Si me ayudaban eso que me encontraba.

E.-¿Y la señora como se portaba?

M.-¡Bien¡ La señora se portaba bien El peor era el marido. Era un poco “tiesecico” de más.

E.-¿Y allí hasta qué año estuvo allí?

M.-Hasta que me casé. Con ellos estuve año y medio o así y después me fui con la hija y estuve cuatro años entre aquí y en Alicante.

E.-¿A que edad se casó?

M.-Veinte y alguno. Que me case con la idea de que antes los padres libraban a los hijos y vino mi novio del servicio y su padre le dijo:-Mira Paco si te casas el Feliciano no va al servicio y si no te casas tendrás que esperarte que venga del servicio para casarte

E.-¿F. es el vecino?

M.-Si es hermano de mi marido

E.-La ropa ¿la lavaba en la casa o iba al lavadero?

M.-Teníamos un lavadero grande en la casa y en el Molino había una pila grande que venía el agua del lavadero, de dónde lavaba la gente e íbamos allí a lavar. Cuando no, lavábamos en casa en la pila, con una bomba para sacar el agua. Una pila grande como de aquí a dónde la escalera, de mármol preciosa.

E.-¿Y le ayudaba alguien a lavar la ropa?

M.-La cocinera.

E.-¿Le ponían polvos o le ponían ceniza?

M.-Polvos.

E.- Es que algunas mujeres nos han dicho que la lavaban con ceniza.

M.-Si. La colaban. Pero nosotras no.

E.-Luego ya se casó y empezó a trabajar con su marido en el campo, empezó a tener criaturas y ¿hasta cuando estuvo trabajando en el campo?

M.-Hasta mucho tiempo; hasta que compró mi marido Transportes Gil, que no se si lo habrán oído. Compró la línea de Villena a Alicante y entonces me fui a Alicante y pusimos una agencia en Alicante y otra en Villena.

E.-Entonces en lo que trabajan ahora sus hijas es la herencia de su marido.

M.-Si, si. He trabajado muchísimo. Toda mi vida trabajando. ¿Porque hoy que hace una criatura de 10 años?

E.-¿Y comulgar ? ¿Usted comulgó? Porque si no iba al colegio ¿quién la preparaba?

M.-Mi padre tenía una hermana que vivía en Villena y para enseñarme la doctrina me llevo una “temporadica” muy pocos días a las Cruces, que había allí un colegio, y cuando ya me sabía la doctrina, pues hice la comunión .

E.-¿La hizo aquí?

M.-No, la hice en Villena, en casa de mi tía.

E.-¿Y casarse también en Villena?

M.-Si, si, también en Villena, con 23 parejas más.

E.-¿A qué hora ?

M.-A las 6 de la mañana.

E.-Bien temprano. Alguno iría durmiendo.

M.-Llovió mucho cuando me case, pero ¡cómo dicen eso de novios lluviosos…!

E.-Novios lluviosos , novios dichosos.

M.-Así que …

(Su nieta estaba presente en la entrevista porque ella está un poco sorda y quería explicarle si no nos entendíamos. En este momento nos dice: )

NIETA: No os ha contado que desde muy pequeña …; pero como se le murió su hijo no hace muchos años la mermó mucho.

E.-¿Usted sola aprendió a escribir y a leer; como fue eso?

M.-Se la letra de molde si esta bien y hago mi “firmica” no muy bien hecha, pero la hago. No he ido al colegio.

NIETA: Pero sus hermanos si fueron al colegio

E.-¿Pero serían más pequeños?

NIETA.-¡No tenía también hermanos mayores!

E.-¿Pero eran hermanos?

NIETA: Si, ella estaba en medio. Los mayores por ser mayores y los pequeños por ser pequeños todos fueron a la escuela, según cuenta ella. Eran dos hombres y los demás mujeres.

E.-¿Y las mujeres si que fueron ?

NIETA.-La mayor, la que le sigue a la mayor, luego va ella, luego un hermano, ..

M.-Mis hermanos todos saben leer y escribir.

E.-¿Y usted como es que no sabe?

NIETA:-Abuela usted siempre ha dicho que usted no fue al colegio porque era la del medio que los mayores si que fueron.

M.-La mayor que fue era mi Remedios fue porque el cura con el que estaba mi padre se murió y vino un señor de Yecla , un cura de Yecla y entonces, cuando acababa la misa llamaba a mi hermana mayor y los otros pequeños como ya había maestro en las Virtudes fueron al colegio. Pero yo como estaba en Alicante no aprendí y ¡ahí se quedó la tonta!.

E.-Tonta no; le pilló esa circunstancia.

M.-Todos saben leer y yo no .

E.-Usted tiene otras vivencias y otras cosas.

M.-Todos saben leer y yo no. Ellos como había colegio saben y yo como cuando murió mi madre yo estaba sirviendo pues no fui al colegio.

NIETA.- Su madre también hacia de maestra.

M.-Unos nacen con estrellas y otros estrellados ¿no dicen eso?

E.-¿Y su madre si que sabía?

M.- Mi madre era muy lista.

E.-¿Y enseñaba su madre?

NIETA.-Abuela y su madre ¿no daba clases también ?

M.-Mi madre no era maestra pero en el colegio de las Carmelitas, iba a ayudarles a dar clases a los pequeños.

NIETA.-Ella sabía leer muy rápido, sabía algún método de lectura rápida .

E.-¿Y eso como era?

NIETA.-Preguntárselo a ella

E.-¿Como leía su madre, que dice que leía muy rápido?

M.-Mi madre muchas veces entonces habían en el convento 11 familias viviendo y mi madre cogía un libro de lo que fuera y decía pues voy a leer esto o aquello; una señora que había que tenia dos hijos y dos hijas le decía: -Rosa esta noche léenos un libro; y mi madre se ponía a leer y levantaba la vista al mismo tiempo que leía y le decía a mi madre: -“Virtudes no se si creerme lo que dices o nos dices mentiras, porque estas más tiempo mirándonos a nosotros que al libro” y mi madre le decía :-¿quieres que te lo lea poco a poco?

E.-¿Díganos como se llamaba su madre?

M.-Mi madre se llamaba Virtudes Tomás Zaragoza.

E.-¡Porque si ella enseñaba en las Carmelitas, ya había una mujer dando clase!

NIETA.-En la Virgen ¿Nunca dio clase su madre?

M.-No

E.-Nos hemos quedado con la boda: se casó en Villena y luego que hicieron , ¿cuando se casan después había banquete o invitaban a algo o ya se iba a trabajar ese mismo día?

M.-Más sencilla, que … más zapatera que …mira me casé y como no tenía madre y mi padre estaba muy delicado… ¡El pobre hombre!. Me case y me vine a casa de mi suegra a comer y comimos mi familia, mis hermanos y mi padre “solicos” en casa de mi suegro; comimos y le dio un trastorno a mi padre y lo tuvimos que acostar, que como estaba delicado me dijo: -Nena cuando te cases no te vayas de viaje; y yo le dije: -Pues padre, pues no me iré y no me fui de viaje. Poco a poco se le fue pasando y ya se espabiló y se fue a su casa. Yo me fui a la mía que vivía en el campo cerca de la Morenica. Venir de Villena a vivir en una casa de campo y era muy “medorra”, más “medorra” que no me podía aguantar, me veía un …..y me asustaba no me podía aguantar.

E.-¿Entonces su marido era también de aquí de la Virgen?

M.-Si, si.

M-.Si a vivir aquí a la Virgen .

E.-¿Y cuando nació el primer hijo? Mejor que me cuente el embarazo y el parto

M.-Mi embarazo y el parto fueron bien, vino la comadre…

E.-¡Ah! ¿Ya estaba la comadre?

M.-Luz la Comadrona vivía enfrente de la confitería (La Golosina) de la calle Mayor, ahí vivía su madre. A mi hijo mayor lo tuve en Villena en casa de mi padre.

E-¿Y todos los hijos los tuvo con Luz?

M.-Si, todos, bueno uno lo tuve con su madre.

E.-¿Cómo se llama su madre?

M.-Pilar, la Comadrona.

E.-¿Pero aquí también habían alguna mujer que ayudaban a parir a las mujeres

M.-Si, si que habían, pero a mi siempre me han servido las comadronas, pero si que habían alguna mujer o alguna vecina que ayudaba

E.-¿Y todos los partos le fueron bien?

M.-Si, si gracia a Dios.

E.-Dos o tres días de parto, hijos grandes, …

NIETA.-A ver abuela ¿cuántos días estuvo de parto?¿Se acuerda como eran los partos: cortos , largos,.. ?

M.-Si, todos bastante bien.

NIETA-¿Y qué le ponían después de parir? Cuénteselo

M.-Cuando teníamos los hijos, en el vientre nos ponían la piedra de la mesita de noche que era de mármol, REMEDIOS CASEROS nos la ponían en el vientre…

E.-La primera vez que oigo eso ¿Y eso para qué era?

M.-Para bajar la inflamación. Lo tenías todo el día. Antes éramos un poco tontas, porque ¡mira la comadrona! ¿que falta nos hacía ponernos eso ahí?

E.-Bueno pues lo haría por algo.

M.-Pues se hacía porque no había adelantos.

E.-Antes es que, por lo más mínimo se hacía padecer.

E.-¿Y cuántos días estaban acostadas después de parir?

M.-Pues tres o cuatro días “acostá”.

E.-¿Tres o cuatro días acostadas sin moverse?

M.-Nos levantábamos a “raticos” pero sin salir de la habitación .

E.-¿Y la criatura tampoco salía? Por lo menos hasta el mes no salía a la calle.

M.- Bueno yo los sacaba enseguida porque enseguida los bautizaba, a los 3 o 4 días los he bautizado enseguida, no como ahora que son “ñacos” grandes y aún están sin bautizar.

E.-¿En cuanto salían a la calle enseguida los bautizaban ? Fuera domingo, jueves o el día que fuera,

M.-Si, si. Ahora hay que esperar a tener a diez a doce o a quince para bautizarlos. Antes te juntabas con uno o tu sola.

E.- Enseguida lo bautizabas para quedarte tranquila.

M.-Para que no fuera “moro”.

E.-Si que se decía eso.

M.-Se decía…

E.-Me he quedado con los trabajos de la casa porque era …en ese tiempo tener un hijo era… No tenía importancia… El embarazo hasta el 31 no estaba incluido en la Seguridad Social y a partir de ahí podían ir las mujeres a los hospitales a parir. Pero era tan poca la información que había que pensaban que eso era lo último, ir al hospital era lo último.

NIETA.-Era como si fuera una enfermedad.

E.-Eso era una cosa,… que quitarse una muela era mucho más grave. No había control del embarazo, ni del parto, de nada, se ayudaban las vecinas unas a otras, las hermanas unas a otras, era una cosa de “ellas”; incluso ellas pensaban que llegar a un hospital eso era lo último. Ni cuidados ni nada. Por eso se padecía tanto. Porque un embarazo es algo muy serio y un parto también.

M.-Yo todos los he tenido bien .

E.-María ¿y las diversiones? ¿como se divertían?

M.-Jugando a las muñecas DIVERSIONES

E.-¿Cuándo era joven?

M.-Ahí enfrente encima de casa Angelita, (Calle Fuente del Chopo) en el primer piso, siendo yo moza que estaba en Villena, venía un hombre, un músico a tocar ahí, en casa de mi cuñado, ahí dónde hay dos ventanas arriba, mi cuñado puso unos bancos alrededor, y venía un músico, tocaba la música y a bailar

E.-¿Y en las cosechas, en la vendimia o cuando se recogía el panizo, había algo… ?

M.-Ah si, mira cuando se recogía el panizo, mi marido que era muy alegre, tenía un corazón de oro; era un hombre muy simpático y dónde iba era señalado; había que “despañochar”, y salía una roja , un beso.

E.-¿Qué las rojas eran mejores?

M.-De cuando en cuando salía alguna, que a veces pasabas la noche y no salía ninguna, pero cuando te salía una “colorá” era algo grande.

E.-¿Pero por qué la panocha colorá?

M.-Porque era más difícil que saliera.

E.-Y como era difícil cuando salía había que abrazarse. ¿Y cuando hacían eso como se llamaba?

RES..-Eso se llamaba “perfollar”.

E.-¿Y con la vendimia, se celebraba de alguna manera?

M.-Si cuando se vendimiaba los sábados y domingos en muchas casa de labor se hacía baile, porque venía personas de Caudete, de Yecla, y era una manera de entretenerse.

E.-Aprovechaban que habían personas que venían de otros sitios y les hacían bailes.

NIETA.-También os puede decir que ella ha hecho matanza y ha hecho de panadera, ha hecho mucho pan y mucho bollo.

M.-Mi marido que ya he dicho que era muy simpático y no tiraba, iba recogiendo porque todo el mundo lo quería, y el hijo que se me murió con 51 años igual. (se emociona) Mi cuñada que vivía ahí al lado en la casa encarnada decía: -Tengo muchos sobrinos pero como mi sobrino Paco no tengo ninguno, que era mi hijo.

E.-¿Qué iba a contarnos de las matanzas que nos ha dicho su nieta?

M.-Ya he dicho que mi marido era muy simpático y tenía un grupo de amigos que le llamaban “La Compoli”

E.-¿Y eso que era el grupo de amigos que se llamaban así?

M.-Y cuando hacia la matanza mataba a la vez dos cerdos y un borrego.

E.-¿A la vez todos ?

M.-Si, si, todos y nos hemos llegado a juntar para la matanza 60 o 70 personas.¡y allí tira que te tira!

E.-¿Pero allí todo el mundo trabajaba: el embutido, todo,…?

M.-Se hacía una matanza grande y mi marido compraba olivas en Yecla LUGAR y hacía aceite y teníamos el redil para meter el aceite y yo freía todo y lo poníamos en orzas cubierto todo con aceite CONSERVACIÓN DE ALIMENTOS, si no estaba cubierto de aceite se ponía malo. Lo freía todo bien frito, lo cubría todo de aceite y duraba un año o más.

E.-¿Y lo metían en las orzas?

M.-Si y bien “tapaico” con su “tapaderica” y su “trapico” por encima, para que no entren las moscas.

E.-¿Y el pan también lo hacía, pero lo hacía para vender o para la casa?

M.-No, para la casa.

E.-¿Hacía pan y que más hacía?

M.-Pan y magdalenas.

E.-¿Las toñas también las haría?

M.-¡Uy! Las toñas me salían buenísimas; venía una señora de Barcelona que era amiga y su sobrina tenía una panadería y yo le llevaba siempre media arroba de toñas, cocidas en mi horno, y como era panadera, me decía: -¿Haces tu las toñas o te las hacen? Y yo les decía: -Las hago yo, con mis “manecicas”.

E.-Estaban buenísimas

M.-Hechas en casa con sus patatas.

E.-¿Con patatas?

M.-Si con patatas.

E.-¿Y usted después de casarse, dónde vivía? Aquí al lado de esta casa.

M.-No, no, vivía en una casa de campo ”solíca”, que estaba en medio del campo por la Morenica, por dónde estaba el apeadero, por ahí,…

E.-Y entonces la casa tendría su horno, todo,,,

M.-Si tenía su horno.

E.-¡Y ahí usted se apañaba!¿Y de la guerra, usted se acuerda de algo de antes o de después de la guerra?

M.- Mi marido fue a la guerra porque lo llamaron cuando ya tenía dos hijos. Como vivía en el campo mi padre que ya vivía en Villena se vino conmigo a acompañarme hasta que se acabó la guerra.

E.-Entonces su marido estuvo en el frente los tres años que duró la guerra,

M.-No, no estuvo tanto tiempo.

E.-Estuvo un tiempo. Estuvo un tiempo y luego volvió, porque normalmente necesitaban gente en el frente ¿Por qué volvió? ¿Sería mayor?¿sería de los últimos que se fueron ?

M.-Se lo llevaron de los últimos y aún a su hermano mayor también se lo llevaron.

E.-Sería de los últimos. Ya no entraría por la quinta. Entraría porque hacía falta y estaría hasta que acabara la guerra .Tuvo la suerte de estar solo un año.

E.-¿Y usted como vivía en el campo no sabía lo que estaba pasando por aquí?

M.-No me enteraba de nada

E.-Pero si hubiera sido una zona de tirar bombas como en Villena si que se habría enterado, pero aquí no pasó nada.

M.-Cuando yo tuve al tercero vinieron a bombardear a Villena

E.–¿Se veían los aviones pasar?.

M.-Mi hermana que vivía un poco más atrás de mi casa, dos minutos de mi casa al lado suyo, vino a mi casa a que no me asustara yo y estaba conmigo toda la mañana, porque yo había tenido el nene MUJER, ese mismo día que estuvieron bombardeando.

E.-Entonces tuvo a su hijo sin estar su marido, estaba con su padre.

M.-Si pero vino la comadrona.

E.- Vino la comadrona y estuvo su padre también con usted ¿ya tenía otra criatura y la que le nació? ¡Y como aquí no le faltaba la comida, no tenía el desastre de los bombardeos, no se enteraron de nada, ya nos lo comentó el otro día otra mujer de este barrio!

NIETA.-Nada aquí no se sintió nada, pero luego la miseria de la posguerra si.

E.-Pero tampoco les hizo mucho porque todos tenían tierra. Había mucho para poca gente.

M.-Mi hermana se venía conmigo a mi casa cuando los bombardeos

E.-Su padre que como usted ha dicho era medio cura ¿Cómo era de padre?

M.-¡Era un padre como los ángeles!, no es pasión de hija, es que era buenísimo.

E.-¿Y con los hermanos era igual que con las hermanas?

M.-Igual, igual.

E.-¿Con los hermanos no les decía que viniera a una hora y a las hijas a otra?

M.-Entonces no salíamos ni a la puerta de la calle.

E.-Entonces no hacía falta. Era trabajar y …

M.-No hacía falta de nada. Yo me acuerdo que era novia y estaba en Villena. Una hermana de mi padre vivía en Villena y los domingos salía de la casa del ama y me iba a casa de mi tía y por la noche regresaba a la casa. La salida con mi novio era acompañarme a casa de mi tía y luego a casa de los señores .

E.-Estaba pensando, lo que nos dijo Paca de la guerra, lo de la Virgen que la quemaron,…

M.-Un poco antes de llegar a la Acequia del Rey la quemaron; primero vinieron y saquearon todo y lo quemaron, pero a la Virgen la dejaron, pero luego a los dos días o por ahí volvieron otra vez una mujeres ………la cogieron y se la llevaron y ahí muy muy “cerquica” la quemaron.

E.-¿Conocía usted alguna de las mujeres esas que vinieron ?

M.-No no

E.-¿No las vio?

M.-No no las vi.

E.-Y aquí en la Virgen eso se viviría muy fuerte. La Virgen para la gente de Villena es muy grande, pero para la gente de aquí debe de ser mucho más, por ejemplo su padre que había estado toda la vida al servicio del convento de la Iglesia, eso se viviría muy mal.

M.-Mi padre siempre ha tenido las llaves de la puerta esa redonda del convento que hay en las escaleras, hasta que se fue a Villena

NIETA.- Abuela le dicen que como vivió su padre eso de que quemaran a la Virgen , porque el estaba muy ligado a eso, al ser sacristán ¿cómo lo vivió, se acuerda?

M.-Pues mal. Sufrió mucho porque el era muy religioso. Pero no se metieron con él

E.-¡Menos mal!

M.-Nunca. Era un hombre mmmm …todo el mundo lo quería.

E.-Eso le parecería un desastre grande.

M.-Muchísimo.

E.- Porque se llevaron todo: se llevaron las joyas, lo robaron todo.

M.-Todo, todo, todo,…

E.- ¡Se lo llevaron todo!

M.-Allí no quedó nada.

E.-¿Y quien se llevaría eso y hacer esa fechoría ?

M.-No lo se; no se sabe; yo estaba en Villena, bueno ya estaba casada, vivía por la Morenica.

E.-Porque las joyas que tiene ahora la Virgen eso sería de después de la guerra, se empezarían a hacer otra vez.

M.-No lo se. Yo ya me fui a Alicante …

E.-Pero parece ser que sería así.

E.-¿Y no conocía a nadie de los que luego se llevaron preso, alguna mujer o algún hombre que luego se los llevaran porque olieran a alguna cosa?

M.-Yo conocía a un muchacho que trabajaba en mi casa, que se lo llevaron preso, pero no se había metido con nada, por las ideas, y luego lo sacaron.

E.- ¿Pero los sacarían enseguida?

M.-No, tardaron, tardaron. A dos conocidos los cogieron después pero luego los sacaron

E.-¿Y usted no se acuerda de alguna poesía o alguna canción que le enseñara su padre , o su madre ,algún romance, ?

M.-Yo se de un romance que mi padre me enseñó.

NIETA.-Ella se sabe muchos

ROMANCE QUE SU PADRE LE ENSEÑÓ

Huyendo del Rey Herodes

la Virgen y San José

cuando por el mundo andaban

todos los males curaban

Andaban más adelante

y a un labrador que encontraron

S. José le preguntó:

¿Labrador , que estás sembrando?

Y el labrador le dijo:

Sembrando estoy piedras.

Pues si siembras piedras,

cantos se te vuelvan

Fue tanta la multitud

que Dios le envió de piedras

que se le puso un bancal

como si fuera una sierra

“Andaron” más adelante

y a otro labrador que vieron

María le preguntó:

Labrador ¿qué estás haciendo ?

y el labrador dijo :

sembrando estoy trigo,

un poco de trigo para el nuevo año.

Vente mañana a segarlo

sin ninguna detención

que es obra que te hace

el Divino Redentor

Y si por nosotros vienen preguntando

diles que nos has visto

estando sembrando.

El labrador fue a su casa

muy confuso y muy contento,

y a su mujer muy ufano

le contó lo que pasaba

Buscaron los hombres

para el otro día segaron el trigo que seco estaría

Estando segando el trigo

nueve hombres a caballo

con una mujer hermosa

y un niño va preguntando.

El hombre parece un poco más viejo

que le lleva a ella 15 años lo menos

Llegaron a una fuente

dónde una palmera había

y con sus ramas cubría

a la Sagrada Familia

Las tropas de Herodes

beben y descansan

y no ven los Santos

que cubren sus ramas

TODAS.- Muy bien, muy bien.

E.-Que larga, es muy larga ¿quién se la enseñó ?

M.-Mi padre, eso lo se por mi padre.

E.- Y las canciones ¿Se acuerda de alguna?

NIETA.-Abuela alguna cancioncilla de aquella época

M.-Canción no me acuerdo.

NIETA.- Si abuela esa nana que sabe; a la luna echarle perlas,…

M.-Esa es para dormir a los nenes.

NANA

A la luna echarle perlas

y al sol echarle corales

a la boca de mi niña

chocolate Nogueroles

Mi nenita tiene sueño

muy pronto se va a dormir

tiene un ojito cerrado

y el otro no lo puede abrir.

E.-¡ Muy bonica!

LA HIJA DEL PENAL ROMANCE

La hija del penal

me llaman siempre a mi

porque mi padre fue carcelero.

Jamás sufrí el amor

yo nunca conocí

las penas de un prisionero

Más cierto día

al ver al preso

no se que cosas pasó por mi.

Que con los ojos le mandé un beso

y en su plegaria le dijo así:

Estuvo preso si,

porque mató al traidor

porque de su hermana el honor burlaba

La hija del penal

me llana siempre a mi

porque mi padre fue carcelero.

Jamás sufrí el amor

yo nunca conocí

las penas de un prisionero

Mas cierto día al ver al preso

no se que cosas pasó por mi

que con los ojos le mandé un beso

y en su plegaria me dijo así:

Llegó la noche al fin

dónde a mis padres vi

y aquellas llaves pude quitarle.

Con ellas yo corrí

la triste celda abrí

y un beso santo le di al jurarle.

E.-¡Muy bien ! ¡que bonita!¡que artista es!

NIETA.-Abuela cántele la copla que le sacaron al primo del abuelo a ese que era tan rico que miraba a todos por encima del hombro; cuéntelo

M.-Era un primo hermano de mi marido, de los “chulicos”, “chulicos” que habían en el pueblo. Y le sacaron una canción.

A UN “CHULICO” QUE HABIA EN EL PUEBLO le sacaron esta canción:

A Paquito Paquito, el Carujo

dicen que tiene reumas de amor

que ha pedido a cuatro muchachas

y las cuatro le han dicho que no

La primera Celia la Clavela

la segunda es la hija de Valor

la tercera la de Pepe Carreras

la del Blanco que lo despachó.

E-Ninguna lo quería

E.-Alguna de ellas ya la conocemos porque alguna otra mujer nos la ha nombrado.

E.-¿Y usted se acuerda de alguna mujer que la conociera mucha gente, que fuera popular por algo?

M.-Pues no me acuerdo.

E.-¿Aquí no hay ninguna mujer de aquí del barrio que destacara porque sabía mucho o porque cantaba muy bien?

M.-No, no me acuerdo

E.-No se acuerda

M.-Cantar habían muchas que cantaban muy bien. Mi hermana que hizo 95 años en marzo.

E.-¿Es la que estaba hospitalizada?

M.-Si. Hoy creo que le daban el alta

E.-¡Muy bien!

M.-He hablado con mi nena y me ha dicho que hoy le daban el alta.

E.-Mejor, mejor así.

M.-Mi hermana fue Miss Villena.

E.-¿Y eso que era Miss Villena? No era la reina de las fiestas.

M.-No, no. Era Miss Villena. Era guapísima.

E.-¿Eso en que año sería? ¿Usted no se acuerda?

M.-Ella era muy “jovencica”.

E.-Me suena en alguna revista de Villena antigua haberla visto.

E.-¿Eso era algún concurso que se hacía?

M.-Por los Reyes en el Chapí hacían baile. Allí yo tenía unos primos. Su padre era, hermano del mío. Eran muy conocidos en el pueblo y allí pues tenían todo. Eran muy familiares e iban a los bailes. Que yo era ya medio “mocica”y me acuerdo que mi primo venía por Navidad y nos llevaba a los bailes. Yo aún no estaba en Villena.

E.-Y entonces en el baile se celebraba lo de la más guapa. ¿Era de las muchachas que habían allí o se presentaban a propósito?

M.-Yo de eso ya no me puedo acordar.

E.-¿Cómo se llama su hermana ?

M.-Remedios.

E.-¿Pero usted no se acuerda que años tendría, que años tendría su hermana ?

E.-13 años , porque fue antes de irse a Villena. Nació en el 10, entonces sería en el 23 o así, por los años 20.

M.-Sería muy “jovencica” porque a los 13 años estaba en Villena.

E.-Cuando vaya a Alicante a ver si mira las fotos que tiene en su casa. A ver si tiene fotos de mujeres que estén trabajando. Mujeres que estén cogiendo oliva, fotos antiguas.

M.-Pero se han muerto.

E.-No nos importa. Lo que queremos es que se vea que están trabajando.

M.-No, no. De eso no tengo. Entonces el que se retrataba era un señor. El padre de mi suegro estaba quieto y no se quería retratar, estaba ciego y no se oía mucho. Estaba como yo. Y le dijo mi suegro: -Padre ponga la mano que le voy a poner una pera y está con la mano así en la foto cogiendo la pera que le dejaba su hija que estaba detrás.

E.-Para hacerse la foto.

M.-Es que antes éramos muy torpes.

E.-¿Cuándo hacía la matanza conservaba el embutido en el aceite y en sal también se conservaban las cosas?

M.-Si los jamones y el tocino.

E.-¿Y que otra forma había de conservar las cosas?

M.- Los embutidos secos

E.- Son costumbres de cada sitio. Se hacía el embutido, que aguantaban todo el año y luego la carne fresca que comían todos allí. Porque allí comería todo el mundo hasta hartarse.

M.-Me acuerdo que un año matamos dos cerdos y un borrego y como nos juntábamos lo menos 70 personas y tenía dos porrones de esos de vino. Y yo no cenaba: venga llenar los porrones de vino. Terminaba uno, el otro…Y ya cansada de llenar los porrones de vino, cojo una olla de porcelana la lleno de vino y aquel día tenía el cura y todo para cenar. Y les dije: -¡Ya se han acabado los porrones!. Y me decían que por qué. Y les dije que ya estaba cansada de llenar los porrones. Quite los porrones y saqué la olla y quien quiera de la olla y sin vaso. Aquello fue,..que no se si fue mejor o peor . Se acabaron todas las garrafas de vino que tenía.

E.-Se acabó todo ¡que barbaridad!

M.-Se fueron todos “contenticos” a su casa.

E.-¿Y el borrego sería para comérselo ese día también?

M.-Lo freía también

E.-¿Y lo guardaba también ?

M.-Si, si.

E.-Madre mía cuanta gente trabajando para hacer todo eso. Me ha llamado la atención un montón.

E.-María ¿el romance ese que nos ha cantado del prisionero ese también se lo contaba su padre?

M.-No, no.

E.-¿Ese dónde lo ha aprendido usted?

M.-No no me acuerdo. Como era joven lo aprendía. Entonces teníamos mucho oído y mucha cabeza.

E.-¿Sabia hacer alguna labor?

M.-Se hacer puntilla de ganchillo y les he hecho todos mis nietos y nietas lo mismo: una colcha de ganchillo a cada uno, a mis nietas dos juegos para los sofás y para mis nietos dos juegos para los sofás, y bolsas de pan, ¡si no he hecho veinte no he hecho ninguna!

E.-¿Y bolillos, usted ha hecho bolillos?

M.-No. De eso no he hecho. Se ve que no me ha gustado o no me ha llamado la atención.

E.- Es que eso es muy entretenido.

M.-De eso no he hecho nada.

E.-Y zurcir ¿si que sabrá zurcir?

M.-¿Zurcir? ¡madre mía! He zurcido mucho. Y poner pedazos después de unos, otros.

E.-Y volverle los cuellos a las camisas.

M.-Los cuellos, los puños,…

E.-Los calcetines, las punteras,…

M.-Yo cuando me casé no sabía todas esas “cosicas”, no sabía hacerlas. Estando sirviendo se me rompieron las bragas y dice mi ama: -María ¿qué haces? Poniéndome una “culericas” en los pantalones. Y me dijo si sabía. Se fue a su casa con sus padres y cuando vino me dijo si había terminado los pantalones y le digo: -Si señora y me dijo que se los enseñara. Me dijo: -¡Bueno!, ¡ con los años que tienes que hayas puesto estos pedazos también puestos!. Nadie me enseñó. Nada más que la idea. Antes tenía mucha cabeza y mucha vista y mucho oído. Ahora no tengo de nada.

E.-Ahora es una época de descansar. Ya lo ha trabajado durante toda la vida.

M.-Antes mi hija me decía: -Madre que tal día tengo que ir a tal sitio. Y no se me olvidaba.

E.-Pues ahora es una época de descansar que ya se lo ha trabajado durante toda su vida

M.-Mi nena me decía: -Madre que tal día tengo que ir a tal sitio y no se me olvidaba y cuando llegaba le decía yo: -Nena que mañana tienes que ir a tal sitio y ahora me lo dicen y no me acuerdo. Me dice: -Se lo digo a usted para que no se me olvide pero mi cabeza ya no va.

E.-María usted está muy bien. Tiene que dar muchas gracias de estar así de bien. Tiene mucha salud se le ve.

E.-¿Y usted recuerda alguna mujer, alguna amiga suya o alguna vecina, o prima que fuera muy especial para usted, porque le ayudó en algún momento determinado o porque usted estaba sola o alguna situación que usted se viera apoyada o ayudada de alguna mujer…?

M.-De esas cosas la familia: éramos una familia muy familiar, lo mismo de mis padres, que de mis suegros. Éramos como si fuéramos uno solo. He tenido mucho apoyo de mis suegros por ese lado. He tenido mucho. Mis hermanos también.

E.-¿Está contenta con todo?

M.-Si si estoy contenta.

E.-Bueno ya hemos pasado el “ratico” no se si usted nos quiere contar alguna otra cosa que no haya salido, o otra canción, o alguna cosa que le apetezca contarnos.

M.-No, no, ya no me acuerdo.

E.-Pero lo puede pensar y se ve alguna foto antigua de cuando era joven que a usted le apetezca dejarnos para cuando escribamos lo de usted ponérsela al lado. Si quiere traérnosla nosotras le hacemos una fotocopia y se la devolvemos otra vez.

M.-Pues no se yo. Porque todo eso lo tiene mi hija y ni se si lo tiene aquí o lo tiene en Villena o en Alicante.

E.-Pues no se preocupe que se lo diremos a su hija.

E.-Vamos a hablar de lo que ganaba, para que se recoja en la grabadora. Cuando empezó a trabajar con trece años ¿Cuánto ganaba?

M.-Recuerdo que entré ganando 22 pesetas.

E.-Y cuando se salió para casarse, ¿cuánto cobraba?

M.-Cuando me fui para casarme seguía cobrando lo mismo, 22 pesetas. Cuando me puse con Azorín, 6 meses, hasta que me casé entonces cobraba 5 duros (25 pesetas)

E,.Y ganaba lo mismo. Entró con trece años cobrando 22 pesetas y se salió con 20 para casarse y nunca le subieron el sueldo.

M.-Nunca. ¡Como estuve mucho tiempo con ellas!; ellas me querían mucho y yo las quería a ellas. Nos teníamos pasión las dos: el ama y la criada.

E.-Y con la pasión se acabó lo que se daba. Y con la plancha ¿Cuéntenos como se hacía: cuándo planchaban una vez al día, una vez a la semana ?

M.-Una vez a la semana nos poníamos a planchar la cocinera, y yo, cuando estábamos con la señora. Nos poníamos con tres planchas: una para que se encendiera, y las otras para ir pasándolas, o la mía o la otra.

E.-Porque había que esperar a que se calentara,

M.-¡Soplarle a la plancha para que se encendiera el carbón!

E.-¿Pero era de las que se levantaba y llevaba una chimenea?

M.-Y con brasas de carbón las metíamos dentro.

E.-Y le soplaban para que se encendiera.

M.-Y a la corriente de la puerta para que se encendiera el carbón

E.-Con una idea que para que te quiero contar.

M.-Teníamos tres planchas: una para la otra(la cocinera ), otra para mí y otra para la que la tuviera más “flojica” cambiarla.

E.-¡Y planchar sábanas , todo!

M.-Todo , todo.

E.-Y se planchaba un día a la semana cuando se lavaba toda la ropa. ¿había un día para la ropa?.

(le sacamos varias planchas antiguas que tenemos aquí)

M.-Esta es de las que se arrimaba al fuego(una maciza, toda de hierro) y esta de las que se le echaba el carbón dentro (de las de chimenea para el carbón).

E.-¿Cuál de ellas se utilizaba antes: esta o esta?

M.-Yo siempre he utilizado esta (señala la del carbón). En mi casa había dos de estas (señala la que se arrimaba al fuego) y mi madre siempre planchaba con ellas.

E.-Esta sería más corriente y esta sería para trabajar más duro.

M.-¡Más ropa!

E.-Esto sería para más cantidad de ropa o yo que se…¿a ver lo que pesaba esto ? Si esto pesaba un “pecao mortal” Dios mío.¡ Mira! y esto sin levantarla porque la chimenea se baja, ¡mira! ¡y los brazos ! ¡eso pesa…!

M.-¡Uy lo que pesa!

E.-Ya no se acuerda de lo que pesa. ¡Uy! Pues esta pesa mucho más para ser tan chiquitina. En esta el hierro se acumularía más el calor.

M.-Pesa como el plomo. Así que tenían tres planchas: una para la cocinera, otra yo y, otra para la que se enfriara más pronto, de reserva.

E.-Manteniendo el calor, si no había otra cosa.

M.-Eran como esta, pero con dos “agujericos” aquí (señala arriba de la chimenea)

E.-Entonces un día lo dedicaban a la ropa: se lavaba, se tendía, se planchaba y se guardaba. Eso desde las siete de la mañana hasta las once de la noche ¿Y cuántas horas hacían? Porque desde las 7 de la mañana a las once de la noche son muchas horas diarias, sin parar, sin parar; los suelos de rodillas,…

M.-Todos los suelos de rodillas para limpiarlos.

E.-Eran de esos negros de Simón

M.-Cuando estaba con amo tenían pisos corrientes de terrazo.

E.-La ropa que se rompía a zurcirla

M.-¡Madre! cuántos pedazos, y cuántos zurcidos y cuantas “plantillas ” le he puesto a mi marido

E.-¿Y a los señores también le arreglaban la ropa?

M.-No. Menos. La ropa se la cosían ellas.

E.-¿Usted allí a limpiar solo?

M.-¡Ya está bien!

E.-¿Y no le daban días libres?

M.-Los domingos. ¡Bueno tampoco!. Ningún día, ningún día. Daban libre el día que había misa de doce.

E.-¿Los domingos?

M.-Los domingos y si había alguna fiesta que había misa doce. En la tarde teníamos un “ratico” de fiesta.

E.-Para ir a la misa y luego un “ratico” y ya está.

M.-¡Pero los demás días nada!

E.-¡Nada , nada! ¡Es que en la casa no se descansa!

M.-Así que siempre estábamos a ver si había misa de 12 para ver si teníamos descanso. El descanso de nosotras era la misa de doce. Si no había misa no había descanso.

E.-Son 16 horas de trabajo.

M.-Era un trabajo muy pesado. La vida era así.

E-¿Mejor el campo que la limpieza de la casa? ¿cómo ve eso? ¿qué elegiría ahora si se tuviera que ir a trabajar ?

M.-Pues no lo se. Porque estando en una casa buena como yo estaba en la casa de la hija del Tío Molinero estaba muy bien. A mi no me trataban como a una criada me trataban como a una hija ¿sabes? Y hacía todas mis cosas porque ella tenía una hija que se llevaba catorce meses conmigo y ella se quedaba admirada de que su hija con catorce meses menos no hacía nada y yo lo hacía todo.

E.-Exactamente.

M.-De la cena me ocupaba yo. La comida la hacía ella pero la cena la hacía yo todas las noches con trece añicos.

E.-Pero usted vería que la hija de la señora iba al colegio, y luego los intereses de usted y los de la hija al ser de la misma edad serían parecidos ¿usted se relacionaba con ella?

M.-Yo si, muy bien.

E.-Y le contaría las cosas del colegio, y otras cosas,..

M.-Me contaba alguna cosa, pero poco, porque yo no tenía tiempo. ¡A trabajar , a trabajar! Del colegio, no. Lo único que recuerdo que cuando me fui a casar la sábana de novia me la bordó ella.

E.-¡Qué bonico! ¡De regalo!

M.-El regalo fue bordarme la sábana de novia. Aún la tengo. Pero no se dónde para. No se si la tengo en Alicante, o la tengo en Villena, no se dónde para.

E.-Ahora es que esas sábanas ya no se ponen. Se necesita tanto tiempo porque se tienen que planchar mucho y no se está por la labor .

M.-Ahora con esas que no se planchan , …

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